que es clubhouse
La aplicación de audio social Clubhouse se ve en un teléfono móvil en esta imagen ilustrada tomada el 8 de febrero de 2021. (Foto: REUTERS / Florence Lo / Ilustración / Foto de archivo)

La red social está de moda y algunos mexicanos ya son parte de ella. ¿Qué es Clubhouse?¿Cómo puedes ingresar a la app? Te explicamos:

¿Qué es Clubhouse?

Clubhouse es una aplicación de chat por audio a la que solo se puede acceder por invitación. Como le ocurrió a TikTok, la aplicación se hizo muy popular durante los confinamientos por la pandemia de coronavirus, pero ahora esta plataforma tan especializada tiene objetivos mucho más ambiciosos.

Fue lanzada en marzo de 2020 en Silicon Valley y busca establecerse como el abanderado del audio digital.

El concepto es sencillo: una vez que se recibe la invitación, se puede iniciar o escuchar conversaciones en “salas” digitales, que van desde una gran charla de alguien famoso hasta una pequeña reunión.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, apareció en la plataforma la semana pasada para hablar de la tecnología del futuro. Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX y Tesla, lo hizo a finales del mes pasado para hablar del frenesí comercial de GameStop.

Sin embargo, la aplicación fue rápidamente censurada en China, donde las conversaciones no filtradas sobre temas normalmente tabú, como las protestas por la democracia en Hong Kong y la detención masiva de uigures musulmanes en Xinjiang, hicieron sonar las alarmas del gobierno.

La aplicación, disponible solo en Apple, se basa en el concepto de FOMO (fear of missing out): si no estás conectado cuando se produce una conversación, te la pierdes.

Pero más allá de esto, Clubhouse prospera gracias a que los usuarios pueden pasear a su perro o preparar la cena mientras escuchan charlas sobre financiamiento empresarial o el estado de la educación estadounidense, o incluso sintonizar mientras participan en juegos grupales.

A diferencia de los podcasts, todo es en directo y los usuarios pueden participar, siempre que sean invitados por los moderadores del chat.

¿Cómo obtengo la app? ¿Qué riesgos existen?

Jonathan Zamacona, marketing course director en Platzi, una plataforma de educación en línea, consiguió el acceso a esta aplicación de salas de audio porque un amigo le mandó el link de ingreso.

De lo contrario, no hubiera podido entrar, ya que esta app pone candado a gente que no haya sido invitada por usuarios previamente registrados.

Este esquema crea una sensación de exclusividad, de pertenencia a un grupo selecto, un efecto que en mercadotecnia es muy utilizado para atraer a clientes.

“Es streaming, netamente de audio, permite escuchar mientras se hace cualquier otra actividad, y ofrece contenido de tendencia actual. Sin embargo, aunque cualquier usuario puede ingresar a una sala, no cualquiera puede participar, sino que solamente puede ser oyente. El usuario se vuelve en consumidor y no en generador de contenido, y esto no me está gustando”, explica Zamacona en entrevista para Tec Review.

Él comenta que en estas salas de audio es muy fácil que la participantes expresen comentarios sin fundamento científico, respecto a temas que sí lo ameritan como la pandemia de Covid-19.

“Puede provocar desinformación. Debemos ser inteligentes respecto a la interacción en estas redes sociales y distinguir perfectamente si lo que estamos escuchando es verdadero o es falso, porque las personas aunque tengan nivel licenciatura, maestría o doctorado suelen no verificar la información”, detalla Zamacona.

De acuerdo con Zamacona, Clubhouse también es un riesgo especialmente para otras redes, pues ofrece un formato justo para restarle usuarios.

“Clubhouse es la competencia directa no de Facebook, sino de Twitter, porque es similar a éste, pero con audio”, precisa.

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Invitación, por SMS

Para Roberto Martínez, analista senior de seguridad en Kaspersky para Latinoamérica, Clubhouse, como cualquier app innovadora, busca justamente acercar el entretenimiento digital de una manera diferente al público.

“Aquí la preocupación principalmente tiene que ver con los elementos de privacidad. El usuario se puede meter en una sala virtual y luego conversar, pero la pregunta es si lo que se dijo ahí realmente está seguro. Aunque se dice que los audios no se graban, surgen las dudas al respecto”, expresa Martínez.

El riesgo también consiste en que si los usuarios se meten a una sala a hablar, donde se tocan temas sensibles, por ejemplo, de negocios o política, se puede dar pie a la filtración de información privada que pone en riesgo la confidencialidad.

“Como ciudadanos digitales debemos de saber que si entramos a foros abiertos donde se trata información sensible, puede existir un ID (identificador único) que podría correlacionarse para saber quién estuvo y en qué sesión”, advierte este experto en seguridad.

Al igual que Zamacona, Martínez fue invitado por un amigo a formar parte de Clubhouse, lo cual se presta a otro peligro: la falsificación digital.

“El mensaje de invitación llega por mensaje SMS. Aquí también hay otro riesgo, porque un actor malicioso podría fabricar un SMS con un link que lleve a descargar una aplicación no autorizada, sin que el usuario se dé cuenta de que no descargó la app oficial”, asegura este especialista de Kaspersky.

Martínez recomienda a los lectores de Tec Review que si reciben un mensaje de invitación por SMS, conviene que lo validen con la persona que aparentemente lo envió, para evitar la instalación de aplicaciones que contengan virus o malware.

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¿La era del audio?

Al principio, Clubhouse fue criticado por ser elitista y solo permitir acceso a un selecto y reducido número de usuarios. Algunas de las comunidades iniciales –muchas de las cuales se formaron en torno a inversores californianos– siguen siendo influyentes. Pero, ahora los usuarios alcanzan los dos millones por semana.

Para David Bchiri, director en Estados Unidos de la consultora Fabernovel, “Clubhouse aterrizó justo a tiempo como la plataforma donde la gente pudo ir a desahogar sus pensamientos y emociones” sobre la pandemia y las protestas sobre la injusticia racial.

Ahora la aplicación debe enfrentar los retos habituales en el mundo de las redes sociales: monetizar su popularidad, pagar a los creadores de contenidos y moderar la información.

“Ahora queremos abrir Clubhouse a todo el mundo”, dijeron los fundadores de la aplicación, Paul Davison y Rohan Seth, a finales de enero.

Con el respaldo de más de 180 inversores tras una nueva ronda de recaudación de fondos, Clubhouse está valorada en unos 1,000 millones de dólares, según The Information, una publicación para ejecutivos del sector tecnológico.

Y la aplicación está llamando la atención de las grandes tecnológicas. Twitter está probando “Spaces”, salas de chat de audio en las que pueden hablar hasta 10 personas con un número ilimitado de espectadores. Y se rumorea que Facebook está estudiando una oferta similar.

“Estamos en la era del audio”, asegura Bchiri. “Nuestros nietos nunca tendrán teclados. No necesitarán interactuar con las máquinas de esa manera. Todo se hará con comandos de voz o simplemente pensando en una tarea”, explicó. (Con información de AFP)