Cómo liderar tu startup sin convertirte en un patán
Getty Images/iStock

El poder puede cambiar nuestra forma de pensar y comportarnos, dice la ciencia.

Diversos experimentos y estudios realizados por expertos en neurociencias han concluído que las personas que tienen o se sienten poderosas se concentran más en objetivos y piensan de manera más abstracta. Sin embargo, también se vuelven más centradas en sí mismas y es menos probable que se pongan ‘en los zapatos’ de los demás.

Prueba de ello es una investigación en la que los especialistas pidieron a un grupo de voluntarios con cargos de alto poder en diferentes organizaciones descifrar las expresiones faciales de otro grupo de voluntarios pero con bajo poder, y viceversa. El primer grupo fue el que cometió más errores.

En otro experimento se le pidió a los participantes que dibujaran una letra “E” en su frente. Aquellos que formaron parte del grupo de alto poder resultaron más propensos a escribir la “E” desde su propia perspectiva, de modo que parecía estar al revés para quien los mirara. En el segundo grupo ocurrió lo contrario.

Finalmente, un análisis más descubrió que aquellos con poder tienen menos probabilidades de sentir limitaciones sociales en su comportamiento o de recordar los obstáculos potenciales que se interponen entre ellos y sus objetivos. Además, tienden a ser más optimistas sobre las decisiones riesgosas.

“Cualquiera de estos cambios puede ser útil” al emprender, dijo Jennifer Lauren Ray, investigadora del NeuroLeadership Institute, quien sintetiza hallazgos en el campo de la neurociencia y ayuda a los líderes empresariales a resolver problemas de sus organizaciones.

Después de todo, se espera de los que tienen el poder que piensen en el panorama general, que impulsen a los equipos a alcanzar metas ambiciosas y que inspiren a otros en el proceso. Pero, si no se controlan, dichos comportamientos y perspectivas pueden hacerte más propenso a ser un patán, o peor, a hacer algo ilegal, poco ético o inmoral.

Los efectos del poder

El poder puede acentuar tus tendencias en general, sean buenas o malas, de acuerdo con el psicólogo social Adam Galinsky, profesor de la Columbia Business School.

Así, la ventaja es que, si naces con compasión, “hay mayores probabilidades de que te hagas más compasivo si adquieres poder”, dijo Galinksy, uno de los principales investigadores sobre los efectos del poder.

Un líder con compasión, por ejemplo, podría abordar la cuestión de los despidos de manera diferente a uno que se enfoca en los objetivos y en el deseo de la compañía de reducir los costos a corto plazo.

Galinsky recordó al CEO de una compañía a la que asesoró durante la recesión económica. En lugar de despedir a la gente, el presidente ejecutivo optó por dar a los trabajadores una licencia obligatoria con un salario reducido durante tres meses. Eso sería menos duro para los empleados y el CEO pensó que también sería mejor para los negocios, ya que los despidos podrían haber puesto a la empresa en desventaja cuando las cosas mejoraran.

Curiosamente, algunos estudios sugieren que las influencias más negativas del poder tienen más probabilidades de desencadenarse cuando alguien siente que no es respetado, destacó Galinsky.

CON INFORMACIÓN DE JEANNE SAHADI / CNNMONEY / EXPANSIÓN

¿El poder realmente nos puede corromper?

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre