lumbalgia
Tal vez no estés cuidando tu postura. (Foto: iStock)

Ha habido un incremento de la lumbalgia que tiene como factores asociados el sedentarismo y el sobrepeso derivados del nuevo estilo de “mejor quédate en casa”.

Esto de acuerdo con Luis Muñiz Luna, jefe de la División de Educación en Salud del Hospital de Traumatología y Ortopedia de Lomas Verdes, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“Sí he tenido más casos de lumbalgia en la consulta y el home office ha agravado la situación, porque antes la gente por lo menos gastaba más calorías en salir de casa al trabajo, y ahora todo lo hacen desde casa”, expresa este experto en entrevista para Tec Review.

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Nuevos problemas

Mientras que las personas que de sus trabajos fueron enviadas a descansar a casa por factores de riesgo derivados de la pandemia porque tenían sobrepeso o alguna otra enfermedad, ahora que en este periodo han estado resguardadas, han aumentado su sobrepeso y quienes no tenían sobrepeso ya lo tienen, de acuerdo con Muñiz Luna.

“En este tiempo que la gente ha tenido la oportunidad de mejorar su salud para enfrentar la pandemia, lejos de mejorar, ha empeorado. No han bajado de peso y su actividad sí se ha reducido, lo cual ha incrementado el riesgo por el que se supone que se habían ido a descansar”, señala este especialista quien también fue jefe del Servicio de Columna del Hospital de Lomas Verdes del IMSS.

El término lumbalgia es una combinación de dos palabras, una es lumbar, que es la región anatómica que corresponde a la espalda baja, de ahí viene la primera parte del nombre, y algia, que se refiere a cualquier dolor que acontece en el cuerpo. Entonces lumbalgia significa dolor en la región lumbar.

“La lumbalgia tiene un mayor índice de manifestación en los pacientes con sobrepeso. Sin embargo, también existe un grupo de personas que están dentro de sus parámetros en cuanto a peso, son delgados, y que también presentan este tipo de molestias”, comenta Muñiz.

La mayoría de la gente va a presentar dolor, por lo menos una vez en la vida, en esa región lumbar, y eso habla de la alta prevalencia de esta patología, según Muñiz. Cuando sucede de manera esporádica no hay problema, pero sí lo hay cuando el dolor persiste de manera crónica.

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Un dolor crónico

“Entonces muchas personas viven con este tipo de dolor por mucho tiempo hasta que se desencadena una situación más grave o incapacitante que requiere de una valoración distinta”, aclara.

La lumbalgia es frecuente y, afortunadamente, la mayoría de las veces tiene que ver con un problema mecanopostural. Esto es, por vicios de postura se condicionan contracturas musculares que provocan inflamación y finalmente se genera el dolor.

“Justo en esa zona de la espalda el único sostén alrededor de la columna son los músculos. La columna torácica alrededor tiene costillas y eso le otorga mayor estabilidad, pero la región lumbar por delante tiene músculos y a los lados también; o sea, no tiene costillas. Es un segmento de la columna que tiene uno de los mayores arcos de movilidad, y eso es gracias a que no cuenta con otro soporte más que los músculos”, explica Muñiz.

Cuando los músculos se van adelgazando o deteriorando por falta de ejercicio, por sobrepeso o por sedentarismo a esa zona le va a costar cada vez más trabajo cumplir su actividad diaria. Eso es lo que provoca la contractura muscular, porque los músculos se debilitan.

“Se vuelve un círculo vicioso: el dolor provoca que la gente deje de hacer actividad y la falta de actividad condiciona que los músculos se atrofien”.

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Más vale prevenir que ser enviado al quirófano

“Conviene hacerse consciente de los movimientos y de las posturas. Todos adoptamos posturas viciosas para sentarnos o para trabajar. La ergonomía de la espalda siempre debe estar apoyada en un respaldo si estamos sentados”, afirma este experto del IMSS.

Por eso se recomienda que en actividades de escritorio se tenga un respaldo alto y realmente estar apoyando la espalda en ese respaldo. Porque muchas veces la mayoría de la gente se sienta hacia en frente de la silla y despega la espalda del respaldo. Esto va a condicionar mayor esfuerzo en la cintura.

“Hay que fortalecer los músculos que le dan soporte a la espalda, que incluyen los músculos del abdomen, a través del ejercicio físico”, recomienda Muñiz.

En casos en que el dolor sea recurrente y derive en periodos de incapacidad, la recomendación es acudir a un especialista, porque cuando el dolor no solamente es de origen muscular, cuando ya es persistente y tiene irradiaciones hacia las piernas seguramente es porque otras estructuras como los discos intervertebrales o las raíces nerviosas están siendo dañadas, según este jefe del IMSS.

“En esos casos vale la pena tener la valoración de un especialista para determinar si es factible modificar el tratamiento. En grados leves se puede continuar con un programa de ejercicios y medicamentos antiinflamatorios con la intención de restaurar la capacidad de los músculos, pero en casos graves es necesario operar”, concluye.

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