Enfermeras y enfermeros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le cantan las mañanitas a un paciente infectado por la Covid-19 (Captura de pantalla de video, cortesía IMSS)

El sistema de salud mexicano tiene algo que presumir: su sistema de vacunación. El esquema básico es completo y es el primer país del mundo al que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció por la eliminación de la rabia humana transmitida por perro.

Sin embargo, este logro no se hubiera alcanzado sin el trabajo de los técnicos en atención primaria a la salud (TAPS), quienes llevan casa por casa las vacunas para completar los esquemas de vacunación de los niños y niñas del país.

“Hay una figura muy importante que son los ‘ángeles de la salud’, les decimos TAPs, es una abreviatura, que quiere decir técnico de atención primaria a la salud. Esos técnicos son enfermeros y enfermeras que a pie, todos los días, salen a vacunar y le dan seguimiento al esquema de vacunación de todos nuestros niños”, explica Óscar Zavala, presidente de la Unión Nacional Interdisciplinaria de Farmacias, Clínicas y Consultorios (Unifacc).

Con esta eficiente labor, demostrada a lo largo de los últimos 40 años, los TAPS son la fuerza de México en cuanto a la aplicación de vacunas, por lo que el país está preparado para distribuir rápidamente la vacuna contra la Covid-19, una vez que sea aprobada, adquirida y que llegue a México, consideran especialistas.

“Gubernamentalmente sí hay estructura suficiente para que la vacuna se pudiera aplicar, me atrevería a decir en un mes, siempre y cuando hubiera disponibilidad de la vacuna y recursos económicos para poderla aplicar”, agrega Zavala.

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El siguiente paso

Sin duda, la pandemia por la Covid-19 ha afectado a los empleos por la limitación de las labores en las empresas consideradas con actividades no esenciales.

Pero una vez que la vacuna esté aprobada para su uso en humanos, México podrá acceder a ella gracias a los acuerdos que ha logrado con la OMS, más allá de la crisis económica.

“Juan Ramón de la Fuente, embajador ante la Organización de las Naciones Unidas, (…) ha jugado un papel fundamental por un acuerdo especial con la ONU para gestionar de manera rápida (la llegada a México de) todos los fármacos y todas las vacunas que salieron para el virus SARS-Cov-2”, señala Víctor Huggo Córdova Pluma, médico internista y fundador del movimiento Ciencia en Obesidad.

Córdova destaca que gracias a los acuerdos que de la Fuente y la cancillería mexicana han logrado, México va “adelantado siete u ocho meses” en la gestión de la adquisición de medicamentos y vacunas para combatir la Covid-19.

Sin embargo, una vez que los tratamientos o vacunas lleguen al país, se deben considerar otros aspectos.

“Uno de los temas que se discutirán es si la fórmula de la vacuna que se consiga puede ser de acceso gratuito para los países o si tendrá que pagarse por ella y a quién va aplicarse”, señala Gustavo López Montiel, profesor de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tec de Monterrey.

López Montiel destaca que el gobierno mexicano puede considerar integrarla al esquema básico de vacunación y la prioridad pueden ser niños, adultos mayores y también el gobierno puede tomar el sesgo de atención a los estados con mayor número de casos de enfermos de Covid-19.

Algunas farmacéuticas en México han acordado apoyo mutuo para la producción masiva de la vacuna que sea aprobada y solo recuperar costos de producción.

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