iStock

Ante la pandemia del COVID-19, a los negocios y emprendimientos les toca visualizar que la situación es una oportunidad para expandirse, mantener su posicionamiento y hasta lucir su liderazgo ante el personal.

Por la pandemia se pronostica una recesión mundial, por lo que es importante enfocarse en los servicios y en el diseño de la experiencia del cliente como una forma de tener más ventas, dice Delia del Carmen Ramírez Vázquez, coordinadora de la carrera de Ingeniería en Empresas de Servicio del ITESO.

“¿Qué pasaría con un fabricante o distribuidor de muebles en tiempos de COVID-19? Primero hay que tener en cuenta qué problema resuelve. Este fabricante de muebles puede usar las redes sociales para promover productos temáticos para niños o la oficina en casa. También puede generar contenido sobre cómo desinfectar una mesa. Quizá no genere una venta inmediata, pero sigue posicionándose en la mente de sus clientes”, expone Ramírez Vázquez. 

Además, ese mismo empresario puede aprovechar que durante la cuarentena hay mucha gente navegando en Internet, y podría ofrecer una solución para decorar y mostrar cómo se vería cierto mueble con cierta pintura, dice. Incluso podría enviar la pintura y hacer alianzas con algún proveedor para hacer la venta en conjunto, agrega.

Sin despidos

Con el freno de actividades por la pandemia, algunas empresas cerraron temporalmente sus líneas de producción o la redujeron, por lo que algunos colaboradores quedaron libres de actividades. Pero esta es una oportunidad para mantener la capacitación de los colaboradores. Startups, universidades, institutos o plataformas educativas ofrecen cursos en línea que el trabajador puede tomar, propiciando que en el momento en que se retomen las operaciones, la empresa cuente con talento más preparado.

Lee: ¿Eres una Pyme y requieres hacer home office? Esto te interesa

Cuando se hace suspensión de labores es importante pensar en qué actividades de capacitación puede hacer el personal, y mantener su contrato, para levantar las operaciones después del fin de la contingencia, dice Sergio Fonseca Garza, profesor del área de Política de Empresa del Ipade.

“Confrontando la situación, hay que pensar muchas veces entre si dejas ir a la gente o solo los mandas a descansar. Va a costar pagarles mientras no van al negocio, pero es como un seguro. Tendríamos que pagar gastos y costos en la crisis, pero al final la gente agradecerá que mantuviste su contrato. Es probable que la productividad sea más alta”, afirma.

En México hay 4 millones 169 mil micro, pequeñas y medianas empresas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con información de Alejandra Espinoza Juárez

 

 

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre