¿Cómo se debe plantear el problema de los alimentos transgénicos? (Foto: iStock)

Una parte de nuestra decadencia como especie es la falta de pensamiento sistémico. Es parte de las reflexiones que hace el ecólogo e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Luis Zambrano. Además, asegura, que el trágico destino de la humanidad será una falta de alimentos si continuamos con la producción de transgénicos.

En su libro, Planeta (in)sostenible, Zambrano invita a la reflexión, no solo de públicos especializados. Al autor le interesa que todos tomemos acción en el cuidado urgente de nuestro hogar.

En conferencia de prensa virtual a través de Ulibro, Zambrano destacó la importancia del pensamiento sistémico, es decir, la interrelación de elementos involucrados en un problema.

El valor del mercado de la leche vegana y los beneficios a la salud

“Hace 50 años nos dimos cuenta que no se pueden resolver problemas si los separamos. El todo no solo es la suma de las partes”, dice.

Cuando comenzaron las observaciones científicas desde un punto de vista filosófico, se sugirió separar los hechos de la naturaleza que no presentaban cambios.

Eso se ha conocido como pensamiento lineal. “Ha sido muy útil para la humanidad, hemos logrado muchos avances que nos han permitido tener gente en la luna, tener celulares, satélites. Solucionar problemas muy difíciles como las grandes pandemias”, dice Zambrano.

Adoptar el pensamiento sistémico

Realmente es poco tiempo el que ha pasado desde que los investigadores señalaron que algunos problemas no se pueden solucionar separándolos. “Se deben generar soluciones tratando de entender el sistema por completo”, señala el autor.

Con el surgimiento y adopción de las computadoras esta posibilidad de analizar sistémicamente se hizo más evidente. Zambrano usa los primeros capítulos de su libro para señalar esta ventaja que la tecnología brinda y que, dice, no debemos perder de vista.

El pensamiento sistémico puede ser la solución a nuevos desafíos que enfrenta la humanidad. Cuando se analiza un problema por sus efectos en el conjunto, conocidos como propiedades emergentes, se obtiene más información que ayuda de manera integral a su resolución.

“La teoría del caos, al final de cuentas, es una propiedad emergente de un sistema complejo. No se puede dividir la naturaleza, lo que se tiene que hacer es entrar desde otro enfoque. Ese otro enfoque es desde el pensamiento sistémico”, explica el investigador.

Transgénicos: productores de súper plagas

El pensamiento sistémico aplicado en el cuidado alimentario

Zambrano admite que esta perspectiva de análisis de los problemas genera confusión. Esta situación la atribuye a que es una forma relativamente nueva para abordar retos. Señaló que los científicos sociales como los antropólogos y sociólogos.

Todavía estamos en pañales en términos de pensamiento sistémico. Pero es fundamental entenderlo pronto para poder llegar a soluciones reales en términos de sostenibilidad en el planeta”, destaca.

Por ejemplo, la producción de alimentos transgénicos se ha vuelto un problema que no puede ser resuelto a través del pensamiento lineal.

“Lo que hemos buscado en términos agrícolas es producir más y más porque hay hambre en el mundo”, señala. Esta urgencia se forjó en los años 80 del siglo pasado, con grandes hambrunas como la de África.

Para resolver el problema, algunos países utilizaron transgénicos para hacer las cosechas más resistentes. La cadena de complicaciones comenzó con los fertilizantes. Donde antes solo crecía una planta, ahora crecen tres.

Puede sonar bien, pero con más alimento, llegan las plagas. A las invasiones de plagas se les mata con pesticidas que también terminan con formas biológicas que sirven de alimento a otros animales.

“Los pesticidas eliminan el algodoncillo, que sirve de alimento a las mariposas Monarca, mientras que nosotros lo consideramos plaga”, explica Zambrano. Para que las plantas que sí consumimos sean resistentes a los pesticidas se comenzó con su modificación genética.

Esta es una lógica lineal en la que se busca producir más. Pero la intervención de transgénicos termina por perjudicar los suelos de siembre y después quedan inútiles.

 

Startups mexicanas que salvan a las abejas de la extinción

Un llamado de atención

Es una cadena de errores que perjudican a los agricultores. Ellos deben invertir más en fertilizantes, transgénicos y pesticidas mientras la tierra se desgasta y obtienen menos cosecha. Además, aún se desconoce qué efectos tiene el consumo de alimentos transgénicos, dice el ecólogo.

Si matamos a todas las plantas que no nos gustan, estamos matando prácticamente a todos los insectos polinizadores que se alimentan de ellas”, dice Zambrano. En los ejemplos que planteó durante la conferencia habla del peligro que corren especies como la mariposa Monarca y las abejas.

Los efectos negativos del pensamiento lineal se reflejan en esta serie de errores cometidos, por ejemplo, en esta forma de producir alimentos. Por otro lado, señala que la producción de alimento es suficiente pero la distribución es ineficiente.

El autor hizo un llamado a incorporar el pensamiento sistémico desde edad temprana en las instancias educativas para lograr soluciones integrales a grandes problemas.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre