Vieja sonda de la NASA crece esperanza de vida extraterrestre
NASA

(AFP) – Una nueva mirada a datos recogidos en 1997 sugiere que la sonda espacial Galileo de la agencia espacial estadounidense, la NASA, atravesó una enorme columna de vapor de agua que salía de las entrañas de la luna de Júpiter, Europa, haciendo crecer la esperanza de hallar vida fuera de la Tierra.

Estas revelaciones, divulgadas este 14 de mayo, se produjeron después de que un grupo de científicos revisó nuevamente los registros de un instrumento que llevaba a bordo la nave espacial que, en 1995, se convirtió en la primera en ingresar a la órbita de un planeta gigante de gas.

Lo que encontraron fue la evidencia más directa hasta ahora de chorros que emergen de la superficie helada de Europa, de acuerdo con la revista Nature Astronomy.

Hace ya tiempo que se cree que este satélite natural está cubierto por un océano salado del doble del tamaño del de nuestro planeta. Debido a la sospecha de que bajo su superficie helada hay agua líquida y cálida, esta luna es considerada por la NASA como un “fuerte candidato” para la existencia de vida en un cuerpo del sistema solar diferente a nuestro planeta.

En los últimos años, el Telescopio Espacial Hubble ha detectado evidencias de plumas en Europa, pero desde lejos. Galileo se acercó mucho más durante sus 11 sobrevuelos.

“En un pasaje particular sobre Europa, la nave espacial se colocó muy, muy cerca de la superficie, a 150 kilómetros sobre la superficie, y fue en ese pasaje que vimos distintivos que nunca antes habíamos entendido”, dijo en el canal de la NASA Margaret Kivelson, profesora emérita de física espacial de la Universidad de California, Los Ángeles.

Esa región estaba en un área en la que el Hubble había detectado repetidas evidencias de columnas de vapor.

Otro investigador presentó recientemente hallazgos de la colección de observaciones del Hubble, y “eso nos llevó a darnos cuenta de que teníamos que volver atrás y mirar los datos de Galileo”, explicó Xianzhe Jia, profesor asociado de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

Para el nuevo estudio, los expertos midieron variaciones en el campo magnético y las ondas de plasma de la luna, apoyándose en el sobrevuelo cercano de Galileo, y descubrieron que eran “consistentes” con que la nave espacial atravesó una pluma de vapor de agua.

Estos hallazgos también ayudarán “a planear futuras misiones a Europa, tales como la Europa Clipper de la NASA y la Jupiter Icy Moons Explorer de la ESA (Agencia Espacial Europea), ambas previstas para que alcancen Júpiter entre finales de la década de 2020 y principios de la década de 2030″, agregó Nature.

Juno celebra un año en Júpiter adentrándose en la Gran Mancha Roja

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre