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Por: Gabriel Pérez Díaz

No es un secreto que todos hemos estado seguros de meter los pares exactos de calcetines a la lavadora y cuando sacamos la carga de ropa, han desaparecido por arte de magia algunos de ellos.

Por tal motivo, un grupo de investigadores pertenecientes al ‘Whirlpool Institute of Home Science’, han resuelto uno de los “grandes misterios” de la época moderna.

De acuerdo con sus resultados, existen dos principales responsables del fenómeno: la lavadora se los traga o es debido a la heurística, es decir, los atajos mentales que utilizamos para resolver problemas.

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En el primer caso, existe la posibilidad de que los electrodomésticos se ‘coman’ las prendas al permitir que salgan del tambor y queden atrapadas en áreas que normalmente no son visibles, accesibles o se vayan al drenaje. Sin embargo, esto no pasa con tanta regularidad para sustentar los 84 millones de calcetines que se pierden de manera anual tan solo en Reino Unido, como afirma un estudio realizado por Samsung.

Aquí es en donde entra en acción la segunda vertiente, los seres humanos únicamente buscamos en los lugares más comunes y en los primeros que nos llegan a la mente antes de darlos por perdidos y “seguir con nuestra vida”.

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Simon Moore, líder del estudio, asegura quelas personas somos débiles: en lugar de mirar detrás de los radiadores o debajo de las camas y razonar su pérdida de manera sistemática, aceptamos el calcetín restante como una entidad singular, experimentamos un breve proceso de aflicción y seguimos adelante”.

Por este motivo, se creó la fórmula que se conoce como ‘índice de pérdida de calcetines’, la cual se desglosa de la siguiente manera: (L(p x f) + C(t x s)) – (P x A):

 

Samsung

L, es el tamaño de la lavadora, la cual se calcula multiplicando el número de personas que viven en casa (p) por la frecuencia de lavados por semana (f).

C, consta de la complejidad del lavado, en donde se toma en cuenta cuántos tipos de lavado en general (t) realizan los miembros de la casa en una semana y multiplicándolo por el número de calcetines lavados en una semana.

P, es la predisposición a lavar la ropa por cada persona. Esta variable tiene en cuenta la predisposición que tenemos al lavar la ropa en una escala del 1 al 5, en el que 1 es “desgana por poner una lavadora” y el 5 es “máxima disposición por lavar la ropa”.

A, parte del grado de atención: Este apartado se refiere al nivel de atención e interés a la hora de hacer la lavadora: comprobar que no se cuela una prenda blanca en una lavadora de color o negra, desenrollar los calcetines antes de meterlos, darle la vuelta a las prendas, vaciar los bolsillos de objetos, verificar papeles, entre otros.

Si te sucede esto de manera cotidiana, existen en el mercado clips para unir los pares de calcetines cuando se echan a la lavadora o secadora. Estos pequeños utensilios tienen la capacidad de soportar temperaturas de hasta 150 grados centígrados, la de los electrodomésticos comunes oscilan entre los 44 y 67.

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