igualdad de género en ingeniería y ciencia
Manuel Zertuche, decano de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, del Tec de Monterrey. (Foto: Captura de pantalla)

El discurso de Manuel Zertuche, decano de la Escuela de Ingeniería y Ciencias (EIC), del Tec de Monterrey, fue realista: la pretendida igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres aún no se ha alcanzado.

“Todavía estamos lejos de una igualdad de género. Empiezo con una frase fuerte y muy honesta, porque igual de fuertes y honestas tienen que ser las acciones que tomemos en la Escuela de Ingeniería y Ciencias para cambiar esta realidad”, dijo el decano, durante el Congreso de Investigación y Desarrollo (CID), del Tec de Monterrey.

Sin embargo, el académico aclaró que en la EIC actualmente hay 58 profesoras que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), pero en definitiva el Tec busca que sean muchas más.

“Todavía nos falta mucho por hacer, pero ya estamos actuando. Más ingenierías, más científicas, más tecnólogas con igualdad de oportunidades es la realidad a la que todos queremos llegar”, expresó.

Recomendamos: ¿Qué son los juguetes STEM? Te explicamos cómo pueden romper la brecha de género

Más mujeres, más

En este sentido, Argelia Lorence Quiñones, profesora de bioquímica en Arkansas State University, invitó a las mujeres que se encuentran en posiciones académicas de toma de decisiones a poner su granito de arena, así como ella lo hace.

“Yo acepto invitaciones para presentar seminarios o conferencias solo cuando en el panel al que me invitan tiene balance de género. También estoy editando un libro para Springer (editorial de textos científicos) y tengo el mismo número de corresponding authors de hombres que de mujeres, a propósito. Y cuando propongo revisores para los artículos, envío los nombres de dos hombres y de dos mujeres. Son cosas pequeñas, pero uno puede empezar por ahí, para comenzar a cambiar la cultura”, detalló esta científica.

Sobre el tema, Mónica Lira Cantú, investigadora del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología, dijo que aunque es preciso luchar por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, también es necesario reconocer las diferencias entre ambos.

“Los hombres y las mujeres somos diferentes, pensamos diferente, también trabajamos diferente. Los hombres trabajan mucho en grupo, se apoyan entre ellos; las mujeres somos más individualistas”, platicó.

Ella insistió en la importancia de percibir las diferencias fundamentales que hay entre ambos géneros, para hacer planes académicos tomándolas en consideración.

“Una vez que entendamos que están ahí (las diferencias), podremos luchar con base en ellas. Nuestra mente es diferente, trabaja diferente, y tenemos que saberlo para poder resolver los problemas tanto en hombres como en mujeres”.

El apoyo mutuo es básico

Silvia I. Rondón, entomóloga de Oregon State University, agregó que tener una pareja es extremadamente importante, como lo ha podido experimentar en su vida de académica y familiar.

“Tuve muchísima suerte al haber conocido al que es ahora mi esposo. Él es un biólogo molecular, y cuando yo obtuve el trabajo en la universidad, negocié para que también le ofrecieran una posición. Entonces él empezó como profesor”, expresó.

Rondón y su esposo tienen dos hijos, de 12 y 13 años, y él ha sido para ella un gran apoyo para cuidar a los niños y mantener la armonía del hogar.

“Es una ventaja enorme compartir las responsabilidades. En esta época es importante darles ese ejemplo a los propios hijos. Por la naturaleza de mi trabajo, viajo muchísimo, a veces dos o tres veces al mes, y puedo viajar con mucha confianza de que mi esposo se encarga de los chicos mejor de lo que yo lo hago, a veces. Encontrar a una pareja que te apoye es un superplus”.

Ciencia, deporte y arte son complementarios

Finalmente, Ricardo Swain Oropeza, investigador de la EIC, afirmó que las carreras de ingeniería y ciencia son compatibles con el perfeccionamiento integral del ser humano, pues así lo ha constatado con sus hijos.

“Mis hijos se escogieron carreras del área de STEM (acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Mi hijo está estudiando ingeniería industrial y mi hija, en agosto, entra estudiar ingeniería química. Algo que ha caracterizado a los dos es demostrar que estudiar una carrera de este tipo es compatible con un desarrollo en otro tipo de actividades”.

Esto lo dijo porque su hijo juega futbol americano en los Borregos Salvajes, equipo del Tec, mientras que a su hija le encanta participar en obras de teatro de la escuela.

“Tanto para hombres como mujeres es posible, si deciden estudiar una ingeniería pueden ser felices también haciendo otro tipo de cosas”, concluyó.