Cortesía Red Bull

A dos días de la carrera del Gran Premio de México, al menos ocho mecánicos trabajan organizados y con precisión milimétrica en el garage de la escudería Aston Martin Red Bull Racing, en el Autódromo Hermanos Rodríguez en la Ciudad de México.

Colocan el motor, mueven cables y miden con telemetría cada parte del coche para establecer el arreglo final con el que el auto piloteado por Max Verstappen correrá por la calificación; sin embargo, en el cuarto contiguo al garage, un grupo de ingenieros de la escudería pasa la mañana frente a tres grandes monitores al lado de un mini centro de datos.

Zoe Clinton, jefa de partnerships técnicos explica la tarea de los ingenieros con los datos previo, durante y después de la carrera.

Puedes leer: La tecnología que hay detrás de las carreras de la Fórmula 1

“Lo que nos permiten los datos es que nuestros ingenieros puedan tener acceso al modelo completo del auto de forma virtual desde donde estén. Tenemos centros de datos en cada sitio pero se puede acceder de forma remota, ya sea de viaje, en una carrera o en la fábrica todo el equipo puede ver lo mismo y esto nos permite mucha flexibilidad”, dice Clinton en entrevista.

Clinton advierte que con los 150 sensores que tiene el auto y los datos que es posible analizar del ambiente, desde la humedad, la altura o las condiciones de la pista, los ingenieros son capaces de predecir cuál será la mejor estrategia para la carrera, e incluso, establecer a detalle qué presión debe tener cada llanta para lograr el objetivo deseado.

Cortesía: RedBull

“Podemos ver lo aerodinámico del auto, la presión del aceite pero la ventaja de estar todos conectados es que en Reino Unido pueden ver la foto completa y ver los históricos de otras competencias y lo que está pasando en la carrera con los otros equipos en vivo. Necesitamos muchos ojos en los datos para tomar la mejor decisión”, describe Clinton.

Lee: Fórmula E, ¿el ‘motor’ que los autos eléctricos necesitan en México?

De acuerdo con las especificaciones de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), las escuderías pueden analizar hasta 400 GB de datos, y según Clinton, este volumen de información es lo que les permite bajar hasta un segundo de tiempo en competencia.

El manejo de información para la escudería de Red Bull se hace a través de sistemas de análisis de datos de Citrix que convergen en un mini centro de datos en el lugar de la carrera par evitar largos tiempos de respuesta, fallas e incluso por seguridad de la información y para evitar riesgos de hackeo.

En cuanto a la red, sus operaciones solo corren en una VPN o conexión privada global.

Otros beneficios tecnológicos para la competencia es que cuentan con 200 variables del sistema del auto que son ajustables para mejorar el desempeño. Clinton advierte que la mayor parte de esta estrategia la construyen los ingenieros y mecánicos que desde Reino Unido y México que dirigen la carrera, más que el piloto; sin embargo, cosas como el desgaste de las llantas o algún incidente en pista es siempre impredecible.

Cortesía: RedBull

“Contamos con un plan A y uno B para los dos coches pero entre más podamos hacer simulaciones virtuales y podamos probar con tecnología nos da más solidez. Todo lo que sabemos nos permite también crear en fábrica nuevos diseños de piezas para cada carrera. Hacemos en promedio 1,000 diseños de piezas nuevas en cada carrera”, dice.

En específico para el Gran Premio de México, los ingenieros trabajan más en piezas y procesos de enfriamiento, pues por la delgadez del aire de la CDMX éste menciona Clinton que es uno de los retos más grandes.

Por si no lo viste: Fórmula 1, una carrera de velocidad en todos los niveles

“Nosotros lo sentimos al subir la escalera pero los autos sufren más para enfriarse por lo delgado del aire. La máquina no tiene tanto oxígeno como necesita pero entre mejor podamos usar los datos para adaptarnos a las condiciones lo haremos mejor”, dice.

El día de la competencia habrá en el garage 60 personas de la escudería y aunque estarán enlazados vía remota con Europa, la labor en pits y en la pista es crucial pues deben de mantener tiempos de ajuste, como por ejemplo, 2.4 segundos para un cambio completo de llantas en pits.

“Para esto se entrenan los mecánicos al menos dos horas diarias”, dice Clinton.

A 48 horas de la carrera los pits están en calma y el trabajo transcurre detrás, en el garage, a ritmo de The Libertines y Nirvana mientras su piloto, Verstappen de 22 años, hace recorridos con la prensa nacional.

Hasta ahora en el ranking de 2019, Verstappen se sitúa como cuarto lugar para el Grand Prix.

Te recomendamos: La tecnología detrás de Ferrari en la Fórmula 1

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre