gobierno apoya poco el emprendimiento
Ignacio de la Vega platicó con emprendedores recién graduados. (Foto: Captura de pantalla de enlace+)

Cual paciente encamado con pronóstico médico reservado, el emprendimiento en México enfrenta un contexto complicado, pues se “enfermó” de políticas públicas incorrectas y falta de visión a largo plazo.

De esto trató el mensaje que Ignacio de la Vega, decano de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey (EGADE), ofreció a 22 empresas graduadas de enlace+, programa de profesionalización organizacional.

Él afirmó que en el país hay un gran entusiasmo por emprender, el cual contrasta con el contexto adverso agudizado a consecuencia de la pandemia.

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Un país de dos caras

“En México tenemos un caso dicotómico, por un lado existe una tasa de emprendimiento extraordinariamente elevada y, sin embargo, vemos que es un emprendimiento que no acaba de tener el impacto que adquiere en otras geografías donde genera mucho más empleo y riqueza”, dijo de la Vega.

El académico expresó que el emprendimiento en el país está poco basado en la oportunidad y muy centrado en la necesidad. El resultado: negocios pequeños y de mínima trascendencia.

“Desgraciadamente sufrimos de un marco gubernamental que apoya muy poco el emprendimiento, añade enormes capas de burocracia y desincentiva en muchas ocasiones la labor del emprendedor”, comentó.

Lo anterior, según de la Vega, elimina las posibilidades de obtener altas plusvalías, además de que inhibe la existencia de un ecosistema de inversión potente.

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El impacto es mayor en los más débiles

El diagnóstico ya tiene tiempo, pero a partir de la contingencia sanitaria comenzada en marzo, la situación ha empeorado, sobre todo porque cada vez hay menos interés de invertir en el país desde cero ya que, como apuntó de la Vega, “el dinero es cobarde, el dinero huye del riesgo”.

Las empresas pequeñas o que apenas empiezan están en desventaja respecto a las compañías grandes que, según de la Vega, sí cuentan con el respaldo de instrumentos de fondos de capital de riesgo.

“Hay un impacto (negativo) en los más débiles, en los emprendimientos, especialmente en lugares como México, por la poca preparación o la falta de competitividad de nuestra sociedad”, platicó.

Señaló la gravedad de que el foco para enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia haya sido la supervivencia, porque de esta manera se dejan de lado las expectativas de crecimiento y las estrategias digitales hacia el futuro.

“El daño no ha sido para quienes hemos estado trabajando desde casa, sino para los más débiles de la cadena, esas pequeñas y medianas empresas sin capacidad y sin economía para soportar los embates de esta crisis tan terrible”, explicó el decano de la EGADE.

En México hay más de 52 millones de personas que subsisten con menos de lo necesario, y desgraciadamente, de acuerdo con de la Vega, al final de la pandemia se superará la cifra de los 60 millones de ciudadanos que viven por debajo del índice de la pobreza, según parámetros de Naciones Unidas.

“También hay un 70 % de trabajadores en la informalidad que no ha tenido la oportunidad del home office, y se ha visto en la necesidad de salir todos los días a la calle a buscar sustento”.

Respecto a los pequeños emprendimientos que sobreviven o apenas arrancan, este experto en economía sugiere que es preciso buscar endeudamiento adicional y reformar el modelo de negocio según el rumbo trazado por las nuevas tecnologías.

“Porque el futuro será digital o no será”, concluyó.