Qué responsabilidades tiene la empresa en materia de subcontratación
La estrategia empresarial del outsourcing ha generado debate en México. (Foto: iStock)

El outsourcing ya está en la mira del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero ¿qué responsabilidades tiene la empresa en materia de subcontratación?

El contexto

López Obrador dijo en la conferencia mañanera del 6 de enero pasado lo siguiente:

“Tenemos que reformar la ley y que quede completamente prohibido (el outsourcing), y además poner el ejemplo en el gobierno para que no se utilicen estas prácticas, si es que hay dependencias del gobierno que contratan a trabajadores y los despiden para no pagarles aguinaldo u otras prestaciones. Eso es completamente indebido. Entonces, va en serio el que va a desaparecer, se va a eliminar la subcontratación”.

No obstante, expertos consultados por Tec Review consideran que el outsourcing es una figura laboral que no será eliminada completamente, sino modificada para beneficio de trabajadores y empresas.

Conforme con Ricardo Grayeb Alarcón, director de Grayeb Abogados, despacho especializado en derecho laboral, ubicado en la Ciudad de México, la esencia del outsourcing estriba en que solo es legal subcontratar a quienes no estén dentro del objeto social fundamental de la empresa.

“Si se tiene un restaurante, por ejemplo, no se puede contratar al cocinero como outsourcing, pero sí se podría contratar a los elementos de seguridad”, explica.

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Las responsabilidades

Hay compañías que, según este especialista, tienen utilidades grandes y el reparto de éstas se convierte en el problema central –frecuentemente revelado solamente en tribunales– que se evita con la aplicación de outsourcing a los empleados no esenciales.

“El reparto de utilidades generado por las empresas puede ser muy grande y no sería justo que un trabajo no especializado de baja capacitación tuviera un ingreso tan fuerte de utilidades que fueron generadas por otro tipo de trabajadores en la empresa”, platica.

Actualmente, el monto de reparto anual de utilidades es de 10 % sobre la utilidad neta. El director de Grayeb Abogados dice que convendría dejar este porcentaje de utilidad neta, pero con el límite de un mes de salario.

“Esto porque hay veces que la utilidad neta de una empresa grande con pocos empleados provoca que el trabajador reciba de reparto de utilidades el equivalente a dos años de salario; esto se sale de toda proporción y la empresa termina contratándolo por outsourcing con tal de quitarse esa carga”, expresa.

Grayeb Alarcón asegura que si se limitara el reparto de utilidades, las empresas se animarían a contratar en su propia planta a más trabajadores, sin necesidad de recurrir tanto a la subcontratación.

Cuenta también que la iniciativa de reforma al outsourcing busca, sobre todo, castigar cualquier simulación jurídica. Entonces si se llegara a evidenciar que la subcontratacion se utiliza para evadir responsabilidades, habría consecuencias penales.

“Si bien se ha abusado un poco de la figura de outsourcing, para ciertos aspectos sí es muy relevante, pero el problema es que ya se estaba utilizando nada más para no pagar utilidades o evadir cuestiones de seguridad social”, asevera.

En caso de que desapareciera completamente esta figura laboral, sería perjudicial para los empleados porque muchas empresas no podrían contratar a todos los trabajadores directamente como parte de su planta, entonces habría recortes masivos.

“Serían millones de trabajos que podrían perderse si desaparece el outsourcing”, dice Grayeb.

Por esto, actualmente hay presión de las cámaras industriales para que, en lugar de satanizar la subcontratación, simplemente sea mejor supervisada e instrumentada.

“No se trata de terminar con esta figura, se trata de regularla un poco más que en el pasado, de manera que el filtro lo pasen solamente las outsourcing buenas y no las outsourcing fraudulentas”, afirma este especialista en derecho laboral.

Habría menos empleos al principio

Para Cynthia Valeriano López, profesora de economía de la Escuela de Gobierno y Ciencias Sociales, del Tecnológico de Monterrey, Campus Toluca, la reforma del outsourcing inicialmente provocaría pérdidas de empleos.

“Sí habría una contracción de forma inicial, porque el mercado tendría que ajustarse a las reglas de las empresas que participan y estaban acostumbradas a hacer las cosas de otra manera”, dice esta académica.

Pero esto no se mantendría en un desarrollo posterior. De acuerdo con Valeriano López, las empresas finalmente ofrecerían más trabajos y en condiciones mejores que las existentes hasta la fecha, valiéndose de un sistema de subcontratación mejor inspeccionado por el gobierno.

“En México ciertamente el outsourcing ha crecido de una forma muy desordenada y esto ha sido consecuencia de la falta de supervisión de la autoridad. Aquí es donde las empresas consumidoras de estos servicios están tratando precisamente de comprometer al estado para que cumpla también con sus labores de vigilancia”, comenta Valeriano.

Ella agrega que en México al año se incorporan al mercado laboral 1.2 millones de personas, y la iniciativa privada no tiene la capacidad para absorber totalmente esta gran cantidad de oferta de trabajo.

“Por esto, el outsourcing se ha convertido en un eslabón fundamental para generar más fuentes de empleo para estas personas que se suman a la estadística”, concluye.