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Los lunes suelen ser complicados, ya que es el momento en el que la mayoría de las personas retomamos nuestras rutinas. Debemos madrugar, estudiar o trabajar, cumplir con ciertos deberes y aún faltan cinco días para el siguiente fin de semana. Sin embargo este, el tercero del año, parece más difícil que el resto. ¿Sabes por qué?

Hoy nos enfrentamos al Blue Monday (Lunes Triste), también conocido como el día más deprimente del año, una fecha de la que se habló por primera vez en 2005 en un comunicado bajo la autoría de Cliff Arnall, profesor del Centre for Lifelong Learning, adjunto a la Universidad de Cardiff, ubicada en Reino Unido.

Cabe destacar que este documento formó parte de una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky Travel.

De acuerdo con Arnall, esta fecha fue calculada con base en una fórmula que toma en cuenta variables como las condiciones climáticas, el nivel de deuda —la diferencia entre la deuda acumulada y nuestra capacidad de pago—, el tiempo transcurrido desde la Navidad, el tiempo en que fracasan nuestros propósitos de año nuevo y los bajos niveles de motivación.

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¿Será entonces el 20 de enero el día más triste de 2020? “No es posible afirmar que un día en específico será el peor del año”, afirmó en entrevista con Tec Review la Doctora Julia Mateospayró, especialista en Psicoanalítica. “Es muy subjetivo, aunque las variables que Arnall utilizó en su estudio tienen mucha importancia para la estabilidad emocional humana”.

Te invitamos a analizar, junto con nosotros, los componentes de la fórmula de Arnall.

Condiciones climáticas

La experta mencionó respecto a las condiciones climáticas que, por ejemplo, las tasas de suicidio aumentan durante la temporada invernal. “Se le denomina Depresión de Invierno o Trastorno Afectivo Estacional”, explicó. “Por lo general, éste comienza en otoño y desaparece hasta la primavera”.

¿A qué se debe? A que la luz del Sol, que ayuda a mantener los niveles de hormonas como la melatonina y la seratonina, tienen una menor permanencia en esta época. Ello produce cambios en los neurotransmisores que generan la depresión.

Por otro lado, la Doctora Mateospayró se refirió a las teorías psicodinámicas de la personalidad.

“El calor remite al cálido contacto” humano, mientras que el frío hace lo contrario, nos recuerda “la ausencia de este vínculo”, dijo. Esto no sucede antes, al inicio del invierno, ya que se compensa con las actividades relacionadas con la Navidad y el Año Nuevo.

Nivel de deuda

Diciembre tiende a ser un mes de “manía absoluta” entre regalos, intercambios y celebraciones. Pero, en ocasiones, no medimos las consecuencias y nos dejamos llevar por el placer inmediato. “Estamos en tal nivel de euforia que tendemos a hacer gastos innecesarios, compras aceleradas”, comentó la Doctora Julia Mateospayró.

Pero las tarjetas y créditos, aún con grandes montos y promociones como meses sin intereses, en algún momento se tienen que pagar, lo que sucede en enero. La preocupación ocupa nuestras mentes.

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Tiempo transcurrido desde las fiestas y vacaciones

Las reuniones y actividades, así como el descanso de la rutina, nos hacen olvidar nuestros problemas o sentimientos negativos. “Pensamos que se quedarán en el pasado y que con el año nuevo tenemos nuevas posibilidades”, explicó  la experta. “Pero la realidad es que nada bueno llega por sí solo”.

Es este choque entre el “clima de magia y de posibilidades” contra la realidad, puede tener un gran impacto en nuestro estado de ánimo.

Además, tras pasar tiempo con nuestros seres queridos, en enero “la rutina vuelve a tomar su curso y, normalmente, anhelamos volver a estar con nuestra familia o amigos”, agregó la especialista.

Incluso, quienes pasan las fiestas solos se ven afectados, “ya que se incrementa la comparación y la depresión al sentirse en desventaja” respecto a los demás, detalló.

El tiempo en que fracasan nuestros propósitos de año nuevo y la falta de motivación

En enero nos damos cuenta que no podemos comer sin engordar, que las vacaciones no son infinitas y que el ascenso que buscamos no llegará solo. “La realidad se impone y provoca variaciones en nuestro ánimo”, dijo Mateospayró.

“No podemos tener una vida rica en experiencias y en bienes materiales, si no trabajamos para ello. Esto nos frustra, nos desmotiva, y es en enero cuando nos enfrentamos a ello”, añadió.

La realidad

A pesar de que todas estas variables impactan directamente en nuestro estado de ánimo, no todo es sufrimiento y depresión en Enero.

“Al inicio del año, pasados estos primeros días de enfrentar la realidad, encontramos esperanza”, consideró la Doctora Julia Mateospayró. “Es momento de recordar que la evolución y el desarrollo es responsabilidad de uno mismo, que si uno se esfuerza y trabaja por sus propósitos, estos se pueden hacer realidad”.

Para evitar la tristeza durante este Blue Monday, la especialista en Psicoanalítica recomienda iniciar el año haciendo algo de ejercicio para mejorar la función de nuestros neurotransmisores, así como realizar actividades relajantes como la meditación o escuchar música inspiracional. 

También considera que “platicar con familiares y amistades” puede ser de gran ayuda. “Hablar en calma, sostener contacto íntimo con las personas que queremos. Esto nos hará sentir amados y más felices”.

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