el empoderamiento de las nenis
Muchas mujeres encontraron en el autoempleo la posibilidad de tener ingresos durante la pandenia. (Foto: Susan Iraris)

Es sábado y aquellas a los que los memes llaman ‘nenis’ ya están despiertas y trabajando. Vienen desde Amecameca, otras de Ecatepec, en el Estado de México. Todas con las manos llenas, maletas y bolsas a reventar. Algunas con bebés en brazos, otras con sus hijos de la mano.

La mayoría son universitarias; estas emprendedoras equilibran sus vidas entre el estudio y su negocio. Algunas de ellas representan el ingreso total de su familia, otras costean sus estudios.

Lo más difícil –dicen– no es levantarse de madrugada para surtirse de ropa o hacer sus productos artesanales. Lo más complicado no es escoger, reparar, lavar o empaquetar. Lo que realmente representa un reto para estas jóvenes trabajadoras es el acoso diario y las detenciones arbitrarias en el metro.

Este 8 de marzo Día Internacional de la Mujer o Día Internacional de la Mujer Trabajadora​​, Tec Review lo conmemora con las historias de algunas de las emprendedoras de negocios por internet.

¿Cómo les gusta que las llamen? La mayoría prefiere el término bazareña, hay quienes no soportan el neni, pues piensa que desprestigia el gran trabajo que hacen.

También hay quienes no les importa: han resignificado la burla y usan el neni con orgullo.

Lo mejor (como siempre que hay dudas), es preguntar cómo prefieren ser llamadas. Lo cierto es que ninguna de ellas se llama entre sí neni, todas usan el nombre de su bazar: “¡Épocas Sempai, dónde estás?”, se escucha.

Afuera del metro Chabacano de la Ciudad de México, en la dirección hacia Cuatro Caminos, un colectivo de mujeres emprendedoras se denominan Arbolitos (esto por el punto de reunión donde se encuentran, bajo árboles).

Son 17 bazareñas las que componen Arbolitos, y hablan como una sola: “Nos enoja el neni porque es burlón, quieren desprestigiar nuestro trabajo, no saben qué es levantarte a las siete de mañana y volver a tu casa a las 4 con mucho peso encima y más trabajo por delante”.

¿Cómo nació el término ‘neni’?

Paulina Chavira, periodista y asesora lingüística ha rastreado el origen de la tendencia neni:

“Hasta donde he podido localizar, surge en diciembre cuando Katy Perry publicó en Facebook sobre sus nuevas sandalias de gel y dentro de esa publicación comenzó la burla con comentarios como: ¿Dónde entregas neni?, ¿Neni, en qué talla lo tienes?”

Originalmente, neni es un apelativo, esa palabra que utilizamos para llamar a alguien con cariño como: querida, reina, corazón. Pero, comenzó a utilizarse como burla a estas mujeres emprendedoras.

Pasaron apenas cinco minutos desde que Tec Review llegó con Arbolitos y los problemas se dejaron ver por sí mismos. Miradas lascivashombres tomándoles fotos, llamadas a la policía para vinieran por ellas.

“¿En qué les afecta que trabajemos?, ¿qué daño les hacemos?, salimos del metro para evitar las detenciones y los problemas no terminan. Por eso estamos juntas para cuidarnos entre todas, nos conocimos aquí, entregando”.

El colectivo de Arbolitos vende a través de redes sociales y explotan diferentes plataformas como TikTok, Facebook e Instagram. La mayoría vende ropa, pero otras hacen postres, comidas, artesanías y caricaturas.

Trabajar es un ejercicio de libertad, llama la atención porque son muchas mujeres en un ámbito económico donde no hemos estado, por eso hace ruido. La historia sería diferente si fueran hombres”, explica la doctora Luz María Velázquez Sánchez (Lumi), Líder de Proyectos de Mujeres y Empresas, especialista en equidad de género del Tec de Monterrey.

las nenis
Las emprendedoras piden espacios para vender sus productos. (Foto: Susan Irais)

Resignificar la burla

Dentro del metro Chabacano, las Mercaditas, un colectivo feminista, dice que: “aquí no nos afecta que nos digan nenis, somos una resistencia que comenzó por los acosos y los polis que no dejan hacer entregas dentro del metro“.

Este colectivo protege a todas las bazareñas dentro del metro; hasta a los vagoneros (con quienes, actualmente, tienen una disputa por el espacio).

