Siento que mi jefe me odia pero no quiero perder mi trabajo, ¿qué hago?
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No nos podemos llevar bien con todo el mundo pero, cuando se trata de compañeros de trabajo, especialmente nuestro jefe, lo mejor es forjar una buena relación, pues ésta puede tener un gran impacto en nuestra carrera, afirma Dana Brownlee, autora de The Unwritten Rules of Managing Up. “Es difícil tener éxito cuando tu jefe no es tu mayor fanático”, dice. 

Al final del día, tu líder es quien tiene el poder de asignarte proyectos o dárselos a alguien más, de ascenderte de puesto o despedirte. Entonces, ¿cómo puedes cambiar las cosas si hasta ahora no te llevas bien con tu jefe? Aquí algunos consejos:

Nada de victimizarse 

Si tienes problemas con tu jefe, lo primero es no caer en ‘hacerse la víctima’. Esto “te hará descender en espiral”, asegura Steve Arneson, autor de What Your Boss Really Wants from You

Quejarte con tus compañeros perjudica tu marca personal y, eventualmente, estos lamentos podrían llegar a los oídos de tu líder, dañando aún más la relación. “Debes tener cuidado de no chismear o difundir la historia de que tu jefe está en tu contra, porque se convertirá en una profecía autocumplida”, destaca el experto. 

¡A estudiar!

Todos tenemos diferentes estilos de trabajo, y eso es ideal cuando tanto los gerentes como los empleados son flexibles para satisfacer las necesidades de los demás en favor de la empresa.

En este caso, “es necesario asumir más responsabilidad en la relación que ellos”, dice Arneson. “Debes avanzar al menos 51% del camino. No tienes que hacer 90% del trabajo, pero es mejor que tengas la actitud de asumir la responsabilidad de la relación y no dejarla en manos de ellos”.

Por ejemplo, algunos jefes tienen una política de puertas abiertas, mientras que otros prefieren que programes una cita antes de entrar a su oficina. Algunos quieren involucrarse mucho en cada proyecto, mientras que otros líderes adoptan un enfoque de intervenir menos.

“No me gustaba cuando un jefe quería reunirse 10 veces sobre un documento de 20 páginas, pero tenía que seguir la corriente. Tenía que aceptarlo”, recuerda Arneson.

Brownlee indica que hay dos tipos de trabajadores: los enfocados en las tareas y los enfocados en las relaciones. Los primeros no quieren muchas charlas previas y solo quieren ponerse a trabajar, mientras que las personas centradas en las relaciones tienden a estar abiertas a más conversaciones antes de comenzar. “Debes ajustarte a lo que necesitan y al tipo de persona que son”, recomienda. 

Presta atención a cuando el jefe de cumplidos para tener una mejor idea de lo que le atrae. “Los jefes hablan de las cualidades que admiran en otros o que les gustan”, dice Arneson. Identifica los comportamientos que son recompensados y castigados y haz preguntas de seguimiento detalladas cuando hablen de alguien de manera positiva para obtener pistas sobre lo que están buscando. 

Encuentra una zona común

Si no pareces ‘hacer clic’ con tu jefe, busca cosas que tengan en común para formar un vínculo. “Las personas gravitan hacia otras que tienen el mismo entusiasmo por las cosas que les importan”, afirma Brownlee.

Observa la oficina de tu jefe o presta atención a sus recuentos del fin de semana para obtener posibles pistas sobre qué intereses podrían compartir. Puede ser algo tan simple como pasatiempos similares, ser de la misma ciudad natal o apoyar al mismo equipo deportivo.

“Recuerdo haber hecho un vínculo con un chico porque hacíamos un trayecto similar al trabajo”, menciona Brownlee. “Eso se convirtió en un trampolín para otras cosas”.

Ayúdalo a liberarse de pendientes

Es probable que tu líder tenga una larga lista de tareas pendientes que se hace cada vez más larga. Entonces, en lugar de ser un trabajador que sigue agregándole cosas a la lista, sé proactivo al ayudarle a completar tales tareas.

Por ejemplo, si tu jefe menciona un gran proyecto en una reunión, Brownlee aconseja lanzar ideas sobre cómo puedes apoyarlo. “Hacerle la vida más fácil y ayudarle a completar sus pendientes… eso realmente es algo que marca una gran diferencia en cómo te relacionas con él”, dice.

Aprende de los expertos

Si estás fuera del círculo interno del jefe, trata de descubrir quiénes están dentro y pídeles consejos sobre cómo entrar. “Diles que estás tratando de construir una buena relación con tu director y solicita sugerencias. Muchas veces esas personas se abrirán y te darán información sobre lo que funciona y lo que no”, asegura Brownlee.

No lo fuerces

Establecer una buena relación con tu jefe puede llevar tiempo, especialmente cuando intentas reparar una relación dañada, pero no siempre puedes forzarla.

Dale a la relación algo de tiempo para crearse e intenta que ocurra orgánicamente. “Elige algunas oportunidades para participar en eventos en los que sabes que el jefe estará allí. Eso te da la oportunidad de estar en su espacio”, recomienda Brownlee.

CON INFORMACIÓN DE KATHRYN VASEL / CNN / EXPANSIÓN

Encuentra aquí una guía básica de liderazgo para jefes primerizos.

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