Si te estás preocupando por perder el cabello, puede estar empeorando tu condición. (Foto: iStock)

El miedo a la pérdida de cabello es común en hombres y mujeres. Pero, preocuparse es una de las causas, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature.

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¿Pérdida de cabello? Puede ser por estrés

La exposición crónica y sostenida a factores estresantes puede afectar profundamente el crecimiento del cabello, de acuerdo con los investigadores de la Universidad de Harvard del Departamento de Biología Regenerativa y Células Madre.

El estudio se realizó en ratones y demostró que estos pierden su pelaje debido a una hormona que perturba su crecimiento capilar.

Esta es la hormona del estrés corticosterona, que se deriva de la glándula suprarrenal, es el equivalente en roedores del cortisol en humanos que regula la inactividad de las células madre del folículo piloso (HFSC) y el crecimiento del cabello.

Bajo estrés crónico, los niveles elevados de corticosterona prolongan la inactividad de la HFSC y mantienen los folículos pilosos en una fase de reposo prolongada.

Las fases del crecimiento del cabello

A lo largo de la vida de una persona, el crecimiento del cabello pasa por tres etapas:

  1. Crecimiento (anágeno)

Donde un folículo piloso empuja continuamente hacia afuera un tallo de cabello en crecimiento.

2. Degeneración (catágena)

Cuando el crecimiento del cabello se detiene y la parte inferior del folículo piloso se encoge, pero el cabello permanece en su lugar.

3. Reposo (telógeno)

El cabello permanece inactivo durante algún tiempo y finalmente se cae.

Bajo estrés severo, muchos folículos capilares entran en telógeno prematuramente y el cabello se cae rápidamente.

Las células madre del folículo piloso (HFSC) se encuentran en una región del folículo piloso llamada protuberancia. Estas células tienen un papel crucial en el control del crecimiento del cabello al interpretar señales tanto internas como externas.

Estrés, un factor

Sekyu Choi y sus colegas primero probaron el papel de las glándulas suprarrenales, que producen hormonas del estrés y constituyen un órgano endocrino clave, en la regulación del crecimiento del cabello, extrayéndolos quirúrgicamente de los ratones.

Las fases telógenas fueron mucho más cortas en los folículos pilosos de estos animales (que el equipo denominó ratones ADX) que en los ratones de control (menos de 20 días en comparación con 60-100 días), y los folículos participaron en el crecimiento del cabello aproximadamente tres veces más a menudo.

Los autores pudieron suprimir este crecimiento frecuente del cabello y restaurar el ciclo normal del cabello alimentando a los ratones ADX con corticosterona.

Curiosamente, cuando aplicaron aleatoriamente varios factores estresantes leves a ratones normales durante nueve semanas, observaron niveles elevados de corticosterona acompañados de un crecimiento reducido del cabello, lo que respalda la idea de que la corticosterona producida por las glándulas suprarrenales durante el estrés crónico inhibe el inicio del crecimiento del cabello.

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Una posible solución para la calvicie humana

Los investigadores encontraron que la corticosterona obstaculizaba la producción de una proteína, Gas6, esencial para el crecimiento del pelo.

Verificaron que podían contrarrestar el efecto de la corticosterona inyectando la proteína Gas6 en la piel de los ratones.

“Nuestro descubrimiento es solo el primer paso importante, y será más trabajo antes de encontrar una aplicación en el ser humano”, dijo a la AFP le profesor Hsu, miembro del equipo. Aunque “sería interesante ver si Gas6 puede estimular el crecimiento del cabello en general”, añadió. (Con información de Nature y AFP)