Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

Este martes, “en la terminal marítima de Guaymas se presentó un evento que ocasionó el vertido de (3,000 litros de) ácido sulfúrico”, informó Grupo México, la misma empresa que en 2014 derramó 40,000 metros cúbicos de desechos tóxicos en el Río Sonora.

En un comunicado la compañía informó que la situación fue controlada rápidamente y que no hubo necesidad de activar el plan de emergencia. 

El Mar de Cortés fue declarado Patrimonio de Natural Mundial de la Humanidad en 2005,  es el mar más joven del planeta y una de las regiones ecológicas de mayor diversidad de México. Para la comunidad científica, es el laboratorio más grande del mundo.

El ‘acuario del mundo’

El 80% de las especies de mamíferos marinos de México y el 25% de las especies que existen en el planeta se encuentran en este mar. Esto contribuye a que nuestro país sea una de las cuatro naciones con mayor biodiversidad en el mundo.

En las últimas décadas, la pesca no sustentable, el turismo mal planeado y la contaminación se han convertido en amenazas para los hábitats y las especies de estas aguas, destaca el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). 

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a sus costas arriba la ballena gris para reproducirse y más de 56 especies de aves marinas, 26 de ellas migratorias y seis casi endémicas, además de 154 especies de aves terrestres de 30 familias.

www.wwf.org

Otro filón de la riqueza insular son sus reptiles: de las 864 especies descritas para México, 115 se desarrollan en aguas y costas del mar de Cortés, de las cuales 48 son endémicas.

El asombroso número de especies y subespecies únicas de la región lo hace posible la heterogeneidad de los ecosistemas que alberga, dando paso a la conformación de  grupos taxonómicos con gran variabilidad de especies.

En sus aguas habita el 39% de los mamíferos marinos conocidos en el mundo y un tercio de los cetáceos, además de peces emblemáticos como el tiburón ballena, el más grande del mundo, y la totoaba, depredada por su alto valor comercial.

Sus islas y costas se recrean con el follaje de casi 700 especies de plantas vasculares, como los cactus columnares más altos del mundo –más de 25 m de altura— y las biznagas, así como la medicinal Larrea tridantata. Más especies que cualquier otra región insular y marina incluida en la Lista del Patrimonio Mundial.

Greenpeace demanda acción inmediata

Greenpeace México compartió a Tec Review su postura ante los hechos sucedidos en Guaymas y demando “actuación inmediata de las autoridades de Profepa para implementar medidas de inspección contención”. De igual forma urgió atender e informar directamente a la población aledaña.

El presidente Andrés Manuel López Obrador comentó: “Sí tengo la información de este derrame, ya va intervenir la Secretaría de Medio Ambiente para atender este caso, para evaluar los daños, es un hecho que sí hubo el derrame, esa es la información que tengo y se va a actuar”.

Greenpeace urge a la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat, “una actuación responsable y prohibir este tipo de proyectos de una empresa que ha mostrado un recurrente daño ambiental”.

Pero, qué es el ácido sulfúrico que fue derramado sobre este ecosistema

La Facultad de Química de la UNAM explica en su sitio web que el ácido sulfúrico es un compuesto químico altamente corrosivo, obtenido generalmente en laboratorios a partir de dióxido de azufre. 

Es uno de los productos químicos más generados y empleados en el mundo entero, ya que posee numerosas aplicaciones en la industria y en la síntesis de otros materiales químicos.

En su hoja de seguridad, el producto requiere de cuidados en su manipulación y almacenamiento. 

El contacto con la piel, con las mucosas (por inhalación o por ingestión), o con otras partes del cuerpo puede causar irritación, quemaduras o incluso destrucción total de tejidos, dependiendo de la concentración del ácido.

Greenpeace México a través de un correo electrónico explicó a Tec Review que este tipo de ácido en el agua disminuye el PH y afecta la vida marina.

“La sustancia es muy nociva tanto para algas como para peces. Cualquier concentración mayor de 1200 mg/m3 se considera letal para peces; concentraciones mayores de 6300 mg/m3 causa la muerte en el transcurso de 24 horas”, destacó.

Además es tóxico para plantas acuáticas, algas y microorganismos.

 

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