(Foto: AFP)

De 193 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solamente 20 son gobernados por mujeres y, aunque la representación de género aumentó en la política, se estima que la paridad en este rubro podrá alcanzarse en los siguientes 107 años.

El organismo reportó en mayo que la gran mayoría de los países nunca han sido gobernados por una mujer, pero la cifra incrementó comparada con la del año 2005, en donde únicamente ocho tenían ese puesto. 

De acuerdo con el más reciente Mapa de las mujeres en el poder, de la Unión Interparlamentaria y la ONU, cuando ellas ocupan puestos políticos alrededor del mundo suelen tener como prioridades: programas para familias, jóvenes y adultos mayores; problemas sociales; medio ambiente y energía; trabajo y educación e igualdad de género.

De acuerdo con la Red Internacional de Información I know politics, a menudo las candidatas, jefas de Estado, ministras, alcaldesas y líderes de comunidades enfrentan barreras que van desde la resistencia dentro de sus propios partidos, tratos discriminatorios por parte de los medios de comunicación y exigencias mayores por parte de la población.

“Cuando las mujeres se expresan o ejercen cargos de alta responsabilidad, la sociedad es dos veces más exigente. Ellas deben demostrar a cada paso que son aptas, capaces y competentes”, indica la organización.

Además, asegura que la ausencia de las mismas en la vida política contribuye a perpetuar la desigualdad en el ejercicio del poder y en los espacios de toma de decisiones.

La ONU muestra que más de la mitad de las jefas de Estado y de gobierno están en Europa, sobre todo en países nórdicos como Dinamarca, Islandia, Noruega, Finlandia, excepto de Suecia.

Mientras, en el continente Americano hay tres lideresas, la mitad de las que estaban en el poder en 2015. En Asia, se desempeñan como jefas de Estado en Nepal, Singapur y Bangladesh, al igual que en Nepal, en África.

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El liderazgo femenino

Elena Compte Tordesillas, experta en comunicación y marketing, explica que las mujeres en sectores como la ciencia, política y las empresas tienen un liderazgo distinto, pero muchas veces son menos visibles que los hombres. 

“No podemos decir que Angela Merkel o Hillary Clinton son iguales. Encuentro como denominador común que son mujeres fuertes, con carácter. Se muestran con gestos enérgicos y posturas firmes, pero no podría generalizar diciendo que para ser líder una mujer debe mostrarse así”, indicó Compte.

Compte asegura que las mujeres tienen una forma distinta de liderar. Entre los puntos débiles del liderazgo femenino enumera que les cuesta ser directas, evitan los enfrentamientos y son muy autocríticas. 

“También les cuesta mucho trabajo delegar y prefieren sobrecargarse de trabajo antes de delegarlo en otra persona”, indica la especialista.

Pero los aspectos positivos del liderazgo femenino provienen del trabajo en equipo, pues asegura que a las mujeres les gusta buscar más la cooperación de los equipos que competir. Saben priorizar tareas y piensan más a largo plazo.

“Son más empáticas. Les importa lo que piensa y siente el equipo, sus aspiraciones y su felicidad. También suelen buscar más el equilibrio entre la vida personal y profesional, aunque esto implique una falta de descanso”, agregó.

Beneficios económicos

Sin embargo, alcanzar la equidad traería beneficios económicos a nivel mundial y también para México.

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, recordó el pasado enero, en una visita que hizo a México, que la inclusión de las mujeres a la fuerza de trabajo significaría un aumento en los ingresos para el país.

“Tienen que cambiar no solamente por razones morales y éticas, no solo por cuestión de justicia, sino también por razones económicas. Como destacamos en el Estudio de Genero de México que realizamos en 2017, si México reduce a la mitad la brecha de género en la fuerza de trabajo, se añadirían potencialmente 0.16 puntos porcentuales a la tasa anual de crecimiento del Producto Interno Bruto per cápita, para llegar a 2.46% anual“, recordó.

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