(Foto: Alan Carranza)

Ser un genio en los negocios no está peleado con el arte. Al menos no si los emprendedores son creativos y aplican las lecciones de algunos maestros renancentistas, como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Filippo Brunelleschi. Además de grandes artistas, ellos tenían talento en la ingeniería, la arquitectura y otras disciplinas que, al combinarlas, daban resultados extraordinarios.

Es la idea que predica Nir Hindi, emprendedor tecnológico israelí y fundador de The Artian, quien está convencido de que existen métodos y aprendizajes del mundo del arte que son útiles para fomentar la creatividad, desarrollar habilidades e implementar estrategias en los negocios.

Después de que Hindi estudió Economía, sus padres se pusieron nerviosos al notar que estaba interesado en el arte. Sí lo quería hacer, pero con un objetivo: romper la rigidez que ofrecen ciertas carreras, pues existe la creencia de que sólo hay una forma de alcanzar el éxito en los negocios. Y está muy lejos del arte.

¿Por qué las personas que se dedican a negocios están tan separadas de las soluciones creativas como las que ofrece el arte?

Creo que se remonta a la revolución industrial, cuando necesitábamos personas que se especializaran en un campo o ejecutaran una tarea. El sistema educativo que tenemos fue diseñado para esa época. Por lo tanto, todavía fomenta y desarrolla una forma lineal, analítica y secuencial de pensamiento. Todos aprendemos temprano que para tener éxito necesitamos estudiar matemáticas, ingeniería, tecnología o ciencias, pero no arte.

En cierto modo, vivimos en una cultura que es tóxica para el arte. Prevalecen algunos mitos, como que los artistas son personas hambrientas (por falta de dinero), irresponsables, egoístas y locas, que definitivamente no ayudan. Con esta imagen en mente, no es de extrañar que la mayoría de nosotros aprendemos a pensar en las artes como pasatiempos o, lo que es peor, una pérdida de tiempo.

¿Hay espacio para el arte en la era de la automatización, los procesos digitales y el uso de los robots?

Por supuesto que sí. La era de la automatización implica también eliminar trabajos rutinarios y de oficina, por ejemplo administración o coordinación de ventas. Una investigación realizada en 2013 mostró que casi el 50% de los trabajos en Estados Unidos corren el riesgo de ser reemplazados por máquinas. Pero existe una barrera real entre las máquinas y nosotros: es nuestra capacidad de pensar de manera creativa y original.

Lo que nos diferencia de las máquinas es esa capacidad para comprender las emociones, generar confianza y empatizar. Todas las características emotivas de las artes son relevantes para los productos y servicios de las empresas. Por eso, los artistas pueden ser grandes colaboradores en el mundo de los negocios, porque están orientados a la experiencia, no al producto. Vemos el desarrollo de una economía de experiencia.

¿Es posible que los artistas sean exitosos en los negocios?

¡Claro! Si hablamos de artistas exitosos que venden su arte en millones tenemos muchos ejemplos, como Yayoi Kusama, Jeff Koons y Damien Hirst. También hay profesionales de negocios exitosos que estudiaron disciplinas creativas como arte, diseño, música o personas con una fuerte conexión con las artes. Estos incluyen a Joe Gebbia y Brian Chesky, cofundadores de la plataforma Airbnb; Evan Spiegel, cofundador de Snapchat, o Paul Graham, cofundador de Y Combinator.

¿Cómo incorporar el arte en tu carrera?

Anticipación. Si tu trabajo es repetitivo, serás reemplazado. El consejo de Hindi es mantener el pensamiento creativo, aquello que los robots no pueden hacer.

Visión. Las soluciones creativas no tienen que ver con los recursos a tu alcance, sino con qué tan comprometido estás para ver el problema desde una nueva perspectiva.

Equilibrio. Se cree que las personas que desarrollan su lado izquierdo del cerebro –analítico– tienen menos oportunidad de explotar el derecho –creativo–, pero Hindi defiende que es posible un balance.

Apertura. Si en algo podemos competir con las máquinas es en desarrollar la habilidad de observar para hacer mejores preguntas, crear conexiones y proponer mejores ideas.

Pregunta. Cuestionar lo establecido con nuevas dudas ayuda a ofrecer alternativas para solucionar desafíos. “El arte no es un objeto, es una mentalidad”, dice Nir Hindi.

Esta entrevista forma parte de la edición Especial de Tec Review de los meses mayo-junio 2020. Consulta gratis la revista aquí.

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