(Photo: Istock)

El trazo de una línea amarilla con el dibujo de una bicicleta en el carril de baja velocidad sobre la avenida Insurgentes, que cruza de norte a sur la Ciudad de México, causó revuelo en redes sociales el domingo pasado.

Por primera vez en su historia, esta vialidad contará con un carril exclusivo para bicicletas que irá a la par de la Línea 1 del Metrobús. La medida busca despresurizar al transporte público para evitar las grandes concentraciones cotidianas y la propagación de la Covid-19. Además, podría mejorar la calidad del aire.

En lo que va del 2020, los habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México sólo han respirado 27 días de aire “limpio”. De acuerdo con cifras de la Dirección de Monitoreo Atmosférico del gobierno de la Ciudad de México, de los 156 días transcurridos de este año, sólo 17% ha tenido niveles de contaminantes (como ozono y partículas suspendidas) que se encuentran por debajo del límite máximo permitido en las normas oficiales mexicanas.

Ahora, con la emergencia por el virus SARS-CoV-2, el gobierno de la capital del país intenta bajar a los usuarios del transporte público y subirlos a la bicicleta: con el trazo de nuevas rutas, promoviendo la inscripción al sistema de renta pública Ecobici con 50% de descuento e, incluso, con el préstamo gratis en las ciclovías temporales.

Pero, ¿podría ayudar a reducir los niveles de contaminación la construcción de nuevas ciclovías?

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Temporal en permanente

Adrián Fernández, director de la Iniciativa Climática de México, dice que las nuevas rutas sí pueden mejorar la calidad del aire, sobre todo al apostar a vehículos no motorizados.

En entrevista para Tec Review, advierte, sin embargo, que el anuncio de que vías como la que correrá por Insurgentes no tienen que ser temporales –como lo informó la Ciudad de México-, sino permanentes.

“Lo que sería ideal es que la ciclovía que se introduce de manera temporal se quedara como definitiva, es un acierto de la ciudad dejarlas”, explica.

El investigador, quien impulsa para que autoridades apuesten por las energías renovables, insiste que en que es una ayuda, siempre y cuando se busque disminuir de manera permanente los vehículos y la movilidad motorizada.

Fuente de contaminación

De acuerdo con el último Inventario de Emisiones que tiene disponible el gobierno capitalino en la Zona Metropolitana existen poco 5.7 millones de vehículos, entre particulares, microbuses, metrobuses, taxis y camiones.

Quienes son los considerados como mayor fuente de contaminación son los vehículos particulares, con un 56% de emisiones a la atmósfera, calculado por el número de personas que pueden transportar y las contaminantes que emite.

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno, anunció el 31 de mayo que se daría prioridad a este transporte para evitar la saturación del transporte y evitar contagios de coronavirus.

“Para evitar saturación en el espacio público se están presentado ciclovías emergentes que van a estar a prueba para ver su operación, pero tienen el objetivo de promover la bicicleta para evitar la saturación”, dijo.

Andrés Lajous, secretario de Movilidad de la CDMX, dijo que en 2020 se busca construir 69 kilómetros de nuevas vías para la bicicleta, el aumento más importante desde 2004.

También se construirán dos biciestacionamientos masivos en Tláhuac e Iztapalapa, para impulsar la intermovilidad, es decir, el uso de varios transportes para que las personas lleguen a su destino.

¿Dónde estarán las ciclovías temporales?

  1. 40 kilómetros de Villa Olímpica a San Simón, que correrá paralela a la Línea 1 del Metrobús.
  2. 14 kilómetros de Parque Lira a Rojo Gómez, que irá de manera paralela a la Línea 2 del Metrobús.

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