Little kid drawing a coronavirus

En algunas provincias de China, los niños regresan gradualmente a la escuela equipados con cubrebocas y sombreros de distanciamiento social. Después de más de tres meses de contingencia, los salones de clase comienzan a ocuparse, pero con cautela: a los alumnos les toman la temperatura de forma frecuente, los escritorios están separados y en los recesos la distancia es el elemento principal. 

En España, el ministerio de Sanidad permitió que los niños menores de 14 años puedan salir a dar un paseo diario. La condiciones: que sólo sea un recorrido al día con una duración máxima de una hora, que lo hagan acompañados de un adulto, que sea únicamente en las áreas verdes que estén a un kilómetro de su casa y que lo realicen entre las 9:00 y las 21:00 horas. 

En México, ¿cómo será la realidad post Covid-19 que enfrentarán los niños? En el corto plazo difícilmente será igual a como era antes de la pandemia. Jesús Onofre, psicoanalista y coordinador del programa de prevención, bienestar y consejería del Tec de Monterrey campus Ciudad de México, afirma que los niños deberán ser más conscientes de lo que implica la distancia. “Van a tener que internalizar que la distancia social no tiene que ver con una distancia emocional y aprender cómo vincularse de una manera muy sana y muy cercana a pesar de tener estas restricciones, ese es el reto”. 

Cambiará la forma de relacionarse con las personas y también con su entorno. Tener cuidado con los objetos que toquen, llevar desinfectante fuera de casa por si requieren usarlo, elegir lugares poco concurridos y usar cubrebocas son algunas de las recomendaciones que la Escuela de Medicina de Harvard ha señalado para que los niños puedan estar seguros fuera de casa. 

Pero hay que empezar a concientizarlos poco a poco. “La nueva realidad tendrá que ser empezar por tener estructura en muchas cosas”, dice Onofre. Por ejemplo, reordenar la rutina, así como aprender nuevos hábitos relacionados con la distancia y reaprender aquellos que ya estaba dominados pero que se fueron perdiendo durante la contingencia. 

“Ese es un trabajo que deberíamos estar haciendo desde ya”, enfatiza el especialistas. “Tendríamos que transmitirle a los niños en un lenguaje que ellos puedan entender qué significa el virus y la pandemia, la importancia de cuidarnos, el valor de la la distancia”. 

No será sencillo. La paciencia, la tolerancia, la empatía, el respeto y el amor deberán estar presentes en este proceso, principalmente para dejarles en claro que la restricciones no son un castigo porque muchos niños pueden entenderlo así. “Platicaba con alguien que decía que una de sus niñas preguntaba si no la estaban mandando a la escuela porque la habían castigado”, ejemplifica el psicoanalista. 

Rachel Busman, psicóloga clínica del Child Mind Institute, considera que la mejor estrategia en estos casos es hablar con claridad sobre lo que se está viviendo.  “Hablar con los niños de una manera clara y razonable sobre lo que está sucediendo es la mejor manera de ayudarlos a comprender”, señala. 

La mayoría de las personas está concentrada en resolver el día a día. “Veo que no han migrado tanto a una preocupación de cómo preparar el regreso por una simple razón: la incertidumbre y cómo se ha ido recorriendo esta fecha, primero fue del 19 de marzo a 19 de abril, luego todo abril, luego todo mayo”. Sin embargo, es importante que comience el proceso de preparación a la realidad post Covid-19.

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