(Foto: iStock)

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 20 países, los trabajadores de la salud tienen hasta nueve accidentes por año relacionados con pinchazos de agujas utilizados en hospitales y consultorios.

Algunas de las enfermedades que se pueden transmitir en estos accidentes son VIH/Sida y hepatitis C. Esta última enfermedad causa 399,000 muertes al año en todo el mundo, según el organismo.

Desharp ofrece una alternativa. Éste es un dispositivo conectado a internet que facilita al personal de salud deshacerse de forma segura de residuos médicos peligrosos como agujas y bisturís.

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Víctor Tapia, director de Desharp, explica que las agujas se introducen en este pequeño aparato son trituradas desinfectadas con una espuma sanitizante nanotecnológica y luz utravioleta que se almacenan en un pequeño contenedor con capacidad de 600 mililitros.

Los profesionales de la salud pueden desechar agujas hasta por 16 años antes de cambiar uno de los contenedores de Desharp, calcula Tapia.

“Al añadirle trazabilidad con la red de internet puedo saber qué pasó con cada residuo relacionado con contaminación biológica. No quiero restarle importancia a la parte ambiental, pero Desharp existe por un asunto de bioseguridad”, explica el directivo.

El beneficio de este aparato es triple: ahorra los costos de recolección de residuos con contaminación biológica como agujas y bisturíes, aumenta la seguridad del personal de salud y prepara los desechos para su reutilización.

Más seguridad

“Hay accidentes de bioseguridad porque cuando una enfermera se pincha, se puede contagiar. Cuando los punzocortantes terminan en este bote (plástico de desechos) existe la posibilidad de que los reutilicen”, explica Tapia.

Alrededor del mundo, la reutilización de jeringas usadas ha provocado infecciones masivas.

Desde que inició la pandemia del SARS-CoV-2, empresas de telefonía e internet han recibido más solicitudes de emprendedores que buscan que sus dispositivos estén conectados a internet para lograr métricas de uso.

“Tengo empresas que tienen soluciones de cámaras termográficas que ponen en las entradas de los edificios y aeropuertos para medir la temperatura. También, empresas que tienen hieleras conectada (a internet) para transportar vacunas y antibióticos, está en proceso de certificación de transporte de órganos; también tenemos empresas que tienen pulseras que monitorean todos tus signos vitales”, son algunas de las soluciones que Borja de Checa, director de Channel Partners de AT&T en México, comparte con Tec Review.

El 50% de las innovaciones en salud que están pidiendo conectividad con la empresa de telecomunicaciones estadounidense han surgido en esta cuarentena, explica De Checa.

Ambos expertos consideran que la digitalización de procesos de salud, como el expediente médico en los servicios públicos y las videoconsultas son aspectos que se debe adoptar pronto pero requieren inversiones por parte del gobierno, principalmente.

“Hoy nos encontramos con la Covid-19, mañana nos vamos a encontrar con otro virus. Lo que tenemos que hacer es concientizar a los sistemas públicos de salud y privados a que la inversión en tecnología dentro de los centros médicos es muy importante, tanto para operar y reducir sus costos como para los pacientes, para no ponerse en riesgo y solamente estar en el hospital en el momento en el que sea estrictamente necesario”, destaca De Checa.

Aunque existen otros aparatos que destruyen agujas y ya están en el mercado, no tienen la trazabilidad de Desharp. A esta conexión de aparatos a internet se le conoce como internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés).

Hasta el momento, Tapia tiene intenciones de compra de diferentes clientes por 53,000 unidades de este dispositivo de IoT.

Escucha en nuestro podcast: Hablemos de Salud Mental

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