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Jochen Menges, un experto en comportamiento organizacional, cree que las emociones importan profundamente para el desempeño y comportamiento de los empleados. Sus investigaciones aportan matices para entender cómo los empleados desean sentirse en el trabajo.

“Es importante que las personas se sientan felices en su trabajo en lugar de miserables: la investigación muestra que los empleados satisfechos ofrecen mejores resultados después de todo.

Sin embargo, algunas empresas consideran las iniciativas para generar felicidad como un “bálsamo” que se puede aplicar a toda la organización para aumentar el bienestar de sus empleados, como lo explica el Dr. Jochen Menges de la Escuela de Negocios de Cambridge.

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“El que ahora muchas organizaciones ‘inviertan en felicidad’ significa que entienden que las emociones importan. Pero lo que típicamente hacen –ofrecer beneficios como zonas de descanso, comida gratis, clases de yoga– es bastante contundente y no explica la complejidad de la vida emocional de las personas”.

Trabajando con el Centro para la Inteligencia Emocional de Yale, Menges está profundizando en la compresión de las emociones en el trabajo. Para el proyecto “Revolución emocional en el lugar de trabajo” encuestó a más de 10,000 empleados de diferentes áreas, niveles, edades, géneros y etnias de Estados Unidos.

Los empleados tuvieron que responder cómo se sienten en su empleo y cómo desean sentirse. 

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Los resultados muestran que, aunque algunos dicen sentirse felices, muchos dicen que están estresados, cansados ​​y frustrados en el trabajo. En la pregunta: cómo deseas sentirte, el estudio encuentra que la mayoría quiere ser apreciado, estimulado y feliz. “Hay una brecha considerable entre cómo las personas se sienten en el trabajo y cómo les gustaría sentirse”, explica Menges. “Ahora el desafío es encontrar formas de cerrar esa brecha”.

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Aunque los análisis de este nuevo conjunto de datos todavía está en curso, el trabajo previo de Menges da algunos consejos. Él sugiere que la felicidad no se trata principalmente de ventajas. “El trabajo en sí, sus colegas y supervisores, y la estructura organizacional y la cultura desempeñan un papel importante en si los empleados son felices o no”.

En un estudio, Menges descubrió que las personas experimentan emociones más positivas en las organizaciones que están en contacto directo con los clientes.

“Estas organizaciones tienden a ser más descentralizadas -las decisiones se pueden tomar a niveles más bajos- y prestan más atención a las capacidades emocionales de los empleado, en los procesos de reclutamiento y promoción. Esos dos factores a su vez están relacionados con la sensación positiva de los empleados en una organización”.

Sin embargo, no se trata solo de ser positivo.

Aunque la mayoría de las investigaciones sugieren que cualquier emoción placentera tiene efectos beneficiosos sobre el rendimiento, la creatividad y el compromiso, Menges y sus colegas encontraron en un estudio reciente que algunas emociones positivas, orgullo, por ejemplo, pueden ser un problema.

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“Si los empleados no se identifican con su organización, entonces el orgullo aumenta su intención de irse. Piensan ‘soy mejor que este lugar’ y buscan nuevas oportunidades”. Por el contrario, si los empleados se identificaban con su organización y experimentan eventos que los hacen sentirse enojados, era menos probable que renunciaran. “Quieren aguantar y mejorar la situación”.

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