mario agustin gaspar
El trabajo del maestro es reconocido en todo el mundo. (Foto: Kuricaveri G. O.)

Si alguna vez has comprado artesanías, ya pusiste un granito de arena para mantener viva nuestra cultura.

“No son simples piezas comerciales, son partes históricas que nos hablan de nuestros pueblos”, describe el artesano Mario Agustín Gaspar Rodríguez, quien ganó el Premio Nacional de Artes y Literatura en la categoría Artes y Tradiciones Populares en 2020.

Trabaja la laca perfilada en oro, el maque y la caña de maíz. Ha recibido el Premio Vasco de Quiroga, además de otros reconocimientos a su trabajo por parte de la Unesco.

El maestro Gaspar Rodríguez nació en la Ciudad de Pátzcuaro, Michoacán, en 1950, es de raíces otomíes por su madre y purépechas de su padre.

Desde que tenía 11 años, comenzó a involucrarse con la técnica del maque. Para Agustín no fue difícil aprender, siempre le ha gustado el trabajo manual.

Te puede interesar: Kumai: los indígenas que quedaron en medio del muro de Trump

La pérdida de la técnica

En los años noventa, la Asociación Mexicana de Artes y Cultura Popular, en aquel entonces a cargo de la Antropóloga Marta Turok, se dio cuenta que la laca mexicana estaba en detrimento por la sustitución de materiales y pérdida de calidad en sus productos finales.

Con un primer fondo, que entonces se conocía como Fundación Cultural Bancomer, se realizaron tres reuniones con artesanos que la trabajaban, tanto en Chiapas, Guerrero y Michoacán.

En paralelo estaba otro proyecto de recuperación de las figuras de pasta de caña de maíz. Estas figuras se perdieron durante el conflicto de los Cristeros y la prohibición de las imágenes religiosas.

“Solo la conocía el señor Baldomero, que en ese entonces tenía ochenta años y casi nadie sabía de su existencia. Hicimos un curso de la técnica con un grupo de artesanos. Mario (Agustín) y su esposa estuvieron muy activos y llegaron a innovar, recuperar y perfeccionar la técnica”, cuenta la antropóloga Turok.

Estos talleres permitieron realizar análisis de los materiales, un proceso de revitalización y surgió el deseo por regresar a los pigmentos naturales.

“Mario Agustín fue una persona que experimentó y trabajó mucho, tanto en análisis de mejores materiales como en la recuperación de la paleta de colores, lo cual le abrió el mundo”, recuerda Turok.

Mario Agustín Gaspar
El maestro Mario Agustín Gaspar (Foto: Kuricaveri G. O.)

Lee también: Gimena Peña, la mexicana que no olvidó su sueño y triunfó en Silicon Valley

Representar a México

Gracias a su dedicación, tiempo y conocimiento el artesano Mario Agustín perfeccionó cada una de las técnicas y se ha especializado por más de 20 años.

“La artesanía me ha dado muchas satisfacciones, representar a nuestro pueblo y a nuestro país en el extranjero con piezas de muy buena calidad”, describe con entusiasmo.

Su constante trabajo le ha brindado el reconocimiento por muchas personas. “Es alguien que ha buscado fortalecer, enseñar y contribuir a nuestra identidad michoacana, no ha habido nadie como él, que busca mostrar el valor de las artesanías”, asegura Juan Ceja, quien dirige visitas y promotor en el Instituto del Artesano de Michoacano.

Salvadas del olvido

Gracias a su labor en la preparación con elementos naturales, hoy es reconocido a nivel mundial.

En 2012, realizó para el Vaticano un nacimiento con la pasta de caña de maíz y cinco años después entregó un Cristo al Colegio Pontificio Mexicano.

La técnica de caña de maíz

Es utilizada para hacer imágenes religiosas. Se prepara con la pulpa, nopales molidos y plantas venenosas. Son piezas que por su ligereza no pesan. Es considerada de la época prehispánica y la región purépecha.

La laca perfilada en oro

Es un trabajo de origen colonial, posiblemente enseñada por el primer obispo de Michoacán, Vasco de Quiroga. Se usa como base una pieza de madera previamente laqueada. Posteriormente se aplica un mordente (fijador de colores) y exactamente después de 24 horas se comienzan a pegar las laminillas de oro de 00.08 de mica, este paso es importante “porque de lo contrario se mancha o se reseca demasiado y no pega el oro”, describe Mario Agustín.

El trabajo del Maque

Es una técnica donde se utiliza tierra, cuarzos y coloración vegetal. Para obtener una pieza verdaderamente auténtica, se emplea solamente la palma de la mano y se necesitan de tres meses a un año para su culminación.

¿Por qué son importantes las artesanías?

El trabajo del artesano implica una inversión mayor de tiempo, dedicación y especialización de las técnicas en cada pieza. En el país las artesanías son poco valoradas social y económicamente.

Las artesanías se producen de acuerdo a los recursos naturales que se tienen al alcance, su forma y función están muy ligados al conocimiento y proceso de perfeccionamiento de los materiales en cada pueblo.

Cada uno de ellos, encuentra una forma de reflejar los elementos identitarios, desde la vestimenta hasta los significados que se le atribuyen, expresa la antropóloga Marta Turok.

Es en Artesanía fina Seshashi, donde toda la familia de Mario Agustín Gaspar trabaja con diferentes estilos e ideas, donde la práctica es su historia y legado.

“Nosotros los artesanos tenemos la responsabilidad de no dejarla perder y a los mexicanos promoverla para que la artesanía siga viviendo”, dijo firmemente.

De pequeño Mario Agustín Gaspar nunca imaginó el valor de lo que realizaba. “Con el tiempo me di cuenta de la importancia a través de la historia e ir conociendo. Es una fortuna y una maravilla tener el conocimiento de una técnica”, dice.