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La hidradenitis supurativa (HS) suele ser confundida con acné común y quienes la padecen, en consecuencia, aplican tratamientos incorrectos.

Se le conoce también como acné inverso, es una enfermedad autoinflamatoria sistémica crónica caracterizada por protuberancias dolorosas recurrentes, principalmente en ingles, axilas, genitales, glúteos y región mamaria, pero no en la cara, como sí ocurre con el acné común.

Se estima que hay seis millones de personas que aún no saben que la padecen, en América Latina.

A causa de la apariencia, el dolor, el mal olor de las lesiones y la reducción de movilidad por cicatrización, quienes sufren de HS experimentan aislamiento social, ausentismo laboral, pérdida de productividad y desempleo, por lo que se considera una enfermedad incapacitante.

Además, el 80 % de los pacientes presenta síntomas como fatiga, malestar, dolor de cabeza y náuseas entre 12 y 24 horas antes de la manifestación clínica.

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Afecta más a las mujeres, aunque es más severa con los hombres

“La HS es una enfermedad que tiene que ver con la alteración en el metabolismo de los folículos pilosos que son los saquitos por donde sale el pelo, en los cuales hay un desajuste en la función mediado por una autoinflamación; el propio sistema inmunológico de la persona genera que se tapen y se inflamen esos folículos”, expresa en entrevista para Tec Review, Columba Julieta Navarro Romero, dermatóloga adscrita al Hospital General Regional 180 de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Es una enfermedad multifactorial. Principalmente se debe a predisposiciones genéticas. Por otro lado, existe un predominio en las mujeres de tres a uno con respecto a los hombres, aunque los casos más severos suelen ser en varones.

“Otros factores asociados son la obesidad, pues ésta lleva a un estado inflamatorio sistémico y crónico. El tabaquismo también se ha identificado como un factor de riesgo para la aparición de HS”, asevera Navarro Romero.

Como en cualquier otra enfermedad inflamatoria, dietas ricas en carbohidratos pueden empeorar el caso.

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No hay cura, solo tratamientos de control

El paciente de acné inverso generalmente tiene que hacer una travesía de un médico a otro, hasta que finalmente llega con un experto en dermatología capaz de hacer el diagnóstico certero.

“Para lograr un control adecuado de esta enfermedad existe una primera clasificación para establecer si es leve, moderada o severa y con base en esto se determina el tratamiento que incluye antibióticos y sustancias antiinflamatorias”, explica esta experta del IMSS.

Los grupos más afectados son los de la tercera o cuarta década de la vida. Sin embargo, la HS puede aparecer desde la pubertad, aunque no en forma severa.

“El manejo de esta enfermedad es multidisciplinario. El dermatólogo es el encargado de identificarla pero después tiene que hacer equipo con endocrinólogos, para tratar alteraciones del metabolismo, y también con psiquiatras porque es muy frecuente que estos pacientes sufran depresión o ansiedad”, afirma esta especialista.

Hasta el momento no se conoce la forma de curar completamente este padecimiento, sino solamente se controla. “El tratamiento suele durar años”, concluye Navarro.