El 25 de julio de 1986, México firmó su ingreso al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), hoy denominado Organización Mundial de Comercia (OMC), buscando mayor apertura comercial para posicionar al país en el ámbito internacional y que contribuya a la competitividad y crecimiento económico.

Incluyendo el reciente acuerdo comercial USMCA con Estados Unidos y Canadá, México habrá firmado 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países, 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con 33 países y 9 acuerdos en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración, lo que ha contribuido a que el nivel de comercio en relación al Producto Interno Bruto (PIB) pase de 30% en 1986 a 78% en 2017.

Si bien la apertura genera mayores niveles de comercio, también se incrementa el nivel de exposición a riesgos, al estar expuestos a factores externos directos e indirectos haciendo la economía más vulnerable a las condiciones internacionales.

La cercanía con Estados Unidos, a quien le exporta el 80% e importa el 50%, y la alta dependencia en las importaciones que tiene con China, que representan el 15%, hacen a la economía vulnerable a los efectos de la guerra comercial que sostienen Estados Unidos y China y a los resultados del reciente acuerdo comercial USMCA, reflejándose principalmente en tres vertientes:

1. Precios: Al ser China y Estados Unidos los principales proveedores de insumos a nivel mundial, la afectación en los costos de producción generaría un efecto dominó de escalada de precios a nivel internacional afectando directamente el poder adquisitivo de los consumidores de aquellas economías dependientes de insumos de estas dos naciones.

2. Producción: Un nivel de proteccionismo en el corto plazo generaría una desaceleración de la economía estadounidense y canadiense, lo cual impactaría directamente en los niveles de exportación que se realizan hacia estas economías, afectando a las empresas exportadoras del país al disminuir las posibilidades de su comercio.

3. Diversificación: En caso de una escalada mundial de la guerra comercial, la búsqueda de nuevos mercados se vería afectada frente a los nuevos niveles de proteccionismo que estarían presentes en el resto de los países, disminuyendo así los niveles de comercio y crecimiento mundial.

La profundidad de los efectos anteriores depende de la duración del conflicto comercial, por lo que los bancos centrales se mantienen atentos ante la posibilidad de una escalada inflacionaria, la cual repercutiría directamente en un ajuste de las medidas de política monetaria actuales.

Es claro que el conflicto comercial genera incertidumbre en México, pero hay que estar también atentos a un posible reacomodo de la inversión extranjera directa (IED) de China hacia México, en búsqueda de mejores condiciones comerciales e incluso de los nuevos beneficios que ofrecería el acuerdo comercial USMCA, lo que pudiera compensar en cierta medida la vulnerabilidad de la economía mexicana frente al conflicto comercial.

Lee más colaboraciones en Voces.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre