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(Notimex) – Investigadores estadounidenses descubrieron que bacterias convierten a los medicamentos en alimentos, lo que podría conducir a nuevas formas de limpiar el suelo y los cursos de agua contaminados con antibióticos.

Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis, Estados Unidos, estudiaron cómo algunas bacterias pueden desarmar los antibióticos atándolos, otros pueden bombearlos antes de que puedan funcionar y algunos pueden comerlos.

“Hace 10 años tropezamos con el hecho de que las bacterias pueden comer antibióticos, y todos quedamos conmocionados. Creemos que las bacterias comen cosas como el azúcar, pero no los antibióticos”, afirmó Gautam Dantas, líder de la investigación y académico de institución.

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Explicó que comprender este proceso puede ayudar en el diseño de nuevos y mejores antibióticos, además de resolver algunos de los problemas que provocan la resistencia a los antibióticos.

Las prácticas industriales y agrícolas modernas están acelerando el aumento de la resistencia a los antibióticos mediante la saturación del medio ambiente con medicamentos activos.

Esto incluye los derrames de las fábricas que elaboran las drogas, los residuos de granjas donde los animales son alimentados con antibióticos para hacerlos crecer o el alcantarillado hospitalario.

Gautam Dantas indicó que las súper bacterias resistentes a los medicamentos ahora se encuentran prácticamente en todas partes y pueden desarrollar resistencia casi de inmediato a los antibióticos, en gran parte debido a que la mayoría de estos ya provienen de las bacterias, que fabrican las suyas para matar a las bacterias rivales.

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Es decir, algunas bacterias ya portaban los genes que necesitaban para resistir los antibióticos mucho antes de que las drogas fuesen inventadas, mencionó.

Un descubrimiento de 1960

Dantas recordó que su equipo no fue el primero en descubrir que algunas bacterias pueden comer antibióticos, eso sucedió en la década de 1960, pero no se le consideró importante.

“Aunque no se ha informado mucho desde entonces, demostramos que muchos más antibióticos estaban en la mesa de buffet para las bacterias”, afirmó Dantas.

Después se descubrió cómo, paso a paso, algunas cepas de bacterias podían descomponerse y comer antibióticos, para luego hacer su propia versión de las bacterias que matan las drogas.

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“Una de las primeras cosas que hacen estas bacterias para poder comer el antibiótico es hacerlo menos tóxico, para desintoxicarlo. Antes de que puedas comer el veneno, debes desactivarlo”, expuso.

En una publicación difundida por la institución,  señaló que las bacterias que comen antibióticos usan algunos de los mismos mecanismos que las superbacterias resistentes a los medicamentos.

“Lo siguiente que encontramos es que hay enzimas especializadas que estas bacterias que comen antibióticos tienen para reducir estos compuestos a pedazos del tamaño de un bocado”, expresó.

Comprender estos pasos puede ayudar a los científicos a crear bacterias con las mismas cualidades, por lo que Dantas junto con su equipo lo hicieron fabricando E. coli que podría vivir en una sopa de antibióticos y descomponerlos para obtener las moléculas de carbono que toda vida en la Tierra necesita para sobrevivir.

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“Aplicamos este conocimiento para diseñar dos cepas de E. coli que pueden consumir penicilina como única fuente de carbono”, apuntó Dantas.

Añadió que el objetivo no era crear superbacterias aterradoras en el laboratorio, sino dar un paso hacia el diseño de algo que pudiera ayudar a limpiar la contaminación por antibióticos de fábricas, aguas residuales o desechos agrícolas.

Así como comprender cómo los mecanismos pueden ayudar a los diseñadores de fármacos a estar un paso por delante de las bacterias que constantemente mutan y desarrollan nuevas formas de resistir los efectos de los antibióticos.

El investigador acotó que su equipo tardó 10 años en aprender primero a trabajar con la bacteria, cultivarla, secuenciar sus genes y luego experimentar con ellos.

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