High-tech
Las empresas high-tech no solo buscan beneficios económicos en la región fronteriza de Texas, sino también un entorno multicultural más dinámico (Foto: iStock)

Las empresas high-tech encontraron en Silicon Valley un sitio ideal para emprender y crecer hasta convertirse en gigantes tecnológico mundiales; sin embargo, ese entorno ideal ha comenzado a cambiar.

Al menos así lo consideran muchas empresas high-tech que ahora ven en Texas un territorio mucho más propicio para asentarse y seguir creciendo.

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¿Por qué las high-tech dejan California?

El éxodo de empresas que nacieron en Silicon Valley, ubicado en la región de la bahía de San Francisco, en California, encontró varios motivos que no solo tienen que ver con el dinero en el nuevo corredor en Texas.

En los últimos años, la diversidad cultural y los entornos bilingües han atraído a ciudades como Austin algunas de empresas high-tech para formar lo que hoy se conoce como el Silicon Hills.

Pero esa atracción no se ha quedado en esta ciudad, sino que más recientemente las high-tech asociadas con movimientos de emprendedores han mirado más al sur, hacia El Paso, en la frontera de Estados Unidos con México.

La frontera atrae a las high-tech

La zona fronteriza entre México y Estados Unidos ha conformado un nuevo hub de emprendedores y empresas tecnológicas que buscan mejores condiciones en comparación con las ofrecidas en California.

Texas se ha convertido poco a poco en el nuevo hogar para emprendedores, pero también para grandes firmas como Oracle y Hewlett-Packard Enterprise, incluso para los grandes nombres como el CEO de Tesla, Elon Musk.

De acuerdo con la agencia de noticias EFE, la región fronteriza entre El Paso y Ciudad Juárez, en Chihuahua, México, se convierte en la zona de llegada para decenas de ejecutivos y empleados de estas empresas, tras haber abandonado California.

¿Qué buscan en Texas?

La migración de las empresas hight-tech a Texas tiene que ver principalmente con dos fenómenos: menores costos de operación y un entorno multicultural y bilingüe más dinámico.

En Texas se pagan menos impuestos, de hecho en este estado las empresas no deben pagar Impuesto Sobre la Renta, fuera de la contribución federal que deben hacer todos los estadounidenses.

Los impuestos para empresas son de los más bajos en Estados Unidos y la regulación para estos sectores es todavía muy laxa, además de que el costo de vida es significativamente menor, tanto para empleados como para empleadores.

El valor de la vivienda es un parámetro notorio al respecto. De acuerdo con el sitio especializado en el mercado inmobiliario Zillow, el valor promedio de una casa en El Paso es de 155,000 dólares, mientras que en San Francisco es de 1.5 millones de dólares, y en Palo Alto, corazón de Silicon Valley, puede ser de hasta 3 millones de dólares.

No se diga sobre los costos de vivienda al otro lado de la frontera, en Ciudad Juárez, los cuales son todavía más bajos; sin embargo, en esta ciudad el problema tiene que ver con la inseguridad.

La pandemia impulsó el éxodo

El crecimiento del corredor Austin-El Paso-Ciudad Juárez como nuevo hub de empresas high-tech fue definitivamente impulsado por la pandemia de Covid-19.

La normalización del trabajo desde casa o home-office disparó la mudanza desde California, que fue notoria a partir de un seguimiento a las inversiones que se hicieron en esta región fronteriza de Texas.

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“El año pasado, a partir de julio, empezamos a ver un incremento muy fuerte en inversiones”, aseguró el vocero de The Bridge Accelerator, Omar Saucedo.

The Bridge Accelerator es una aceleradora de startups que cuenta con el apoyo de Microsoft y opera en la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez.

“Estar en la frontera nos ayuda a que el flujo de nuestro negocio entre Estados Unidos y México sea mucho más simple. Es una región que siempre está abierta a experimentar y a probar nuevas cosas: no hay que olvidar que Ciudad Juárez ya fue pionera con la manufactura mexicana en su momento”, destacó el cofundador de PPAP Manager, René Pons.

El escenario en la frontera no solo  es benéfico para las grandes high-tech, sino que también lo es para las empresas emergentes y los emprendimientos.

(Con información de EFE)