iStock

Por: Angélica Pineda / Expansión.mx

“Lo siento, nuestra política empresarial no permite que las mamás estudien y trabajen medio tiempo”. Con esa respuesta, la responsable de recursos humanos frenaba las aspiraciones de desarrollo profesional de Adriana Rivera, quien era asistente administrativa en una constructora de Tijuana. Hacía bien su trabajo y estaba dispuesta a adaptarse a las condiciones de la compañía, pero no lo aceptaron. Tenía 20 años, una hija y una carrera trunca.

Era 2005 y Rivera quería regresar a la universidad. Renunció a la constructora y trabajó en otras compañías por proyecto y desde casa. “En ese momento mi prioridad era terminar la universidad, no aspiraba a cargos de liderazgo. Cuando lo logré, cuatro años después, di las gracias y me fui a trabajar a otro lado con mejores posibilidades de desarrollo”, cuenta la gerente para Morelia y Tijuana de la aceleradora de negocios BlueBox.

Lee: Mujeres, quienes más se titulan; hombres, los ‘preferidos’ de empleadores

La maternidad tiene un impacto en la vida profesional de las mujeres y es la principal causa de la brecha salarial de género, coinciden especialistas. Afecta hasta en 80% la brecha salarial que existe entre ellas y los hombres, según un estudio de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca. Ernesto Mauleón, director de Administración y Finanzas de la firma de personal ManpowerGroup, indica que en países de América Latina este gap en el salario es de 17% y podría tomar décadas cerrarlo.

El ‘Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019‘, de la Organización Internacional del Trabajo, detalla que las mujeres con hijos pueden cobrar salarios inferiores por diferentes factores, entre ellos, las interrupciones o reducción del tiempo de trabajo o las decisiones de contratación o promoción estereotipadas que penalizan las carreras de las mujeres con hijos. De acuerdo con el reporte, la falta de programas que apoyen la vuelta de las mujeres al trabajo después del parto también contribuye a la penalización salarial.

“En nuestros programas de aceleración de negocios nos toca ver a embarazadas que tiene que decidir si siguen con su emprendimiento, sus estudios o los abandonan”, comenta Rivera. Aunque los estereotipos de género y hábitos culturales influyen en la brecha salarial, es con el nacimiento del primer hijo que la evolución profesional de los hombres y mujeres comienza a separase y no vuelve a convergir, indica el estudio ‘Los niños y la desigualdad de género: evidencia de Dinamarca’, de 2017.

Por si no lo viste: Educación, la clave para lograr igualdad de género

Desde que deciden ser mamás, muchas mujeres destinan el tiempo que podrían enfocar al trabajo al cuidado de los hijos, afirman los especialistas. “Y eso no nos permite en ocasiones tomar oportunidades laborales”, explica Rivera. Aunque las nuevas generaciones están apostando por cambiar esta dinámica. “Las millenials estamos en un punto clave. Será interesante ver si esta generación logra romper las barreras culturales y sigue desarrollándose profesionalmente”, comenta Camila Lecaros, managing director de la aceleradora MassChallenge México.

Acciones para cerrar la brecha salarial

Un paso para lograrlo sin tantos obstáculos es tener un reparto más equitativo de las tareas familiares entre hombres y mujeres. Pero el gobierno y las empresas también deben jugar un rol más activo. El primero con servicios públicos de calidad, como estancias infantiles, sugiere la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Y los segundos con guarderías internas y políticas como home office, horarios flexibles y subsidios en colegiaturas, considera Alberto del Castillo, director de Cuentas Estratégicas de la compañía de recursos humanos Adecco.

La transparencia es otra medida que puede abonar a cerrar la brecha salarial, considera Mauleon. “Por un lado, la empresa debe decir cuántas mujeres tiene en puestos gerenciales, directivos y en su consejo directivo. Pero también debe certificar que su pago es bajo un esquema de igualdad, que una mujer gana exactamente lo mismo que un hombre en la misma posición y la única diferencia es la experiencia y las competencias, que se pueden desarrollar con capacitación y entrenamiento”, dice.

También puedes leer: Aumenta el número de mujeres en cargos de alta dirección

Las mujeres también tienen mucho por hacer para continuar con su desarrollo profesional. “La maternidad es una etapa, hay que comprender hasta donde llega nuestra capacidad y no juzgarnos por ello. Los niños crecen y eso nos permite readaptarnos poco a poco al ambiente laboral”, comenta Rivera.

Además de trabajar en el empoderamiento para proponer incluso nuevas formas de trabajo, la directiva de BlueBox recomienda apoyarse mucho en la tecnología. “Hoy existen muchas herramientas que nos permiten ser flexibles, salir de una reunión, tomar una videollamada o trabajar desde casa”, aconseja.

Te puede interesar: Egresadas del Tec entre las 100 Mujeres Más Poderosas de México

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre