El mariscal de campo de los Tampa Bay Buccaneers, Tom Brady, celebra con el Trofeo Vince Lombardi después de vencer a los Kansas City Chiefs en el Super Bowl LV en el Raymond James Stadium. (Foto: Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports TPX) IMÁGENES DEL DÍA

Tom Brady, ganador el domingo de su séptimo Super Bowl, tiene ya un lugar reservado en la historia del deporte.

Los especialistas lo han llamado un prodigio de éxito y longevidad. Con 43 años, logró un nuevo título en el fútbol americano. En un deporte donde los atletas tienen una carrera promedio de solo tres años.

Con la victoria 31-9 de sus Tampa Bay Buccaneers ante los Kansas City Chiefs, Brady superó (de siete) su propio récord de títulos y ya tiene más coronas que ninguno de los 32 equipos de la liga de football americano (NFL).

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Se reinventa, después de los 40 años

Brady consiguió la hazaña con 43 años y 188 días. En la primera temporada que jugaba en Tampa, colocando su nombre junto al de mitos norteamericanos de deportes de equipo como Michael Jordan, Wayne Gretzky o Babe Ruth.

Fiel a su estilo, Brady eludió las preguntas sobre su legado y su lugar en la historia.

“No he tenido tiempo de pensar en eso. Hemos sido bendecidos. Ha sido un gran año”, dijo el californiano, que también recibió su quinto premio al Jugador Más Valioso (MVP) del Super Bowl, dos más que su inmediato perseguidor y gran ídolo de infancia, Joe Montana.

Estrellas de otras disciplinas y analistas alabaron la inesperada hazaña de Brady, que algunos consideran la más asombrosa de sus 21 años de carrera.

“¡Si sabes, sabes! GOAT (El Más Grande de Todos los Tiempos) habla”, escribió en Twitter LeBron James, otro atleta que exhibe una longevidad histórica al alcanzar el año pasado con Los Angeles Lakers sus décimas Finales y su cuarto anillo de la NBA.

“Es increíble… es irreal”, fue el veredicto de Serena Williams después de ganar la primera ronda del Abierto de Australia en Melbourne. “Lo estuve viendo todo lo que pude”.

El mundo del fútbol también estuvo atento a lo que ocurrió en el Raymond James Stadium de Tampa (Florida).

“Chicos, esto es lo que pasa con el trabajo duro, la dedicación y el verdadero liderazgo. Tom Brady, el GOAT estadounidense”, escribió el inglés David Beckham en Instagram.

Tom Brady, leyenda”, dijo en Twitter el astro brasileño Neymar.

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Ni Jordan

Tras la exhibición de Brady, el jugador más veterano en jugar y ganar el Super Bowl, hubo quien se sumergió de lleno en las comparaciones imposibles entre deportes.

El exreceptor de la NFL y actual comentarista televisivo Donte Stallworth dijo que Brady ya supera a Michael Jordan, quien para muchos es el mejor jugador de basquetbol de la historia con seis triunfos en seis Finales con los Chicago Bulls.

Jordan, a diferencia de Brady, no alcanzó la gloria cuando se puso una segunda camiseta, la de los Washington Wizards, en su segundo retorno a la NBA con 38 años.

“Así que Jordan tiene seis anillos, y Brady tiene seis anillos. ¿Se puede decir ahora que Brady es el GOAT de todos los GOATS?”, preguntó Stallworth.

Contra todos los pronósticos (y la pandemia)

Pocos esperaban ver de vuelta a Brady en un Super Bowl cuando hace un año zanjó por sorpresa su etapa de dos décadas y seis campeonatos con los New England Patriots bajo el ala del técnico Bill Belichick.

Su nuevo equipo, los Buccaneers, eran uno de los más débiles de la NFL desde que conquistaron su único título en 2002 y no clasificaban a los playoffs desde 2007.

Debido a las restricciones por la pandemia de coronavirus, Brady tuvo también que esperar semanas para comenzar a acoplarse a sus nuevos compañeros y entrenadores en una pretemporada sin ningún juego de preparación.

“Es un ganador”, dijo el técnico de Tampa, Bruce Arians. “Su preparación es increíble. Su confianza se contagia al resto del equipo. Su liderazgo es fuera de serie. Trajo una mentalidad ganadora a un equipo realmente talentoso que no sabía cómo ganar“.

Técnicos, compañeros y rivales suelen alabar de Brady su extraordinaria ética de trabajo, estilo de vida saludable y conocimiento del juego que le han permitido, a pesar de decenas de lesiones y conmociones cerebrales, seguir dominando un deporte en el que la media de una carrera profesional no sobrepasa los tres años y medio.

Brady saboreó el triunfo del domingo frente a su propia afición pero, competidor insaciable, no dejó de avisar que su jubilación queda lejos.

“Oh sí, volveremos”, prometió el californiano, que aspira a seguir jugando más allá de los 45 años. (AFP)