iStock

Si pensabas que ofrecer ayuda de forma proactiva a tus compañeros de trabajo era algo bueno, piénsalo dos veces. Una nueva investigación de la Universidad Estatal de Michigan encontró que, cuando se trata de compartir experiencias y apoyo, es mejor esperar hasta que te lo pidan.

El estudio demostró que el ayudar a los colegas puede reducir el éxito personal. Russell Johnson, profesor de Michigan, estudió de cerca los diferentes tipos de ayuda en las áreas de trabajo, y cómo era recibida. Los hallazgos de la investigación, publicados en Journal of Applied Psychology revelaron que es mejor “permanecer aislado hasta que alguien lo pida”.

Lee: 9 consejos para evitar las peleas políticas en tu oficina

“No es necesariamente mejor salir a resolver los problemas de los demás y pasar el tiempo tratando de solucionarlos. Esto reduce la productividad y aumenta el estrés personal”, dijo Johnson.

Al observar las formas en que las personas se ayudan entre sí en el lugar de trabajo, el investigador identificó dos tipos básicos de ayuda que uno puede ofrecer (ayuda proactiva y reactiva) que se diferencian por la necesidad o la asistencia.

“Si usted se ofrece activamente a ayudar a otros, está ayudando proactivamente. Si un compañero de trabajo se acerca a usted y le pide ayuda, está ayudando de manera reactiva”, explicó.

Puedes leer: Cuatro tips para que seas más productivo en tu oficina

Lo que descubrió el investigador de la Universidad Estatal de Michigan es que cuando las personas se involucran en la ayuda proactiva, a menudo no tienen una compresión clara de los problemas de los demás, por lo que reciben menos gratitud por ello. Mientras que en el lado destinatario, si los compañeros constantemente se acercan y preguntan si quiero su ayuda, esto podría tener un impacto en la estima y ser frustrante.

Para llegar a este resultado, Johnson encuestó a 54 empleados de entre 21 y 60 años que trabajaban tiempo completo en diferentes industrias, incluyendo manufactura, gobierno, atención médica y educación. Recolectó datos durante 10 días para generar un total de 232 observaciones diarias y así evaluar la gratitud, el impacto social percibido y el compromiso laboral.

Con menos gratitud por el ayudante y menor estima por la persona que recibe la ayuda, Johnson explicó que las respuestas de los encuestados demostraron que la ayuda proactiva tiene aspectos negativos en ambos lados, pero por diferentes razones.

Te interesa: Cómo cuidar la salud mental de tus colaboradores

“Ser proactivo puede tener efectos tóxicos, especialmente en el ayudante. Se alejan y reciben menos gratitud de la persona a la que ayudan, lo que hace que se sientan menos motivados en el trabajo al día siguiente. A menudo, los beneficiarios no expresan gratitud de inmediato, lo que hace que no tenga sentido el apoyo de otro compañero”, dijo Johnson. 

“En cuanto a la persona que recibe la ayuda no solicitada, comienzan a cuestionar su propia competencia y sienten una amenaza a su autonomía en el lugar de trabajo”, destacó.

Puedes leer más de esta investigación aquí.

También puedes leer:

Prepara a tu empleado para su primer día en la oficina

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre