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Maestra, doctora, enfermera, bombero, policía, cantante de ópera, conductora de camiones o jinete. Cuando era niña, Marisol Blanco no quería dedicarse a alguna de esas opciones. Su sueño, cuenta la gerente de relaciones públicas de Toyota, era hablar bien de México, tal como lo hacían los guías de turistas en los sitios arqueológicos del país.

Aunque no terminó como guía de turistas, a Blanco sí le toca comunicar al mundo los logros de la empresa para la que trabaja, lo que implica exponer los procesos, el talento, la organización y las historias locales de una empresa japonesa que comenzó operaciones en México hace 18 años, pero que tiene 87 años en la producción de vehículos.

Como le ocurre a muchos estudiantes, Blanco no estaba segura qué debía estudiar. Su corazón estaba en el teatro y las artes, sin embargo tomó otro camino: comenzó a estudiar Comunicación en el Tec de Monterrey campus Chiapas. Y terminó en 2003 en el campus Estado de México, por las necesidades de movilidad de su familia.

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Blanco se ha probado en la industria farmacéutica, automotriz y de logística desde que salió de la carrera, inició su vida profesional en las labores de difusión de las universidades Tecmilenio. Luego fue invitada a trabajar en la agencia de relaciones públicas PRP en 2007 y, posteriormente, se sumó a las filas de la farmacéutica Pfizer, DHL y Toyota.

Su inquietud la llevó a continuar su desarrollo profesional en otras empresas, grandes corporativos extranjeros en los que, dice, ha tenido la oportunidad de destacar al mercado mexicano como un lugar atractivo para inversiones por su crecimiento.

La enseñanza de las culturas extranjeras

En su desempeño por industrias de diferentes latitudes, Blanco extrae las enseñanzas de cada cultura organizacional y detecta que las oportunidades de desarrollo deben tomarse siempre, incluso si se cree que son industrias donde parece no haber lugar para las mujeres.

“Sí me he enfrentado a juntas, reuniones y eventos donde volteas a ver y eres la única mujer, pero nunca ha representado para mí un reto en particular”, señala Blanco. “Tom Sullivan, presidente de Toyota en México, siempre nos dice: ‘no me importa el género, a mí lo que me interesa es que tengas la disposición y el empuje para crecer’”, agrega.

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De la cultura alemana de DHL nunca olvidará la responsabilidad que le compartió Enna Zárate, entonces directora de tecnología de la firma. “Me dijo: ‘Marisol, nuestra única responsabilidad como mujeres en una organización es que, cuando llegues arriba, mandes el ‘elevador’ al piso abajo para la siguiente, porque hay otra que lo está esperando’”, recuerda.

Uno de sus más grandes retos en esta empresa fue la comunicación de global del 35 aniversario de la compañía en México. “Me tocó representar al país en congresos anuales y destacar que en México se saben hacer las cosas bien”, describe la comunicóloga.

En Pfizer, su cultura de diversidad e inclusión la impulsó a seguir aprendiendo de empoderamiento. “Haber llegado a una industria tan diversa como Pfizer me hizo nunca sentirme menos como profesional, sé que hay mujeres que no lo han vivido y mi responsabilidad es seguir permeándolo”, agrega.

Ahí aprendió de dictaminación de proyectos sociales, evaluación y aprobación de apoyos a propuestas que presentaban organizaciones civiles para mejorar las condiciones de grupos vulnerables.

En su paso por la comunicación corporativa, Blanco está cumpliendo su sueño de globalizar la calidad de trabajo que se realiza en México desde diferentes industrias.

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