confinamiento puede revelar nuevos casos de déficit de atención
(Foto: iStock)

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un conjunto de síntomas difícil de diagnosticar y poco comprendido en México. Aunque la prevalencia de la enfermedad es de alrededor de 5 % en México y el mundo, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Este trastorno puede estar subdiagnosticado.

Se caracteriza por mostrar sus primeras manifestaciones en la infancia, antes de los 12 años. “Es un trastorno del neurodesarrollo. Es decir, que va a haber de fondo alteraciones en la maduración, será un poquito más lenta que en otras personas”, indica Patricia González, médico neurólogo en Takeda México, experta en TDAH.

¿Te gustan nuestros contenidos? Puedes suscribirte gratis a nuestro newsletter

En la maduración de la corteza cerebral intervienen dos neurotransmisores, la dopamina y la noradrenalina. Estos químicos son los que ayudan a transmitir los impulsos eléctricos con los que el cerebro realiza sus funciones.

“Gracias a estudios de resonancia magnética funcional y otros podemos saber de base que hay alteraciones en la estructura y química cerebral”, agrega González. El TDAH se distingue principalmente como su nombre por la falta de atención, impulsividad e hiperactividad, explica la especialista.

Alteraciones en pacientes con TDAH durante la pandemia

Debido a la falta de concentración y la impulsividad de los pacientes con TDAH, el confinamiento que representa la cuarentena por la Covid-19 es un desafío más a su vida. Incluso, personas que desconocían que sus hijos tenían TDAH ahora pueden estar seguros.

“Los procesos de impulsividad y mucha hiperactividad se han exacerbado en los pacientes con TDAH. También hemos visto que muchos padres de familia, que no sabían que tenían TDAH o que dudaban que sus hijos lo tuvieran, ahora lo están confirmando”, señala Juan Carlos Pérez Castro Vázquez, director general de Proyectodah.

Algunos obstáculos adicionales que el confinamiento está poniendo en las vidas de pacientes con TDAH son:

  • Estrés adicional
  • Situaciones de violencia, pues estos pacientes tienen más dificultades para controlar sus impulsos
  • Mayor desafío en el ámbito escolar
  • Atracones de comida
  • Abuso de tecnología (desde dispositivos hasta contenidos)
  • Tener mayor rigurosidad en aspectos sanitarios

Los adultos no están libres de TDAH

La presencia de TDAH en adultos también es poco diagnosticada pero es real. Sin embargo, las primeras manifestaciones ocurrirán en la infancia y serán poco o nulamente tratadas. Por ello, al llegar a la adultez, la persona con TDAH también presenta otros problemas como baja autoestima o depresión.

“Antes se decía que solamente el TDAH era un asunto de niños, que inclusive al llegar a la adolescencia se quitaba. Desde hace unos 20 años tenemos más evidencia científica de que los adultos también lo padecen. La cuestión ambiental jala el gatillo para que los síntomas se manifiesten”, indica Pérez Castro.

Por su parte, González explica que el TDAH en adultos conlleva el riesgo de abuso de sustancias y relaciones disfuncionales. “Un paciente con TDAH puede haber cambiado cinco veces de carrera y tener varias relaciones de pareja fallidas. Evidentemente, su autoestima está mermada”.

Ante estas dificultades, los especialistas piden estar atentos del desarrollo de los niños en diversos ámbitos.

Diagnóstico y tratamiento

Solo un profesional de la salud, como un psicólogo, neuropsicólogo, neuropediatra o psiquiatra infantil puede hacer el diagnóstico. Aunque es difícil detectarlo, tiene que haber pruebas claras de un deterioro significativo del funcionamiento social, académico o familiar.

Si la falta de atención, la hiperactividad o impulsividad son persistentes durante más de seis meses, es momento de buscar a un especialista. “Cuando estos síntomas resulten excesivos, algo que les empieza a pasar a estas personas es que empiezan a ser excluidas. Si mi hijo no tiene amigos entonces es un foco rojo para buscar ayuda”, dice González.

Antes que tomar cualquier tipo de tratamiento, es necesario que los padres de familia o tutores se eduquen en la enfermedad. Aunque la decisión la deben tomar en conjunto médicos y familiares del paciente, cada caso es diferente, señala el IMSS.

“No en todos los casos se necesita tratamiento farmacológico. Los criterios para poder dar tratamiento farmacológico es primero una intervención psicoeducativa. Debes informarles qué es el TDAH y le brindas a los pacientes estrategias para poder trabajar con lo que el propio paciente tiene”, explica Pérez Castro.

El especialista añade que terapia psicológica de entre cuatro y seis semanas, a fin de apoyar al paciente en la adquisición de herramientas para su propio control. Solo después de hasta ocho semanas de terapia se debe evaluar la pertinencia de la prescripción médica.

Pérez Castro pide que se considere el tratamiento con fármacos como cualquier otra condición que requiere ayuda. Lo compara con el uso de lentes. Algunas personas los requieren para ver tan bien como otras. Algo similar ocurre con el tratamiento farmacológico para TDAH. Estos tratamientos permiten que los pacientes se concentren mientras que otras personas lo hacen de manera natural.

Para saber más del TDAH, ante sospecha de padecerlo o tener un familiar con él, Proyectodah tiene recursos en línea para entenderlo mejor.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre