Esmirna Barrera

Por: Marisol Rueda

Las empresas familiares son un pilar de la economía nacional. Más del 90 % de las corporaciones que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores tienen una representación familiar en capital y control. Pero es insuficiente la atención que se les presta, en investigación, estímulos y apoyos.

Paradójicamente, estas organizaciones contribuyen con 80 % del Producto Interno Bruto y generan 90 % del empleo en el país, según datos del Global Data Points-Family Firm Institute 2016.

El Tec de Monterrey prepara un proyecto para estudiar de manera integral la situación y los mecanismos que promueven el sano desarrollo y transformación del ecosistema formado por empresa, familia y gobierno. “Comprender, diagnosticar y promover a la empresa familiar no sólo es significativo para el desarrollo económico de nuestro país, también lo es para la buena evolución de nuestra sociedad”, afirma el doctor Fernando Sandoval, director del Centro de Familias Emprendedoras del Tec.

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A diferencia de países como Chile, España y Suecia, las empresas familiares en México no son censadas. Los datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) sólo distinguen a las compañías por su tamaño, lo que hace difícil su análisis y diagnóstico.

Estimaciones del Centro de Familias Emprendedoras del Tecnológico de Monterrey apuntan que 85 % de las empresas en México son familiares. De acuerdo con la consultora KPMG, sólo una pequeña proporción de estas empresas llega a la segunda generación.

Se espera que las nuevas investigaciones arrojen luz sobre este sector que enfrenta grandes retos y dificultades para sobrevivir.

¿Cómo gobernar a una familia?

“La familia empresaria, la empresa familiar y su gobierno forman una simbiosis; no se puede entender una sin la otra, pero tampoco sin lo que las amalgama”, explica el doctor Sandoval.

Así, hay que lograr el buen funcionamiento del vínculo entre familia y empresa, un factor más relevante que la propia operación de la organización, pues 70 % de las empresas familiares en México desaparece por problemas al interior de la familia, según reportes del Centro de Familias Emprendedoras del Tec.

El objetivo del nuevo proyecto del Tecnológico de Monterrey para gobernar esta simbiosis “es desarrollar competencias en los empresarios y familias empresarias con el fin de formar un liderazgo innovador que orqueste y transforme el vínculo e interacción entre generaciones”, apunta el experto.

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Uno de los signos de debilidad funcional de las empresas familiares “es la carencia de operación del órgano de conducción, como el Consejo de Administración, que sólo tienen establecido 45 % de los encuestados”, mientras que 80 % de las organizaciones familiares no tiene un plan estratégico, pues lo que los ocupa es la operación, dejando de un lado el ser estrategas, señala la encuesta de KPMG.

Lo ideal es conformar un órgano de gobierno; es decir, un consejo compuesto por los integrantes que mayor importancia tengan en la estructura familiar, sean accionistas o no. Ellos normarían las relaciones que existan en la familia con respecto a la empresa y establecerían políticas, por ejemplo, para definir bajo qué parámetros se podría contratar a un miembro consanguíneo, si se le paga más o menos que a un empleado externo o si podría pedir préstamos a la corporación.

Lo anterior evitaría los conflictos que tanto laceran a la empresa familiar: los despilfarros de recursos, la rivalidad o las atribuciones indebidas. La falta de un órgano de gobierno en la familia es responsable indirecta de la mortalidad de muchas firmas.

Rubén Escoto, cuya empresa de 17 años atravesó un proceso de profesionalización, logró grandes avances. “Antes, todas las decisiones eran unipersonales y ahora tenemos comités con los que se toman decisiones en todas las áreas”, explica. Con este proceso, que inició tras haber tomado el curso “Empresas familiares”, en el Tec, ahora sabe más sobre gobierno y liderazgo innovador, entre otros temas.

No hay recetas, pues cada empresa y familia son diferentes. El proyecto del Tec, a través de su Centro de Familias Emprendedoras, busca cooperar en estos procesos, ayudando a empresas y familias a tomar un camino de profesionalización a partir de un diálogo y entendimiento generacional que permitan una continuidad exitosa.

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