Poliglota

Liliana Corona

¿Te has aburrido de aprender idiomas en un salón de clase? Los cursos tradicionales de idiomas como inglés pueden llegar a ser monótonos para estudiantes que buscan otro tipo de interacción con la lengua que desean aprender. Los fundadores de Poliglota, una startup de enseñanza de idiomas, lo detectaron y ahora su negocio es la educación en un contexto social.

Los socios de este emprendimiento buscan, desde 2016, que la enseñanza de inglés, francés, portugués y alemán se dé en ambientes sociales como una cafetería o espacios fuera de un aula tradicional de clases, para generar en los estudiantes un ambiente de relajación y mayor confianza, como si estuvieran charlando con amigos.

El método de Poliglota es darle confianza a los estudiantes de empezar a expresarse en un idioma extranjero. “Lo alumnos desde el primer día ya están hablando inglés -por supuesto cometiendo errores- y rompiendo la primera barrera que es la vergüenza. En seis meses tú ya eres capaz de mantener una conversación”, dice José Manuel Sánchez, cofundador de Poliglta en entrevista telefónica para Tec Review.

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Aunque en la educación pública mexicana desde la secundaria se comienza con la enseñanza de un idioma extranjero, el país tiene un nivel bajo de penetración del dominio del inglés, con el lugar número 67 entre 100 países evaluados por Education First (EF), empresa global de educación que se enfoca en la enseñanza del idioma inglés como lengua extranjera. En el último año, México bajó 10 lugares en la evaluación de EF.

Esta es la oportunidad que vieron los fundadores de esta startup para brindar sus servicios en el país. “México es la capital cultural de hispanoamérica, una ciudad totalmente cosmopolita y dada su importancia internacional, los idiomas son muy necesarios pero también nos encontramos con una competencia sumamente bien posicionada. Para nuestra gran satisfacción y sorpresa, nuestros primeros alumnos quedaron maravillados con las sesiones de Poliglota”, cuenta Sánchez.

El resultado es que cuentan con más con 4,000 alumnos distribuidos en la Ciudad de México y tienen planes de expansión hacia Guadalajara y Monterrey para finales del próximo año. En total, Poliglota tiene 7,000 alumnos en Chile, Perú y ahora México.

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Los chilenos lograron hacer de la enseñanza de idiomas un negocio que comenzó con una inversión de capital semilla en 2016 de 500,000 dólares. Hoy, van por su segunda ronda por un monto de cinco millones de dólares para expandirse por Latinoamérica y que cerrarán en marzo de 2020.

El ejercicio de aprender un idioma

La inspiración para lanzar este método de enseñanza surgió entre los fundadores por experiencias frustrantes al aproximarse al dominio de una lengua extranjera. “Comenzamos bajo la premisa de que en Latinoamérica solamente el 2% de las personas son capaces de hablar un idioma (ajeno a su lengua materna). Nosotros hemos vivido en carne propia estar en una escuela tradicional tratando de aprender un idioma sin lograr grandes resultados”, dice el emprendedor. 

En su búsqueda de modelo de negocio y trayectoria en escuelas, el equipo fundador de Poliglota descubrió que su verdadero reto es que los alumnos venzan el miedo de expresarse en una lenguaje ajena a su idioma madre. “Tenemos una metodología que te da bastante seguridad, que te permite aprender a través de la socialización y de una manera entretenida pero también el gran desafío de atreverse a hablar en el primer día”, agrega Sánchez.

Incluso con el bajo dominio del idioma inglés en México, las mejores posiciones laborales piden una lengua extranjera como competencia para desarrollar el puesto. De acuerdo con datos de OCCMundial, bolsa de trabajo en línea, más de 11,000 vacantes piden que los aspirantes dominen el inglés como uno de sus principales requisitos, pero solo el 20% de los profesionistas cubren este competencia.

“Nosotros vemos aprender idiomas como una habilidad, como los deportes que también son habilidades. Aprender un idioma es como aprender a nadar y no puedes aprender a nadar solamente leyendo un manual, tienes que lanzarte a la piscina y poder hacerlo por medio de la práctica”, dice Sánchez.

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