Nobel de Medicina: investigación sobre adaptación del cuerpo a niveles de oxígeno
Jonathan Nackstrand/Agence France-Presse

(AFP) – El Premio Nobel de Medicina fue otorgado este 7 de octubre a dos estadounidenses y un británico cuyas investigaciones sobre la adaptación de las células a los niveles variables de oxígeno abren nuevas perspectivas en el tratamiento del cáncer y la anemia.

Con esta presea inicia la temporada de los premios Nobel, que seguirá con el de Física el martes, Química el miércoles, Literatura el jueves, Paz el viernes y Economía el lunes 14.

Los estadounidenses William Kaelin y Gregg Semenza y el británico Peter Ratcliffe fueron premiados por sus trabajos, “que revelan los mecanismos moleculares producidos en la adaptación de células al aporte variable de oxígeno” en el cuerpo, destacó la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska en Estocolmo, que recibió 633 nominaciones este año.

“La importancia fundamental del oxígeno es conocida desde hace siglos, pero el proceso de adaptación de las células a las variaciones del nivel de oxígeno ha sido durante largo tiempo un misterio”, explicó la Asamblea.

Estos mecanismos están igualmente implicados en los tumores, cuyo crecimiento depende del aporte en oxígeno a la sangre, en particular en ciertos cánceres de progresión rápida, como el de hígado, que consumen tanta energía que queman todo el oxígeno disponible en torno a ellos.

“Los intensos esfuerzos actualmente en curso en laboratorios universitarios y empresas farmacéuticas están centrados en desarrollar medicamentos capaces de interferir en diferentes fases de una patología, activando o bloqueando el mecanismo de captación de oxígeno”, explicó el jurado del Nobel.

Gen EPO 

Kaelin, de 61 años, trabaja en el Howard Hughes Medical Institute en Estados Unidos; Semenza, de 63, dirige el programa de investigación vascular en el John Hopkins Institute de investigación sobre ingeniería celular; Ratcliffe, de 65, es director de investigación clínica en el Francis Crick Institute de Londres y del Target Discovery Institute de Oxford.

Semenza estudió el gen EPO que permite que el organismo cree más glóbulos rojos y aisló segmentos de ADN específicos que lo ayudan a adaptarse a niveles bajos de oxígeno.

“Nos dimos cuenta, en los años 1980, que al nivel de los riñones, el organismo fabrica una hormona llamada EPO. La gran cuestión era saber cómo podían sentir las células que no tenían suficiente oxígeno para que el organismo produjera el EPO. El trabajo de estos investigadores nos permitio comprenderlo”, explicó Olivier Hermine, médico e investigador del Instituto Necker de París.

Desde Oxford, Peter Ratcliffe indicó que estaba solicitando una subvención cuando recibió la llamada de Estocolmo.

“Como para casi cualquier descubrimiento científico, sus consecuencias llegan demasiado tarde. En realidad, nosotros ni nos planteamos la importancia del espectro de ese sistema cuando empezamos a trabajar en él”, declaró en la web nobelprize.org.

Los premiados recibirán el 10 de diciembre una medalla de oro, un diploma y un cheque de 9 millones de coronas (unos 910,000 dólares), que se repartirán.

El 10 de diciembre es la fecha aniversario de la muerte del inventor sueco Alfred Nobel, que instituyó estos premios y los dotó económicamente al legar parte de su inmensa fortuna a una fundación que lleva su nombre.

En 2018, el premio de Medicina fue para el estadounidense James P. Allison y el japonés Tasuku Honjo por sus investigaciones sobre la inmunoterapia, que se revelaron particularmente eficaces en el tratamiento contra los cánceres virulentos.

Conoce más sobre el Nobel de Medicina a ‘padres de la inmunoterapia’ aquí.

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