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Uno de los grandes eventos históricos que marcó a la ciencia fue la llegada del hombre a la luna, pues de acuerdo con una de las frases de John F. Kennedy, ex presidente de Estados que Unidos declarada en 1962 que quedó en la memoria de su generación y las siguientes relacionadas con ello fue: “Elegimos ir a la Luna, no porque sea fácil, sino porque es difícil”.

No fue hasta 1969 que la NASA logró que el astronauta Neil Armstrong hiciera historia al convertirse en el primer hombre en pisar la Luna, siendo una de las frases que pronunció al llegar a la superficie del satélite natural de la Tierra: “Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”.

Sin embargo, Armstrong no se puede llevar todo el protagonismo ya que no iba solo en la misión, Michael Collins y Edwin “Buzz” Aldrin también participaron. Collins no estuvo en el módulo lunar pero Aldrin fue el segundo en bajar a admirar al paisaje.

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Uno de los detalles no tan conocidos pero divertidos de la misión de hace 50 años.

La NASA les dio a los astronautas un seguro de vida básico, pero Armstrong, Aldrin y Collins seguían preocupados por el futuro de sus familias en caso de que ocurriera un desastre.

Así que idearon una estrategia: firmaron sobres conmemorativos de la misión Apollo 11, que estaban adornados con imágenes y estampillas sobre el tema.

Los llamaron “coberturas de seguro” pues si morían en el intento, sus familias podrían venderlos a coleccionistas.

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Una despedida sin errores

Los astronautas no fueron los únicos en planear el peor de los escenarios.

Si todo fallaba, quien tendría que hablarle a los estadounidenses y al mundo era el presidente, que en ese momento era Richard Nixon y no sería un momento indicado para improvisar.

Por tal motivo, el jefe de redacción de discursos del mandatario, Bill Safire, tuvo que preparar un discurso que nadie quería escuchar: aquel que lamentaba la muerte de los astronautas.

El texto titulado “En caso de desastre lunar” elogia, con palabras finas y edificantes, la valentía, el sacrificio y el espíritu de exploración de los hombres.

El destino ha querido que los hombres que fueron a la Luna a explorar en paz se quedaran en la Luna a descansar en paz. Estos valientes hombres, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, saben que no hay esperanzas de que los rescatemos. Pero también saben que existe esperanza para la humanidad en su sacrificio.

Los dos dieron sus vidas en el más noble objetivo de la humanidad: la búsqueda de la verdad y la comprensión.

Serán llorados por sus familiares y amigos. Serán llorados por la nación. Serán llorados por la gente del mundo. Serán llorados por una madre Tierra que se atrevió a enviar a dos de sus hijos hacia lo desconocido.

En su exploración, concitaron a la gente del mundo a sentirse como uno; en su sacrificio, atan más estrechamente la hermandad del hombre.

En la antigüedad, los hombres miraban a las estrellas y veían a sus héroes en las constelaciones. En la actualidad, hacemos lo mismo, pero nuestros héroes son hombres de carne y hueso.

Otros los seguirán, y seguramente encontrarán su camino a casa. La búsqueda del hombre no será negada. Pero estos hombres fueron los primeros, y seguirán siendo los primeros en nuestros corazones.

Todo ser humano que mire a la Luna en las noches venideras, sabrá que en algún rincón de otro mundo, estará para siempre la humanidad“.

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Bombas en la Luna

Saturn V fue el cohete que disparó al espacio al Apollo 11 y a su tripulación, con tanto poder que era como pilotar una bomba nuclear.

Funcionaba en tres etapas y cada una se separaba de la nave después de que realizar su trabajo. El cohete generaba 34,5 millones de newtons de empuje en el lanzamiento.

Debido al calor que producía, Saturn V requirió una zona de exclusión de 5 kilómetros alrededor de la plataforma de lanzamiento.

Los espectadores solo escucharon los motores encendidos 15 segundos después. Para ellos, Saturno V aparentemente despegó en silencio.

El Saturn V se basaba en la tecnología que Von Braun un ex científico nazi y el cerebro detrás, había desarrollado para el programa de cohete V-2 de Adolfo Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. 

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¿Quién fue el segundo hombre en pisar la luna?

El 21 de julio a las 02:56:15 GMT, Armstrong se convirtió en el primer hombre en caminar sobre la Luna.

Mientras pronunciaba las 13 palabras cuidadosamente escogidas por NASA que hicieron historia, Aldrin lo filmaba desde el módulo lunar. Al cabo de 19 minutos, se unió a Armstrong en la superficie.

Cerró la puerta de la cabina con cuidado y contempló el paisaje lunar gris blanco.

Estaban a unos 380.000 kilómetros de distancia de la Tierra y esta se veía del tamaño de una canica.

“Hermosa vista”, dijo Aldrin. Luego de que Armstrong asintió, agregó:Magnífica desolación”.

¿Qué dijo el tercero?

“¡Whoopee! Hombre, ese pudo haber sido un pequeño paso para Neil (Armstrong), ¡pero fue uno grande para mi!”, dijo Charles Conrad Jr, comandante de Apollo 12, al convertirse en el tercer hombre en caminar en la Luna el 20 de noviembre de 1969.

Con información de BBC

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