Por: Jorge Valdez*

La investigación relacionada con el virus SARS-CoV-2, la pandemia y su manejo se realiza a una velocidad y una escala sin precedentes. La comunidad científica ha respondido rápidamente liberando más de 16,000 artículos relacionados con la enfermedad en un plazo de cuatro meses. De este total, unos 6,000 fueron alojados por servidores de preprints.

Un preprint es una versión de un manuscrito que aún no ha pasado por la revisión por pares en una revista, pero que se ponen de manera expedita a disposición de la comunidad a través de repositorios de libre acceso en internet. Los investigadores en Física y Matemáticas lo han hecho por más de 25 años: depositan sus trabajos de investigación en arXiv.org, plataforma donde se suben más de 100,000 manuscritos por año. Esta actividad solía ser marginal en las ciencias biomédicas, sin embargo la urgencia de la pandemia lo ha convertido en una vía rápida para la diseminación de estudios.

Los preprints de covid-19 se consultan y distribuyen, al menos, 15 veces más que los que no están vinculados con la enfermedad. Los méritos de los servidores –como bioRxiv, medRxiv, arXiv, Research Square, Preprints.org y OSF– son claros: los resultados pueden difundirse rápidamente, lo que podría orientar políticas de salud y acelerar la investigación hacia el desarrollo de vacunas y tratamientos. Pero el escrutinio que reciben estos estudios es cuestionado.

Sin la revisión por pares es difícil comprobar la calidad del trabajo y compartir mala ciencia es perjudicial, especialmente cuando la investigación puede tener efectos inmediatos en la práctica médica. No haber pasado por este proceso ha demostrado tener un lado oscuro, ya que ha permitido que conclusiones que carecen de una base científica se filtren hacia el público.

Algunos preprints relacionados con covid-19 han sido criticados, al grado que los responsables se han retractado. La interpretación errónea de los resultados y su divulgación contribuyen a la ola de fake news. Una mejor integración de la discusión entre pares en las plataformas de preimpresión puede mejorar la eficiencia y la transparencia de la investigación para responder a esta y a futuras epidemias.

Los preprints han dado a la comunidad de investigadores biomédicos un medio poderoso para compartir los hallazgos que permitan responder a la emergencia con la celeridad requerida. Estos deben seguir realizándose bajo riguroso escrutinio y los académicos nos debemos asegurar de que la falta de revisión sea clara para el público. Mientras se aborden estos desafíos, la ciencia de plataforma abierta seguirá siendo una herramienta integral para hacer frente a las crisis.

*Decano Nacional de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tec de Monterrey.

 

 

 

Esta columna forma parte de la edición septiembre-octubre 2020 de Tec Review. Lee más columnas de opinión en Voces y consulta gratis la revista aquí.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre