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Por: Dulce Pontaza, Andrea López y Gabriel Pérez

La innovación y la tecnología son consideradas como las claves para lograr la educación del futuro. Ante los nuevos panoramas que se presentan en la sociedad como la implementación de la inteligencia artificial, la automatización, la transformación digital y el paso acelerado de las nuevas tecnologías, entre otros, el revolucionar los modelos educativos de las universidades no es una opción, sino una necesidad para preparar a las próximas generaciones de profesionistas, afirman expertos.

Renovar los métodos de enseñanza tradicionales, implementar habilidades blandas y creativas, y hacer uso de tecnologías para la formación y el aprendizaje son fundamentales para lograr el cambio en este sector educativo, así lo señalaron líderes internacionales durante el Foro Económico Mundial 2018, en Davos, Suiza.

Por otra parte, el informe NMC Horizon Report: 2018 Higher Education Edition destaca los desafíos de las universidades para los próximos cinco años, entre los que resaltan el rediseño de los espacios de aprendizaje, la adopción de la innovación en las aulas, el fomento del aprendizaje por medio de experiencias interdisciplinarias, la implementación de recursos educativos abiertos y las alianzas entre instituciones, según el análisis 71 especialistas en educación.

Actualmente, universidades ya trabajan en estos puntos para lograr la revolución en la educación superior. Te presentamos algunos casos de instituciones reconocidas internacionalmente que buscan esta transformación de sus modelos, a través de métodos innovadores  de enseñanza y aprendizaje.

Aprendizaje basado en retos

En 2008, el gigante tecnológico Apple puso en marcha Apple Classrooms of Tomorrow – Today (ACOT2), un proyecto llevado a cabo con ayuda de la comunidad educativa principalmente estadounidense con el objetivo de “identificar los principios esenciales para el diseño del entorno de aprendizaje del siglo XXI”.

Los resultados de esta investigación llevaron a la definición de una serie de fundamentos entre los que destaca el aprendizaje basado en desafíos.

“Los métodos tradicionales de enseñanza y aprendizaje son cada vez menos efectivos en interesar a los estudiantes y en motivarlos a lograr”, explica Apple en el documento Challenge Based Learning: A Classroom Guide, donde se habla por primera vez de este marco para el aprendizaje.

Se les asignan tareas “que cumplen con los estándares” pero que “carecen de contexto del mundo real y de oportunidades de participación activa”, agrega el texto. Para darle solución a este problema, la firma de la manza propone el aprendizaje basado en retos, “un enfoque atractivo que permite a los estudiantes resolver problemas complejos del mundo real”.

Running at sunset

A partir de ACOT2, este principio empezó a aplicarse en diferentes instituciones educativas de todos los niveles y a nivel mundial. Desde entonces, un sinnúmero de estudios de organizaciones, como The New Media Consortium (NMC), han comprobado los beneficios del aprendizaje basado en desafíos.

El aprendizaje basado en desafíos involucra activamente al estudiante en situaciones reales, relevantes y vinculadas con su entorno, definiendo un reto a solucionar.

El marco es flexible y personalizable, su modelo es escalable y mantiene a los alumnos a cargo, fomentando su responsabilidad. También permite documentar y evaluar el proceso de aprendizaje y promueve la adquisición de las llamadas habilidades suaves, cada vez más relevantes.

Entre las instituciones educativas que lo han implementado se encuentran la Universidad de Leicester (Inglaterra), la Universidad de Maastricht (Países Bajos) y la Universidad de Alberta (Canadá).

Aprendizaje basado en métodos de flexibilidad

Los modelos flexibles y dinámicos son la respuesta a las necesidades básicas de educación actual ya que muchos estudiantes no se encuentran totalmente decididos de su carrera al entrar a la universidad. Bajo este concepto, dichas metodologías les brindan la oportunidad de explorar, decidir y especializarse a lo largo de su proceso formativo, es decir, elegir ‘cómo, cuándo y dónde’ desean aprender.

Un ejemplo de la funcionalidad de esta metodología es el llevado a cabo por el Instituto de Tecnología de California (Caltech), ubicada en Estados Unidos y el de la Universidad de Stanford, situada en el mismo país, quienes decidieron cancelar la acreditación otorgada por ABET -organización encargada de validar los programas de educación universitaria desde 1932- debido a su elevado costo.

De acuerdo con Eric SG Shaqfeh, presidente del departamento de Ingeniería Química de Stanford, el modelo educativo propuesto por ABET, estaba impidiendo a los estudiantes obtener los mejores niveles de educación relacionado a habilidades blandas, por lo que optaron por un modelo flexible que le permita a los alumnos elegir su propio camino.

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Actualmente, Stanford y Caltech se encuentran en el top 5 del ranking realizado por la clasificación mundial de las universidades ‘QS’, ubicándolos en el segundo y cuarto puesto respectivamente.

De esta manera, con este método educativo los estudiantes tienen la total libertad de iniciar su carrera universitaria eligiendo un área y a medida que avanzan, navegar por las ramas de otras profesiones con la intención de contar con varias alternativas antes de tomar una decisión definitiva.

Esto les permite graduarse no solo con un título universitario, sino también, con un abanico de competencias alineadas con sus planes profesionales y personales, afirman los especialistas.

Experiencias trascendentales

Llegar a la universidad y comenzar los estudios superiores es un evento trascendental en la vida de cualquier persona. Los nuevos temas de estudio, los nuevos compañeros de clase, novedosas actividades para entretener el tiempo libre, y nuevos profesores y metodologías son aspectos que mueven estos años de juventud y que le dan un más sentido a la vida humana.

Para darle un sentido trascendental se requiere una formación integral que “contribuye a enriquecer el proceso de socialización del estudiante, que afina su sensibilidad mediante el desarrollo de sus facultades artísticas, contribuye a su desarrollo moral y abre su espíritu al pensamiento crítico”, escribe el filósofo  alemán Johann Gottlieb Fichte.

Así pues, el estudiante se enfrenta a la posibilidad de desarrollar sus aptitudes y actitudes a través de experiencias que estimulan y afinan su entendimiento y sensibilidad, capacidad reflexiva, y, en ese proceso, forman su persona.

El Instituto Tecnológico de California (Caltech), universidad top según QS. Ofrece esquemas de educación integral como actividades para interactuar con profesores, científicos e ingenieros de la institución. Además, de las vivencias académicas se puede incursionar en las prácticas deportivas, en clubes de música y teatro. “Alrededor del 80% de los estudiantes en Caltech participan en deportes organizados y más de 65 por ciento toca al menos un instrumento musical”, destaca la universidad.

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Otra de las experiencia que refuerzan el sentido humano es el intercambio de experiencia y opiniones. Por ejemplo, en Caltech todas las cenas son con estudiantes de otras escuelas o carreras. Además de participar en alguna de las bromas en el campus.

La experiencia intercultural propicia también la vivencia memorable.  Cada año, los estudiantes del MIT participan en estudios en el extranjero con la asistencia de la Oficina de Educación Global (GEO) de la institución.

Además del Programa de Intercambio del Imperial College London y los programas de intercambio departamentales con otras universidades internacionales, incluso en Japón, Suiza, Sudáfrica y Francia, los estudiantes pueden crear su propio programa personalizado de estudios en el extranjero a través de la inscripción directa.

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