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Fueron hechos para ahondar en las profundidades de la mente y revelar sus secretos más oscuros. Ha pasado casi un siglo desde que el mundo de la psicología conoció la prueba de Rorschach, un medio de evaluación donde el paciente debe observar manchas de tinta e identificar qué cosa o imagen evoca.

A partir de las respuestas, el profesional puede sacar conclusiones sobre la personalidad y funcionamiento psíquico de quien es examinado.

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Es común escuchar que algunos ven mariposas, otros una máscara maligna, murciélagos, o incluso un vampiro. Pero lo interesante es que se se mencionan cosas distintas.

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Ahora, un grupo de investigadores dirigidos por el físico y artista Richard P. Taylor podría haber encontrado el secreto de estas imágenes y publicado en la revista PLoS ONE.

“El motivo por el que las figuras de Rorschach son tan evocadoras es que tienen naturaleza de fractales, es decir, formas con una geometría cuya estructura básica, ya sea fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas”, destaca el investigador.

Estas ilusiones vistas en la manchas de tinta o en obras de arte son importantes para comprender el sistema visual humano, explica Taylor.

fractales

“Por decirlo de otra forma, puedes aprender muchas cosas sobre los ojos solo por la forma como estos son engañados. Los patrones fractales en las manchas confunden al sistema visual, y por eso detectas una mariposa aunque no la haya”.

Según han concluido los autores del estudio, los patrones fractales inducen la asociación con formas que no están ahí. Y lo hacen mejor cuanto más simples son estos patrones. Estos fractales se caracterizan porque son demasiado irregulares como para ser descritos en términos geométricos tradicionales, y también porque son “autosimilares”, lo que quiere decir que su forma está hecha de copias más pequeñas de la misma figura.

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