iStock

Los seres humanos somos gregarios por naturaleza, buscamos la interacción de diferentes maneras. Este aislamiento por la pandemia de Covid-19 no sólo ha cambiado el aspecto de las ciudades, con calles más despejadas y menos contaminación, las transformaciones también se dan en nuestro cuerpo, empezando por el cerebro que está acostumbrado a todo tipo de estímulos sociales y retos.

“Sí hay una afectación (en el cerebro)”, dice Diana Gutiérrez, psicoterapeuta de la unidad clínica de Neurociencias Neurométrics. “Algunos cambios pueden pasar en los centros cerebrales implicados en cuestiones sociales, sobre todo en el lóbulo frontal –donde se da la cognición social– se ha visto un déficit en la secreción de adrenalina y mielina. Todo esto se ha estudiado en animales pero sabemos que los humanos compartimos muchísimo con ellos”, agrega Gutiérrez.

Afortunadamente, destaca la especialista, existen muchos recursos para no caer en el aislamiento social. Este periodo de aislamiento físico abre nuevas oportunidades de mantener la interacción a través de los recursos tecnológicos, para evitar que nuestro cerebro sienta un impacto severo al cambiar la rutina.

“El cerebro humano no está hecho para estar en un estado de inactividad, necesita recibir estímulos constantes del medio, que se le planteen retos y resolverlos”, señala Sofía Luna, psicóloga de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Lee: Que la cuarentena no arruine tu alimentación y figura 

Algunos de los sentimientos que se pueden manifestar en las personas durante el confinamiento son frustración, enojo, apatía, abatimiento o angustia, ya que las actividades a las que estaban acostumbradas se redujeron con la cuarentena. “De hecho, algunos de los circuitos cerebrales que se verían afectados sería el de la dopamina, que responde a la interacción social, al refuerzo de las personas, las sensaciones de bienestar. Cuando se encuentra un déficit de dopamina se empieza a generar depresión”, advierte Gutiérrez.

Las recomendaciones puntuales y accesibles para mantener la salud mental y cuidar de el cerebro en la cuarentena son:

  • Llevar una dieta balanceada.
  • Mantener un horario similar al que teníamos antes de la cuarentena, levantarnos a la misma hora que lo hacíamos o, por lo menos, levantarnos temprano.
  • Seguir una rutina de higiene y arreglo personal (bañarnos, peinarnos, vestirnos).
  • Comer y dormir en horarios establecidos.
  • Establecer un cronograma de actividades.
  • Realizar actividad física diariamente, media hora como mínimo.
  • Mantener nuestro espacio limpio y ordenado.
  • Inscribirnos a cursos en línea de temas de nuestro interés.
  • Elaborar una lista de libros que nos gustaría leer, de películas y series que nos encantaría ver y abordar esta tarea de forma activa. Además de leer, enriquece mucho tomar notas del libro y al terminarlo escribir una pequeña opinión o reseña.
  • Escribir, dibujar, tejer, cocinar o tocar algún instrumento nos hará sentir útiles y productivos.
  • Practicar técnicas de relajación, respiración y meditación para conectar con nosotros mismos mediante estas prácticas.
  • Mantener contacto con nuestros seres queridos a través de los recursos tecnológicos, como teléfono y videollamadas.

“Este estado de aislamiento es temporal, eventualmente terminará pero este momento puede servirnos para detenernos a reflexionar sobre aspectos de nuestra vida que debemos mejorar y proponer soluciones que nos ayuden a lograr nuestros objetivos”, sugiere Luna.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre