retos de México para vacunar
Trabajadores de salud realizan pruebas de detección rápida de COVID-19 fuera del Servicio de Transporte Colectivo (metro) en la Ciudad de México, el 4 de diciembre de 2020 (Foto: ALFREDO ESTRELLA / AFP)

La expectativa por la llegada a México de la vacuna contra la Covid-19 crece. Se trata de la única opción real con la que se contaría para superar la pandemia, sin embargo, los retos que enfrenta el país para adquirirla, conservarla y garantizar acceso universal a ella, son diversos.

Epidemiólogos consultados por Tec Review explicaron cuáles son los desafíos que deberán sortear las autoridades federales para acceder al biológico, con él, controlar al virus que en el país –de acuerdo con cifras oficiales– ya ha cobrado la vida de más de 108 mil personas.

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El convenio con Pfizer

El pasado 2 de diciembre el secretario de salud federal, Jorge Alcocer, suscribió un convenio de fabricación y suministro de la vacuna contra la Covid-19 con la farmacéutica Pfizer. Con ello, se garantiza que México adquiera 34.4 millones de vacunas.

Las primeras 250 mil dosis llegarían este mismo mes de diciembre, con lo cual, se comenzaría a inmunizar prioritariamente al personal de salud.

Aunque la noticia fue una bocanada de esperanza, aún hay varios pendientes.

“Tenemos tres retos principales. El primero es el tema presupuestal, que tengamos el dinero suficiente para comprar las vacunas necesarias. El segundo, de infraestructura, es decir, que tengamos todo para hacer llegar la vacuna a todos lados (…) y el tercero es que la gente acepte la vacunación porque, antes de tener la vacuna, ya se escucha mucha gente que dice ‘yo no me la voy a poner’”, comentó, Rodrigo Romero Feregrino, presidente de la Asociación Mexicana de Vacunología.

En entrevista, el experto explicó que aunque se ha especulado sobre el costo que tendrá para el gobierno cada dosis de vacuna, a éste se le debe sumar una cantidad importante de recursos para garantizar su distribución, aplicación y conservación.

La UNAM, por ejemplo, ya convocó a los estudiantes y académicos de Medicina, Enfermería y Odontología para que se sumen a las brigadas de vacunación, en primer momento, dentro de los campus universitarios, con miras a participar en la Campaña Nacional de Vacunación, dada a conocer el 8 de diciembre.

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La red de cadena en frío

Aunque con algunas deficiencias, México cuenta con una red de frío para la preservación de vacunas. Hasta el moment, la infraestructura ha funcionado y operado correctamente.

Sin embargo, esta red no sería útil para conservar –específicamente– la vacuna contra la Covid-19 que desarrolla la farmacéutica Pfizer y que, para que se garantice su mantenimiento, debe estar ultracongelada a una temperatura menor de los -70 grados Celsius.

“Las (vacunas) que son basadas en mRNA incorporan una proteína de manera inocua y necesitan condiciones de refrigeración mayores que las vacunas que tiene vectores virales (cuando tienen un virus vivo atenuado) y condiciones de manejo más amables”, expuso el doctor en epidemiología y académico de la UAM Xochimilco, Francisco Oliva Sánchez.

“Tenemos que adaptar los sistemas de refrigeración en la red de frío. Tenemos gente con experiencia en el manejo operativo de las vacunas, así que solamente necesitaríamos rediseñarlo a las necesidades de las vacunas y a las necesidades de las mismas”, agregó.

A fin de disipar cualquier duda al respecto y al tratarse de una preocupación global porque ninguna nación cuenta con una infraestructura acorde para preservar la vacuna, la subsecretaria para Asuntos Multilaterales, Martha Delgado, ha afirmado que el convenio firmado con Pfizer contempla que la farmacéutica lleve el biológico hasta los puntos de vacunación que las autoridades mexicanas le instruyan.

“Conseguimos el compromiso de Pfizer de entregar esta vacuna que necesita transportarse a -70 grados, en ultracongelación, en el punto de vacunación”, reveló la funcionaria en entrevista televisiva el pasado 3 de diciembre.

“Para la importación y traslado (de la vacuna) hacia esos puntos habrá un acompañamiento del Estado Mexicano, pero es una muy buena noticia de que la responsabilidad de llevarla y cuidar la cadena de frío va a ser de empresa hasta el punto de vacunación”.

Según lo expuesto por la funcionaria, una vez que la vacuna llegue a los puntos que la Secretaría de Salud instruya, el manejo del biológico es muy similar al de otras vacunas, por lo que puede durar hasta cinco días en refrigeración de 2 a 8 grados centígrados, y hasta 20 días en hielo seco.

Si bien es cierto una que una vez entregada en los puntos de vacunación las autoridades mexicanas deberán encontrar alternativas para conservar la vacuna, Delgado subrayó que el objetivo no es almacenarla, sino aplicarla lo más rápido posible.

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La prueba de fuego

Que las vacunas se encuentren en Fase 3 y que las farmacéuticas comiencen a ofertar lotes por anticipado a los gobiernos, no quiere decir que ya se ganó la batalla, pues aún falta la prueba de fuego: su aplicación masiva.

