Yuval harari
Diálogo entre José Antonio Fernández y Yuval Noah Harari. (Foto: Captura de pantalla)

Un apasionante viaje al futuro regido por la cooperación internacional; la inteligencia artificial, además de las amenazas de los sistemas autoritarios fueron algunos de los temas que se trataron durante la conversación entre José Antonio Fernández, presidente del Tecnológico de Monterrey, y Yuval Noah Harari, escritor israelí.

En el encuentro virtual, que se tuvo durante la Reunión de Consejeros 2021, los participantes hablaron sobre qué paradigmas marcaron los siglos anteriores y cómo se puede vislumbrar un nuevo porvenir pospandémico.

Recomendamos: Inicia la Reunión de Consejeros 2021 del Tec de Monterrey; presentan plan de trabajo

El mundo que se avecina

Ante los retos sanitarios, económicos y sociales derivados de la pandemia, Harari dijo que la humanidad vive la disyuntiva de asumir la cooperación internacional basada en tecnologías emergentes para salir adelante de la crisis u optar por el camino contrario, lo cual sería contraproducente.

“Un escenario es que la humanidad se una para enfrentar esta crisis, este virus, y que podamos salir adelante con un plan de acción global para, no solo contener la pandemia, sino también las repercusiones económicas. Si lo hacemos con éxito sería el fundamento de una cooperación subsecuente en muchos otros frentes, como tratar con un cambio climático. Por otro lado, si fracasamos en cooperar globalmente frente a esta amenaza del virus, entonces el legado será muy negativo. Hasta el momento hemos visto poca cooperación, pero aún no es demasiado tarde y sigue estando (la solución) en nuestras manos”, expresó.

El pensador israelí dijo que –actualmente– han surgido algunos gobiernos alrededor del mundo que han decidido cerrarse aún más en su visión estratégica, basados en la idea de que los enemigos actuales están afuera, por lo cual deducen que la solución no es interactuar con otros gobiernos y cambiar el rumbo de la historia, sino recurrir a fórmulas regionalistas antiguas.

“La conclusión que transmiten a la gente es que no tenemos que cambiar el curso de la historia, sino que hay que ser más poderosos para poder vencer a los enemigos. Y en lugar de corregir sus errores, los amplifican. Éste es el gran peligro cuando se tienen líderes autoritarios que también controlan los medios y que pueden restringir la discusión pública”, platicó Harari.

La gran oportunidad de México

El escritor de Sapiens, de animales a dioses: una breve historia de la humanidad, libro que ha inspirado a líderes mundiales como Bill Gates o Barack Obama, comentó que la vocación de México y el resto de países de América Latina debe ser de unión, para poder ejercer más peso en la balanza que, ahora,  se inclina más del lado de superpotencias tecnológicas mundiales como Estados Unidos y China.

Esto, sobre todo, porque la falta de coordinación entre los países latinoamericanos puede desencadenar una dependencia total a las reglas impuestas por las superpotencias, lo cual provocaría desigualdades económicas aún más marcadas en el planeta, análogas a las surgidas en el siglo XIX, a causa de la en aquel tiempo nueva tecnología de la Revolución Industrial.

“La inteligencia artificial es una tecnología mucho más poderosa y no puede darse el lujo de ignorarla. La oportunidad de países como México es la de cooperar con otros países en una situación parecida para poder ganar un lugar en la mesa donde se toman las decisiones en el mundo”, dijo.

En este sentido, Harari comentó que si los países de América Latina formaran un frente común, podrían convertirse en una tercera potencia que pudiera servir de contrapeso a Estados Unidos y China, naciones que por sus empresas tecnológicas como Facebook o Alibaba cuentan con un gran dominio basado en los datos recabados de miles de millones de usuarios alrededor del mundo.

Esto puede resultar peligroso, pues tanta información acumulada por empresas privadas daría pie a controles que, podrían sobrepasar las atribuciones de los gobiernos establecidos.

“Imagínense la situación en 20 años, cuando toda la infraestructura tecnológica de México estuviera controlada básicamente por empresas americanas y chinas. Entonces todos los datos de políticos, jueces y gente del ejército estaría en manos de otras naciones”, advirtió.

Este escenario, según Harari, derivaría en un nuevo colonialismo, ya no territorial, sino de procesamiento de datos mediante la inteligencia artificial.

“Ya no se necesitará enviar tanques de guerra a un país para controlarlo, ahora solamente bastará tomar sus datos, y si son los suficientes, se podrá tener el dominio de ese país”.

Te puede interesar: David Garza: “Tenemos un antes y un después a partir del coronavirus”