criptomoneda vale más
La foto muestra una imitación física de un Bitcoin en Dortmund, en el oeste de Alemania, el 27 de enero de 2020. (Foto: INA FASSBENDER / AFP)

La bitcoin (criptomoneda) superó los 20,000 dólares por primera vez en su historia, es decir, que ha triplicado en un año su valor altamente especulativo.

Desde principios de año, la bitcoin ha subido cerca de un 190 %, impulsado por el interés de inversores tradicionales que desconfiaban antes de esta criptomoneda.

Sin embargo, el precio empezó realmente a dispararse a fines de octubre por el lanzamiento de un servicio de compra, venta y pago por criptomoneda del gigante de pagos Paypal. Desde entonces esta criptomoneda ha ganado más de un 40 %

Aunque este servicio está destinado a particulares, esta decisión terminó por otorgarle a la criptomoneda una forma de respetabilidad ante los fondos de inversión, que ahora se interesan cada vez más por este activo.

Hasta hace no mucho tiempo estos fondos ignoraban al bitcoin debido a su alta volatilidad y sus bruscos movimientos de precio.

“La utilización del bitcoin por parte de inversores tradicionales apenas está empezando” advierten los analistas de JPMorgan.

Otros reputados bancos de Wall Street, como Citi, también han empezado a seguir la cotización de la criptomoneda.

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Sin dependencia

Muchos adeptos del bitcoin consideran que su interés radica en su descentralización: esta criptomoneda, inventada en 2008 por una red de anónimos, no depende de ninguna institución.

Sin embargo el bitcoin ya ha experimentado otros aumentos espectaculares, pero también caídas vertiginosas.

Pero la criptomoneda propone una alternativa más moderna que el oro frente al dólar, que se ubica ahora en niveles muy bajos debido a las medidas de flexibilización monetaria de los bancos centrales para hacer reactivar a las economías, afectadas por la pandemia de la Covid-19.

No obstante otros actores del mercado incitan a la prudencia: “la última vez que el precio del bitcoin se disparó, volvió a caer luego de forma rápida” recuerda Laith Khalaf, analista de AJ Bell, que aconseja a los inversores, impresionados por los resultados del bitcoin en 2020, a “invertir pequeñas sumas que uno se puede permitir perder”.

En 2017, el bitcoin había comenzado el año a menos de 1.000 dólares, y luego su precio se disparó a lo largo de los meses, especialmente entre mediados de noviembre y mediados de diciembre, cuando se cuadruplicó en menos de un mes.

Tras haber llegado a un máximo de 19,511 dólares el 18 de diciembre, las cotizaciones cayeron a lo largo de 2018, para terminar a un poco más de 3,000 dólares.

Esta volatilidad explica por qué –aunque el bitcoin interese a los inversores– su utilización como medio de pago siga siendo limitada.

Rompiendo marca

Nigel Green, fundador y CEO de deVere dijo que “hemos estado diciendo durante unos meses que es probable que Bitcoin supere su máximo histórico antes de finales de este año, y ahora lo ha hecho.

“Desde los mínimos de marzo de la criptomoneda de 3,600 dólares ha subido un 440 %, lo que la convierte en uno de los activos con mejor rendimiento del año. Muchos inversores y defensores de la criptomoneda estarán muy contentos de haber mantenido su Bitcoin y no haber vendido. A diferencia de los aumentos repentinos anteriores, esta vez, un importante impulsor de precios parece estar impulsado por el flujo de inversores institucionales, que aumentan constantemente su exposición a Bitcoin y otras criptomonedas”, dijo.

Cuando Bitcoin alcanzó máximos históricos el mes pasado, Green dijo que otras características inherentes de las criptomonedas también están despertando interés.

“Estos incluyen que no tienen fronteras, lo que los hace perfectamente adecuados para un mundo globalizado de comercio, comercio y personas; que son digitales, lo que los convierte en un complemento ideal para la creciente digitalización de nuestro mundo; y que la demografía está del lado de las criptomonedas, ya que es más probable que las personas más jóvenes las adopten que las generaciones mayores ”, señaló. (AFP)