ecógrafo un aliado poco conocido en la lucha contra la Covid-19
Ecógrafo portátil. (Foto: Cortesía Philips)

Con base en el mismo principio con que el murciélago discierne formas según el eco del sonido que emite, el ecógrafo muestra cuáles han sido los daños en los pulmones por Covid-19.

Este aparato (también conocido como ultrasonido) emite ondas sonoras inaudibles que traspasan la piel y las capta después de que rebotaron con órganos internos del cuerpo.

“Entonces exhibe diferentes tonalidades de gris, según con lo que esté rebotando, y es así como se puede ver hacia dentro del cuerpo. El ecógrafo es un equipo que permite analizar cómo están las estructuras del organismo”, dice en entrevista para Tec Review, Sebastián Rodríguez Llamazares, profesor de la cátedra de patologías respiratorias en el Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.

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¿Cómo funciona en la detección de Covid-19?

La ecografía pulmonar durante muchísimas décadas fue despreciada y casi no se usaba, porque el aire distorsionaba la imagen e impedía la visión correcta de varias estructuras al fondo del pulmón. Sin embargo, las cosas han cambiado.

“Hace 20 años empezó el boom del ultrasonido pulmonar porque se empezó a ver que dentro de toda esa distorsión que se veía, sí podía utilizarse para diagnosticar padecimientos”, expresa este académico del Tec.

Rodríguez Llamazares explica que los pulmones son como una serie de globitos (alvéolos) en que se mete aire, y está directamente conectada a un capilar, que es por donde la sangre pasa y se llena de oxígeno.

“Hay un espacio de tejido entre el capilar y los alvéolos llamado intersticio. La Covid-19, así como otras muchas enfermedades, inflaman el intersticio, lo hacen grueso, entonces la distancia entre los alvéolos y el capilar aumenta; por tanto, el oxígeno tiene que viajar más para llegar a la sangre. Ésta es la razón por la cual la neumonía por Covid-19 disminuye el oxígeno disponible. Con esto en mente, cuando se hace el ultrasonido a un paciente que tiene neumonía por Covid-19, se ve que el intersticio está engrosado”, detalla este experto.

También se puede conocer el estado de los pulmones mediante tomografía; no obstante, con la saturación de los servicios de salud esto es más tardado que con ultrasonido.

“El ultrasonido se puede usar fácilmente y no requiere mandar al paciente a un gabinete especial, como sí ocurre con la tomografía. En casos de Covid-19 es útil porque en el área de urgencias, cuando está llegando el paciente, permite valorar si tiene neumonía o no, y una vez que ya está hospitalizado, es sumamente útil para el manejo del estado crítico porque posibilita valorar aspectos internos del organismo del paciente”, afirma este catedrático de patologías respiratorias.

El ultrasonido pulmonar, como se ha dicho, no requiere de un gran equipo, a diferencia del que se ocupa durante el embarazo. La tendencia, según Rodríguez, es que en los hospitales se empleen ecógrafos pulmonares portátiles.

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Un gadget con plataforma digital integrada

Lo dicho por Rodríguez es confirmado por Miguel Ángel Corona Franco, especialista de producto y aplicaciones clínicas de ultrasonido en Philips Healthcare México, quien en entrevista para Tec Review, asevera que el ecógrafo portátil es una solución muy versátil cuya tecnología permite su uso en lugares donde se requiere un acceso rápido y fácil a imágenes de ultrasonido para diagnóstico.

“También facilita que el paciente tenga un diagnóstico rápido, para poder referirlo a otra área de atención más especializada en caso de así requerirse”, comenta.

Además, Corona Franco dice que Philips ha desarrollado ecógrafos portátiles compatibles con plataformas digitales que permiten a los médicos colaborar de manera remota al compartir imágenes de ultrasonido en tiempo real y videollamadas.

Él también platica que el ecógrafo portátil, al ser pequeño, se puede descontaminar fácilmente, ya que se compone del dispositivo móvil (smartphone o tablet) y el transductor con su cable, permitiendo la continuidad casi inmediata para estudiar a otros pacientes.

“Esta es una gran ventaja porque otra técnica de imagen para diagnóstico de pulmones como la tomografía, es ionizante y además implica descontaminar la sala de tomografía después de realizar un estudio de cada paciente”, concluye.