Por ello, opinaron los expertos, además de garantizar los recursos y conservación de las vacunas, otro reto que enfrentará el país será llevar a cabo un proceso de farmacovigilancia muy puntual.

De acuerdo la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), además del convenio firmado con la farmacéutica Pfizer para la adquisición de 34.4 millones de vacunas, el Gobierno de México cuenta con tres alternativas adicionales para comprar biológicos.

El primero es el mecanismo de acceso a vacunas contra la Covid-19 denominado Covax y que es liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través del cual se adquirirán 51.5 millones de dosis.

Además, se comprarán 77.4 millones de dosis a la empresa AstraZeneca y 35 millones de dosis adicionales a la CanSino Biologics.

Todo ello por un valor total de poco más de 35,000 millones de pesos “Supongamos que entra primero (la vacuna de) Pfizer, y supongamos que tiene efectos adversos. Eso sería -digamos- una Fase 4 del ensayo clínico porque en ambientes controlados los resultados pueden cambiar. Por eso creo que la estrategia del gobierno de tener varios contratos es adecuada previniendo esa situación”, dijo Oliva Sánchez.

“No es que el gobierno o las farmacéuticas experimenten con la gente. Es en términos de que debemos saber cuál de estas vacunas será la más eficaz cuando esté suelta a nivel poblacional y eso no se puede ver más que soltándola”, enfatizó el académico.

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Los desafíos en México

Ahora bien, una vez que la vacuna esté en México, por ejemplo la de Pfizer que además de requerir que sea transportada a una temperatura menor a los -70 grados centígrados, México deberá resolver tres desafíos adicionales al momento de la vacunación.

El primero, tal y como ya lo ha expuesto el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, será contar con los recursos humanos que no sólo acerquen las vacunas a la población, sino que se las apliquen. De ahí que se ha puesto sobre la mesa la opción real de que el Ejército, con la capacidad que cuenta, sea quién vacune a la población.

Además de los técnicos en atención primaria a la salud (TAPS), quienes desden hace 40 años llevan casa por casa las vacunas para completar los esquemas de vacunación de los niños y niñas de todo el país.

Esto sin dejar fuera los esfuerzo que universidades y privados pudieran hacer, por ejemplo, -como se mencionó anteriormente-, el apoyo de la comunidad universitaria de la UNAM.

Una vez de que la vacuna esté en los puntos, consideró el epidemiólogo y académico de la UAM Xochimilco, Francisco Oliva Sánchez, se deberán impulsar campañas de vacunación atípicas en las que no sólo se priorice la inmunización de los sectores más vulnerable -el personal de salud,adultos mayores y personas con comotbilidades-, sino que se eviten los tumultos o los grandes desplazamientos de personas.

Esto, atendiendo a las características del Covid y la facilidad que tiene para propagarse en lugares muy concurridos.

“Habrá que impulsar estrategias de vacunación atípicas para que la gente no se congregue y con atípico me refiero a que deberá haber una distribución en la que se prioricen las necesidades.

“Debe haber gobernanza en salud. El gobierno no puede imponer, debe haber una coparticipación de la población y lo que tenemos que hacer es campañas de información para desmitificar la mala información de la negativa a ser vacunados”, recalcó el experto.
Y el último reto -que iría de la mano a la farmacovigilancia de los efectos adversos que pudieran tener las vacunas-, es lograr llevar el mensaje a la población no sólo de la necesidad de vacunarse, sino el aplicarse las dos dosis.

Y es que, al menos los biológicos de Pfizer, de AstraZeneca y del mecanismo de Covax necesitan dos dosis para poder ser efectivas.

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Paciencia es la clave

“Hay que disminuir un poco la especulación y tener paciencia porque el que haya una vacuna hoy no quiere decir que mañana ya se acabó el Covid-19. Tenemos que hacer todo este proceso y lograr coberturas altas para buscar que haya una disminución de los casos”, advierte Rodrigo Romero Feregrino, presidente de la Asociación Mexicana de Vacunología.

Desde la Asociación, dice, uno de los mayores retos que se tiene es la aceptación de la vacuna por parte de la población.

En últimos años los niveles de inmunización entre la población han bajado a causa de la desinformación y esta tendencia debe revertirse si lo que se busca es superar la pandemia.

“Para nosotros, desde la Asociación Mexicana de Vacunología, uno de los grandes retos que estamos viendo -y que hemos visto en los últimos años- es que ha disminuido la aceptación de las vacunas y con esta vacuna también va a ser un reto muy importante hacer que la gente tenga confianza y se sienta segura al aplicársela.

“Creemos que tiene que haber transparencia, todas las decisiones de la aplicación de la vacuna y la información que se nos dé a todos tiene que estar basada en las evidencias científicas para que la gente, al ver toda información, se dé cuenta de que no es algo inventado, sino que es algo científicamente comprobado”, urgió.

Por ello, desde ya las autoridades sanitarias deben comenzar con una campaña muy fuerte de información y comunicación para brindar certeza a la población.

“La vacunación es benéfica. Las únicas enfermedades que históricamente se han llegado a erradicar en México, por ejemplo la polio, ha sido por la vacunación y de eso es lo que se tendría que estar hablando”, afirmó por separado, el doctor en epidemiología y académico de la UAM Xochimilco, Francisco Oliva Sánchez.