En medio de la entrevista, un grupo de policías quiso llevarse por la fuerza a una de ellas, todas acudieron, la rodearon y gritaron sus derechos citando artículos de memoria. Tienen que protegerse entre ellas, dicen.

Bee, de Tomboy Bzar parte del colectivo Mercaditas (Foto: Susan Irais)

Todas las emprendedoras que forman parte de Mercaditas tomaron el término neni, le pusieron brillitos y lo abrazaron.

“Nos lo apropiamos, lo empoderamos, que nos llamen nenis dejo de ser burla, es ahora un término de orgullo”, dice Alinne, cosmetóloga natural.

Paulina Chavira explica que la resignificación de un término es común en el lenguaje, “comenzó como burla, pero las mujeres se lo apropiaron y en lugar de tomarlo como un insulto, lo toman como una cuestión de orgullo y pertenencia”.

Chavira destaca el acrónimo que crearon en muy poco tiempo, “Es súper interesante la forma en el que se dignificaron, muy creativo además. Frida CR, es a quienes las nenis citan cuando ponen el acrónimo”:

Nueva

Emprendedora de

Negocios por

Internet

No importa cómo les llamen, finalmente son emprendedoras, la doctora Lumi deja claro que: “toda persona que toma una iniciativa, que ve una necesidad que debe resolverse y encuentra un medio para que eso suceda, es un emprendedor”.

En ese sentido, neni comenzó como una burla hacía las mujeres emprendedoras. Como una manera de desprestigiar su emprendimiento, pero ellas se lo apropiaron, lo resignificaron y los memes, en vez de afectarlas, les dieron más fama.

“Algunos grupos de Facebook o emprendedoras se han cambiado el nombre a neni, como un modo de autodignificarse y hacer más sencilla su ubicación en redes sociales”, dice Paulina.

Lorena Rojas, emprendedora de venta por catálogo
Lorena Rojas, emprendedora de venta por catálogo (Foto: Cortesía)

“Ya tengo tu pedido, neni”

Lorena Rojas es psicóloga por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y una emprendedora de ventas por catálogo de la marca Natura.

Ha creado una red de 2,000 consultoras y cada veintiún días este equipo tiene una facturación de dos millones de pesos. Y todas pagan impuestos.

“Me es indiferente el término, sé lo que soy y lo que hago, entiendo el significado de emprender. Tenemos que dejar atrás el miedo a lo que van a decir de nosotras, somos emprendedoras”, dice.

Lore enseña a toda su red de consultoras a explotar las redes sociales, sus videos son virales en TikTok. Además la mayoría de sus consultoras son millennials, usan redes sociales y transferencias interbancarias para gestionar su negocio.

Ser tu propia jefa

“Como eres tu propio jefe a veces te exiges de más”, dicen las chicas de Arbolitos. Muchas de ellas se han “entregado por completo a sus negocios”, indica Corazoncito Bazar. Y es que sus pedidos son sumamente detallados y ecológicos.

el empoderamiento de las nenis
Monedero orgullosamente “neni”, reactivando la economía local. (Foto: Susan Irais)

Entregan con envolturas personalizadas, algunas hacen caricaturas de sus clientes, notas de agradecimiento y hasta obsequios, como dulces y stickers.

“Estas emprendedoras incluso tienen códigos éticos. Hay denuncias si hay engaño, no permiten incumplimientos, son muy puntuales con depósitos y entregas”, detalla Lumi.

Según la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a finales de 2020, 1.3 millones de mujeres han quedado desempleadas en contraste con el millón de hombres en la misma situación.

Autoemplearse fue la respuesta que muchas encontraron para seguir generando ingresos, de acuerdo con la especialista en equidad de género del Tec de Monterrey, “las mujeres son las primeras en ser despedidas cuando hay crisis de cualquier tipo, ellas resolvieron el tema de ingresos de esta manera. Es totalmente válido y digno”.

¿Qué viene después de la pandemia? La mayoría de estas emprendedoras afirman que seguirán trabajando de la misma manera.

Luz María Velázquez Sánchez (Lumi), Líder de Proyectos de Mujeres y Empresas, recomienda que se acerquen a mentoras para que las asesoren en cuestiones de derechos de autor, legales, contratos, propiedad intelectual, cuestiones de innovación para fortalecer su liderazgo emprendedor.

Además, apunta que deben mirar hacia la profesionalización de sus negocios. Según el INEGI, en México solo el 45 % de mujeres cuenta con un empleo remunerado y de ellas, más de la mitad (57 %) lo hace en la informalidad.