Tecnológico de Monterrey

Cómo lograr el futuro de la mejora continua en la educación fue el tema que se abordó en el panel en el que participaron Rafael de Hoyos, profesor de economía del ITAM y sociofundador de XABER; Lucía López Cortez, del Centro Regional de Formación Profesional Docente de Sonora; Jorge Antonio Rivera, director general de la fundación SINADEP, en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE); y Jennifer O’Donoghue, directora de Mexicanos Primero, en el marco del Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE).

El desarrollo profesional de los profesores para apoyar el aprendizaje de estudiantes es sin duda, una de las tareas más importante de cualquier sistema educativo, por lo que debería ser esencial en las mejoras continúas. Tener políticas a largo plazo, un presupuesto específico y necesario, así como reglas claras; sin embargo, el panorama cambia cada gobierno, cada seis años.

“Para nosotros la mejora continua significa progresividad en el derecho, que todos y todas pueden estar en la escuela, aprender en ésta y participar en su educación”, dijo Jennifer O’Donoghue.

Con relación a cómo reinventar la mejora continua y cómo evitar que factores externos como políticos o sociales dejen de influir para generar políticas mayor largo plazo, Jorge Antonio Rivera del SINADEP señaló es una tarea compleja.

“El proceso de la mejora continua es un proceso que debería involucrar a todos los actores; a los políticos, sociedad, maestros y maestras, directivos y autoridades educativas. Es complejo tratar de dejar a uno a fuera. Todos deberíamos participar en este proceso. Lo que deberíamos implementar son políticas públicas a largo plazo, dejar de pensar en políticas sexeniales o trianuales”.

“Para que haya mejora continua tiene que haber continuidad en las políticas. Los sistemas educativos que han sido exitosos, en alcanzar una mejora, que sí los hay en el mundo, México no es uno de ello, han tenido continuidad en ciertos principios básicos”, agregó  Rafael de Hoyos, profesor de economía del ITAM.

De Hoyos, subrayó que para entender el panorama educativo en México se debe analizar desde sexenios atrás. 

“Yo nunca he visto un sistema educativo en donde el elemento más importante detrás de los aprendizajes que es docente se seleccione por la vía de la discreción, discreción de los sindicatos. Nunca he visto un sistema educativo que llegue el surrealismo mexicano donde las plazas se hereden, se vendan, se renten. Ese era nuestro contexto”, dijo el profesor de economía del ITAM. 

“Los docentes no pueden ser seleccionados por la vía de la discreción. Tienen que ser seleccionados por un proceso abierto, transparente y meritocrático”, agregó. 

O’Donoghue comentó que México no cuenta con una cultura del aprendizaje. Señaló que formarla va más allá de lo que puede hacer una comisión o un instituto de evaluación para la educación. El sistema de cultura de aprendizaje debe constituir con todos los actores del sistema educativo. 

“¿Qué estamos haciendo para fortalecer las capacidades de los estudiantes, de los maestros, de las familias, de los directivos o supervisores? En el día a día,  ¿cómo estamos fortaleciendo su papel en esa cultura de aprendizaje y mejora continua”. 

Jorge Antonio Rivera, que el sindicado apuestan por la profesionalización de los docentes, una estrategia que puede ayudar a mantener la escuela pública y a mejorar los derechos laborales. 

“Por un lado, la sociedad nos exige resultados, por el otro, carecemos de los mínimos elementales para poder profesionalizarnos y poder avanzar hacia este ejercicio de la docencia.  Sin embargo, en esa situación, los maestros y las maestras han en ese compromiso que tenemos con México hemos sabido salir adelante”.

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