Ilustración. Anuhar Namur

Por Andrea López Rosales

El objetivo de Edna Jaime es ayudar a transformar positivamente a México, buscando el bienestar para todos, a través del pensamiento, el análisis, la evaluación y el monitoreo de las políticas públicas.

Es por eso que creó, hace nueve años, México Evalúa, una organización que se dedica a la evaluación de la operación gubernamental. Para ella, el Estado “tiene instrumentos superpoderosos para transformar realidades”. Para conseguirlo, asegura, los ciudadanos debemos dotarlo de la mayor información posible.

Desde muy joven, Edna Jaime se involucró en las actividades de centros de pensamiento en México, organizaciones que se dedican a utilizar el conocimiento de expertos independientes o de universidades para realizar estudios e investigaciones. Hoy es licenciada en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y maestra en Políticas Públicas.

Recién egresada de la carrera, comenzó a trabajar en un centro de pensamiento pionero: el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), una institución independiente, sin fines de lucro, dedicada al análisis y propuesta de políticas viables para el desarrollo democrático y económico de México.

Es en ese lugar en donde se empezaron a plantear ideas “a contracorriente” sobre los cambios que el país debía transitar, luego de que el modelo político autoritario se agotara “y el modelo de economía cerrada también”, recuerda. CIDAC se fundó a principios de los 80 y Edna Jaime se incorporó cuando inició el sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari.

Ahí se discutían temas de libre comercio, de conversión industrial. El valor del CIDAC residía en la osadía de hablar sobre cómo abrir el sistema político mexicano. Jaime reconoce que les “fue muy mal”, pues México aún no estaba listo para tal discusión. “Pero de alguna manera concluimos que, si había cambio económico, eventualmente habría cambio político”.

Tras entrar en contacto con este centro de pensamiento, entendió que aquellos que quieren poner su talento al servicio del país lo pueden hacer desde muchos frentes. “A quienes creen que la política pública tiene un efecto transformador, si piensan que por ahí va su vocación y su pasión, piensen que hoy existen esos centros de pensamiento, donde se pueden poner al servicio de México”.

Después de casi dos décadas en el CIDAC –cinco como directora–, siguiendo su vocación y su interés por apoyar el efecto transformador de la política pública, Jaime pensó en estructurar una nueva institución más enfocada en temas de evaluación. Así nació México Evalúa.

Evaluar y tomar mejores decisiones

México Evalúa es una institución independiente. Se enfoca en el monitoreo y la evaluación de la operación gubernamental para ayudar a elevar la calidad de sus resultados. Apoya los procesos de mejora de las políticas públicas a nivel federal, estatal y local, mediante la generación y/o revisión de evidencia y la formulación de recomendaciones.

Ahí colaboran expertos, investigadores y académicos encargados de transparentar, evaluar y comparar las acciones de gobierno. Entre otras investigaciones, han hecho un análisis espacial de 6,418 reportes de homicidio en la Ciudad de México, para detectar puntos críticos de violencia letal; han desarrollado un indicador para medir la efectividad y el nivel de impunidad del sistema de justicia; han aportado datos para debatir y combatir la corrupción y la inseguridad pública. Todos son financiados por más de 17 donantes públicos y privados.

Sus mediciones se realizan “con seriedad, responsabilidad, buenas metodologías y mucho rigor técnico”, asegura Jaime, “para poder tener un espacio en el mercado de las ideas en el país y, a partir de ahí, influir en una mejor toma de decisiones”. Dice tener fe en que el Estado cumple una función muy importante y que, cuando interviene correctamente, puede generar bienestar, entornos propicios para la productividad y la inversión, así como para cambiar vidas.

Por otro lado, Edna Jaime confiesa que el ejercicio de esta labor es agridulce, sobre todo por el impacto que tiene en los tomadores de decisiones. Comparte que su organización enfrenta desde gente que se enoja, “hasta quienes han abierto sus puertas para construir juntos”. Sin embargo, destaca que cuando una pieza legislativa toma como base algún trabajo suyo, cuando es citada, cuando logra una conversación franca con algún funcionario público y eso influye en el diseño de alguna política pública, han “hecho la tarea”.

Hoy, no obstante, concluye que la clase política mexicana y los tomadores de decisiones se han acostumbrado a tener grupos de sociedad civil que hacen política pública. Ya no es un monopolio, “ese monopolio se rompió”.

Clase magistral

  • Ágora . “Una sociedad vibra cuando hay ideas compitiendo y cuando se presenta evidencia que permite que la gente se informe y se pueda formar un juicio. Eso está muy relacionado con la calidad de la democracia y del gobierno”.
  • Diversidad . “No tenemos que estar de acuerdo. Creo que es muy importante que tengamos distintas visiones para el futuro del país y lo más importante es que procesemos nuestras diferencias para lograr los objetivos comunes”.
  • Centros de pensamiento. “Espero que este tipo de asociaciones se multiplique y que tengamos un contexto plural en el que discutamos política pública, y que tengamos una buena comunidad de política pública”.

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