Los riesgos de emprender en la nueva normalidad
Los riesgos en el emprendimiento son análogos a los de sembrar una planta. (Foto: iStock)

Como un campo al que, antes de cultivar, hay que retirarle espinos y cardos, 2021 es un año al que es preciso quitarle la espesura antes de comenzar a emprender.

Para que los emprendedores sepan cómo limpiar el terreno, dos expertos brindan sus consejos en entrevista para Tec Review. El primero de ellos es Francisco Orozco, director del Departamento de Contabilidad y Finanzas, Región Norte, en el Tecnológico de Monterrey.

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Corazón caliente y cabeza fría

Él dice que los emprendedores son aventureros por naturaleza y, por lo tanto, suelen cometer el error de dejar al último la planeación financiera.

“El primer gran ejercicio es calcular el punto de equilibrio, qué precio de venta se va a establecer, cuánto va a costar el producto y cuáles son los costos y gastos fijos que se deben hacer para, por lo menos, no ganar ni perder, y de ahí fijar las metas y objetivos de acuerdo con el rendimiento necesario para que la inversión valga la pena”, explica.

Ese punto de equilibrio también funge como parámetro para poder pensar, con objetividad, los dividendos que se pretenden conseguir.

“Hay que buscar productos o servicios que por cada 100 pesos de ventas dejen 50 pesos de ganancia, porque con esos 50 pesos se pagarán los gastos fijos”, comenta este experto.

No hay que interpretar que al momento de vender, eso que se gana ya es del emprendedor porque, según Orozco, hay otras responsabilidades y obligaciones, como sueldos de empleados o mantenimiento de máquinas, que deben cubrirse con ese dinero.

Este directivo también afirma que a raíz de que surgen nuevas necesidades, como las derivadas de la pandemia, siempre aparecen nuevos productos o servicios, y se tiene que entender si van a prevalecer o no en el mercado.

“Que no sean productos o servicios nada más pandémicos, sino que realmente sean tendencia. Puede haber una miopía por parte de los emprendedores en el sentido de que se animan a crear algo, pero no entienden que el mercado va a evolucionar”, advierte.

Orozco asegura también que ya no son tiempos para vivir de un solo negocio, de una sola fuente de dinero, porque ahora es necesario explotar competencias y habilidades para generar otras fuentes de ingresos a través de hobbies o amistades cercanas.

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La visión de la prevención

El segundo experto consultado es Óscar Pineda, director técnico de No Vida en MAPFRE México, compañía de seguros, quien afirma que las pequeñas y medianas empresas (pymes) están propensas a amenazas incrementadas en el contexto de “nueva normalidad”.

“Muchas de las empresas tuvieron que cerrar o suspender actividades mientras se declaró la instrucción por parte del gobierno federal. Esto hizo que también estuvieran expuestas a robos o intrusiones que pudieron afectar su patrimonio”, expresa este ejecutivo.

Respecto a la venta de mercancías, Pineda platica que existen esquemas de protección en los cuales se puede asegurar la entrega de los productos, porque es posible que estos resulten dañados durante el embalaje o el traslado.

“También se puede asegurar a los repartidores que andan en motocicleta”, agrega.

Pineda cuenta que los dueños de pymes suelen tener la idea de que estos planes de protección son caros, por lo cual menos del 5 % de estas empresas están aseguradas en México. No obstante, el costo es accesible.

“La prima promedio está por debajo de los 1,000 pesos mensuales”, concluye.