Cyclonaut/Wikimedia Commons

Un grupo de científicos logró activar células de un mamut de 28,000 años de edad implantándolas en ovocitos de ratón aunque es muy poco probable que consigan devolverles la vida.

El proyecto, llevado a cabo en Japón por un equipo internacional, tomó células de un mamut bien conservado descubierto en 2011 en el permafrost siberiano y las introdujo en decenas de células sexuales de ratones hembra.

Cinco de los ratones tuvieron reacciones biológicas características del inicio de la división celular, explicó Kei Miyamoto, un miembro del equipo de la universidad de Kindai, en el oeste de Japón.

Pero ninguna entró en la fase de división que habría sido necesaria para crear un mamut, indicó.

Reconstrucción de núcleos de mamut tras la transferencia nuclear a ovocitos de ratón.

“Esto demuestra que a pesar de los años, una actividad celular todavía puede producirse”, explicó el científico. “Hasta ahora, numerosos estudios se concentran en el ADN fósil y no en el hecho de saber si todavía funciona”, añadió.

Pero los resultados de esta investigación publicados el lunes en la revista Scientific Reports dan pocas esperanzas de ver algún día un nuevo ejemplar de esta especie extinta, advirtió.

“También nos dimos cuenta que los daños sufridos por las células eran muy profundos (…) Ni siquiera vimos división celular y por eso tengo que decir que estamos muy lejos de la reproducción de un mamut”, aseguró.

Esta universidad trabajó junto a otras instituciones japonesas y rusas para estudiar la posible clonación de un mamut y espera poder explorar otros métodos para dar vida al animal prehistórico.

Fotografía de los restos de un mamut lanudo, llamado Yuka.

¿Qué tan cerca estamos de ‘resucitar un mamut’?

El destacado genetista de Harvard, George Church se hizo muy popular hace años después de que anunciara que buscaba una mujer para convertirla en madre de un bebé neandertal, proyecto que semanas después desmintió, ya que sólo lo consideraba una posibilidad teórica.

Pero ahora, una de sus investigaciones más importantes está en el volver a traer a la Tierra a un mamut. Su equipo, en Harvard ha insertado 14 genes de un mamut lanudo siberiano de hace miles de años en un elefante. Como resultado obtuvo células de elefante funcionado con las del animal extinto.

Para este avance ha estudiado en otras especies como el cerdo, en el que busca soluciones al clonar alguna especie.

“Hemos manipulado con éxito células de cerdo y hemos eliminado un virus que hasta ahora frenaba su uso en mamíferos, un virus que se encuentra en las células del animal”, explicó Church.

Otras de las aplicaciones que ha tenido el estudio del genoma está relacionado con el uso de mosquitos genéticamente modificados para acabar con enfermedades como el dengue o la malaria, investigación en la que ha trabajado el investigador.

“El uso de mosquitos modificados puede salvar miles de vidas. Pero es una tecnología tan robusta que auto propagarla podría salirse de control y podría tener enormes consecuencias no deseadas”, habló sobre las pruebas que aún faltan por hacer antes de lanzar un ejército de mosquitos que acaben con este tipo de enfermedades.

“Mi objetivo es volver a tener mamuts, volver a tener genes de mamut y demostrar que funcionan y que ya lo hemos hecho”, dijo en entrevista con Tec Review en 2017.

Los científicos ya han propuesto el concepto de usar genes de animales extinguidos para ayudar a salvar criaturas vivas.

Pero para gestar un embrión de elefante sin dañar elefantes hembra adultas, Church dice que su equipo necesita gestar el embrión “in vitro en el laboratorio”. La esperanza es – a partir de tejido celular –crear tejido uterino que tenga su propia estructura vascular con venas para ofrecer vida.

 

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