Más que inteligentes: el MIT quiere máquinas sensibles
iStock

(Notimex) – Pronto las computadoras podrían empezar a interpretar con una precisión sin precedentes las emociones humanas e incluso a monitorear el estado de salud de sus usuarios gracias a un modelo de aprendizaje automático desarrollado por un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

De acuerdo con los expertos, los modelos tradicionales de informática afectiva utilizan una suerte de “talla única para todos”, ya que entrenan a los sistemas con ayuda de imágenes que representan diversas expresiones faciales y expresiones.

El desarrollado por los los investigadores del MIT, en cambio, combina una técnica llamada “mezcla de expertos” (serie de modelos de redes neuronales) con otra denominada personalización del modelo, las cuales permiten obtener datos “más finos” de las expresiones faciales de los individuos.

En el campo de la informática afectiva ya se desarrollan robots y computadoras capaces de interpretar las emociones y responder en consecuencia. Las aplicaciones incluyen, por ejemplo, monitorear la salud y el bienestar de una persona o evaluar el interés de los estudiantes en las aulas.

En un comunicado, el MIT dio a conocer que su modelo de aprendizaje automático busca responder a los desafíos de interpretar las expresiones humanas considerando factores como la cultura, género y edad del usuario, entre otros.

Durante la Conferencia sobre Aprendizaje Automático y Minería de Datos, Oggi Rudovic, investigador de Media Lab del MIT y participante del proyecto, explicó que en  la técnica de mezcla de expertos los sistemas trabajaron con grabaciones de video individuales de RECOLA, una base de datos pública de personas que conversan por video chat diseñada para aplicaciones de informática afectiva.

Cada “experto” registró las expresiones faciales de cada individuo, con ayuda de una red neuronal utilizada para la clasificación de objetos. Al hacerlo, el modelo calificó cada cuadro en función del nivel de valencia (agradable o desagradable), métricas utilizadas para codificar diferentes estados emocionales.

Una aplicación prometedora son las interacciones humano-robóticas, como la robótica personal o los robots utilizados con fines educativos, donde los sistemas automatizados deben adaptarse para evaluar los estados emocionales de personas diferentes.

Una versión, por ejemplo, se ha utilizado para ayudar a los robots a interpretar mejor los estados de ánimo de los niños con autismo.

Robot mexicano que ayuda a niños con autismo sale a la venta

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre